lunes, 15 de diciembre de 2025

Las grabaciones no editadas de Radu Lupu · La "Novena" de Beethoven de Muti en 2014

 


De Haydn a Copland: Mozart, Schubert, Chopin, Schumann, Mussorgsky, Debussy y Bartók

Decca ha rescatado tomas inéditas de estudio o en público de entre 1970 y 2002 del gran pianista rumano (1945-2022) y las ha agrupado en un álbum de 6 CDs. De este álbum diré de entrada que hay bastantes interpretaciones que no comprendo cómo no habían sido publicadas antes, algunas más que me parecen notables, e incluso unas pocas que -creo- no añaden gloria a su legado. Es posible que algunas de las tomas fuesen en su día descartadas por no ser muy satisfactorias desde el punto de vista técnico -y no solo las hechas en público.

Haré un rápido y sucinto recorrido por ellas: las dos Sonatas de Haydn (Hob. XVI: 20 y 37) no pasan del notable, mientras que el maravilloso Andante con variaciones en Fa menor (de 1988, como las Sonatas) es muy desigual, con alguna variación muy decepcionante, casi chapucera (¡!).

Más suerte tuvo Mozart: espléndidos los dos Cuartetos con piano (K 478 y 493), sobre todo este último, con miembros del Cuarteto de Tel Aviv. Muy correcta la Sonata K 545 “Facile” (1970) y francamente bien el Concierto 18, K 456 (1980), con la Orquesta Sinfónica SWR dirigida con corrección por Kazimierd Kord. 

Me esperaba algo más, aunque no ha llegado a defraudarme, la inacabada Sonata D 840 “Reliquia” de Schubert (solo los dos primeros movimientos) y apreciablemente mejor la D 850 (ambas de 1992), aunque dista del altísimo nivel de su D 845. Si no me equivoco, Lupu no grabó nada de Chopin. Pues bien, una de arena (Scherzo nº 1, muy emborronado) y dos de cal: los dos Nocturnos op. 27 (1970). Espléndidos los tres Schumann: Sonata nº 1 (1973), Carnaval de Viena (1983) y Estudios sinfónicos (1991): no comprendo cómo los dejaron dormir en un cajón, lo mismo que a unos singulares y magistrales Cuadros de una exposición (1984) de Mussorgsky, particularmente introspectivos.

Absolutamente extraordinarios Al aire libre (1971) de Béla Bartók y la casi desconocida pero soberbia Sonata de Aaron Copland (1972), e irreprochable D’un cahier d’esquisses (2002), creo que su único Debussy (aparte de una soberbia Sonata para violín con Kyung-Wha Chung).


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Viendo y escuchando la Novena Sinfonía de Beethoven por Muti (con los fabulosos conjuntos de Chicago y un espléndido cuarteto vocal) el año 2014, que me señaló (¡gracias!) Julio César Celedón -una interpretación de magistral madurez- he pensado: quienes solo hayan escuchado alguna o algunas de las recientes grabaciones “historicistas” de esta obra genial no tienen ni idea de la grandeza, la espiritualidad, la elevación y la profundidad humanísima que puede transmitir la música de Beethoven. Una interpretación devota puede hacer aflorar estas cualidades, y una descuidada, fanática de la letra y poco más, puede hundirla en la miseria.

13 comentarios:

  1. También ha sacado un "lost tapes", parece que están de moda, DG de algunas sonatas de Beethoven por Richter. Y el sello Devialet sacó hace unos años un pack de grabaciones en directo de Gilels, Arrau y algún otro de los grandes.

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  2. https://pqpbach.ars.blog.br/wp-content/uploads/2025/12/hospitals-medicine-doctors-patients-health_care-medical-CC32686_low.jpg Chiste sobre el uso de instrumentos originales.

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  3. Aunque todavía sólo he podido escuchar una parte del álbum de Lupu, sí que he tenido la fortuna de elegir algunas de las piezas que más te han convencido, como son los Cuadros de Mussorgsky, los Nocturnos de Chopin y los Estudios sinfónicos de Schumann. Todo me ha parecido excelente. En cuanto a por qué Decca publica ahora estas grabaciones y no antes, me da la impresión de que varias de ellas son radiofónicas y sólo recientemente se han licenciado a la compañía. Y las que grabó la propia Decca, vete a saber. A veces no se editaban cosas porque les faltaban acoplamientos, otras por falta de aprobación del artista, cuyo nivel de exigencia en ocasiones es sorprendente... ¿Recuerdas que la Petrushka de Klemperer no se llegó a publicar en su día porque el director no daba su conformidad? (¡!)

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    1. Tenía el recuerdo de que ese Petruchka (se nos olvida que es un chico: Pedrito) no se había publicado porque no le gustó a la propia EMI, pero tal vez lleves razón tú, que a Klemperer tampoco... Lo cierto es que esa versión me sigue pareciendo la más fascinante que conozco (y Luis Gago, Pedro González Mira y Jesús Trujillo, entre otros, opinan lo mismo).

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    2. Pues tienes razón. He consultado lo que dice al respecto Heyworth en su biografía y, efectivamente, fue EMI quien decidió no publicar Petrushka. Cuatro años después de la grabación, Klemperer se interesó por ella y su hija Lotte se puso en contacto con ellos y les pidió una cinta. EMI la envió diciendo que su publicación no beneficiaría a su padre. Parece ser que, tras escucharla, Klemperer estuvo de acuerdo en que no era suficientemente buena para ponerse en el mercado.

