lunes, 16 de febrero de 2026

De aquí y de allá: Bostridge, Pears, Pärt, Tavener, Dvorák, Beethoven

 

 

Ian Bostridge: admito que este tenor inglés canta muy bien, con una técnica depurada, y que es capaz a menudo de interpretar con notable penetración. Pero me resulta, casi siempre, redicho, relamido, incluso cursilón. Tampoco me gusta su voz, muy blanca. Pero esto quiere decir poco: hay grandísimos cantantes cuyo timbre apenas me seduce; es el caso de su compatriota Peter Pears, al que considero un artista verdaderamente grande.

 

Arvo Pärt: en Radio Clásica -y me temo que no solo ahí- programan cada vez con más frecuencia a este compositor (Estonia, 1935). Sin embargo, les va a costar dios y ayuda convencerme de que es uno de los más importantes de su tiempo. Al igual que el londinense John Tavener (1944), ambos son o han sido compositores minimalistas o repetitivos, ninguno de los cuales (que yo conozca) me parecen grandes creadores. Y ambos tienen un tufillo misticoide que encuentro facilón y falso. Son tramposos y a su manera, efectistas, y por lo que estoy viendo gustan a quienes no entienden y dan la espalda a músicos como Ligeti, Lutoslawski o Boulez.

 

La “alegre” Sinfonía “del Nuevo Mundo”

En el programa de Radio Clásica “Música a la carta” hay últimamente una especie de sección en la que se pide a los oyentes que propongan para su emisión músicas alegres, en vista de -o para contrarrestar- lo sombrío del panorama actual internacional. Hace unos días un (una, creo) oyente propuso el cuarto movimiento de la