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    3. ¡Qué curioso!
      Si no me equivoco, esa maravillosa versión -que suena, además, estupendamente- no la ha llegado a publicar EMI/Warner, sino solo Testament.

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    4. Volviendo a Lupu, como comenté en una entrada anterior, desde principios de los noventa, el propio Lupu se negó a que se publicara nada nuevo suyo de estudio o en directo. En cuanto a la recopilación: Schubert algo por debajo de lo esperado, la D.840 la lleva demasiado rápida. La D. 850 está mucho mejor. Los 3 Schumann son fascinantes, al igual que todo lo incluido del siglo XX. Curioso, viniendo de un pianista apreciado sobretodo por Schubert y Brahms y por sus recitales en directo.
      Saludos.

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  4. Estas cajas de documentos no publicados, en efecto, se están volviendo muy habituales. Al final, conseguir sacar nuevos artistas siempre es más complicado que recuperar las grabaciones perdidas de intérpretes de prestigio, como Richter y en este caso Lupu. Esa sensación que dices sobre la calidad variable de esas interpretaciones es muy habitual. Al final, es complicado que ese tipo de recuperaciones tenga un nivel regular. Igual que las recuperaciones de repertorio musical del pasado, por otra parte.
    En cuanto a las observaciones sobre el Beethoven de Muti, puedo compartirlas en buena medida, pero como suele ser habitual, ejerzo de abogado del diablo. Porque a esa observación que dices los historicistas responderán que al Beethoven tradicional le puede faltar energía, drama…, y le puede sobrar algo de pesadez (mi primer ciclo de sinfonías de Beethoven fue el digital de Karajan; yo mismo tardé bastante en darme cuenta de lo que me estaba perdiendo en otras visiones “tradicionales”). La tan traída y llevada “influencia wagneriana”. Claro, es más difícil defender su postura en momentos como el Adagio de la Novena Sinfonía, pero a su vez otros momentos, como la Marcha fúnebre de la Heroica, pueden adquirir un aire ceremonial / militar que cuenta bastante sobre el origen de ese movimiento. Y que los metales y las maderas sean más incisivos en el Finale de la Quinta también puede añadir mordiente al conjunto… En fin, no se trata de ser un oyente “veleta”, (es decir, no tener claro los gustos interpretativos), sino saber qué puede aportar cada visión de la obra de Beethoven.


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    1. Es evidente que se pueden hacer, y se pueden seguir haciendo, aportaciones interpretativas a las grandes músicas: ahí están, como tantas veces se las cita, las tan diversas (casi "opuestas") Quintas de Beethoven de un mismo director: Furtwängler.
      Ahora bien, no cabe todo: hay aportaciones y también "desaportaciones" (perdón por el palabro): o sea, dicho en plata: atentados.

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    2. Contestando a xavierarmendariz88 en relación a las "lost tapes", yo desearía que se editen varias grabaciones de estudio no publicadas nunca (por problemas técnicos) del gran Claudio Arrau. Por ejemplo, sus Conciertos de Mozart 20 y 24, con el gran mozartiano que fue Colin Davis (año 1984).
      En cuanto, a grabaciones no autorizadas o rechazadas por el intérprete, un caso paradigmático es el album con las primeras obras para piano de Brahms por Zimerman en DG. Se llegó a publicar y al poco, el propio pianista polaco pidió que se retiraran todas las copias del mercado. Hoy es inencontrable y difícilmente se volverá a editar.

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    3. Sí, guardo ese álbum Brahms/Zimerman como oro en paño. No entiendo nada: a mí me parece magnífico. Sin embargo, Zimerman no ha pedido que retirasen sus intragables Conciertos de Chopin ¿dirigiéndose? él mismo.
      ¡Qué morbo esos Conciertos de Mozart por Arrau/C.Davis! A ver si alguna vez afloran...

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  5. En cuanto a la grabación de Petrushka por Klemperer, si no me equivoco, sí que está en la caja más reciente de Warner con la reedición de toda la discografía sinfónica oficial del director. Fue en ese contexto cuando tuve la oportunidad de escuchar, en streaming, esa interpretación que, en efecto, es fascinante, cualquiera que sea tu opinión más o menos favorable de lo que Klemperer consigue ahí. Es como su Bach: o lo amas o lo odias, pero a nadie le deja indiferente.




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    1. Me cuesta creer que haya quienes "odien" ese Petruchka de Klemperer, aunque por supuesto no sea la única forma de hacerla. Si no son estrechos de miras no tendrán más remedio que admitir su enorme valor e interés (al margen de algún desajuste o imperfección), su incisividad, su enorme transparencia, etc.
      En cuanto al Bach de Klemperer (Pasión San Mateo y Gran Misa), si no se es fanático del historicismo, habrá que reconocer su extraordinaria belleza, espiritualidad y profundidad.
      Un amigo, decidido partidario del historicismo, como oyente y como intérprete, escuchando conmigo esas dos obras corales de Bach por Klemperer, me admitía que en su tiempo no se harían así (de lo que yo también estoy seguro, claro), pero caía rendido ante sus cualidades.

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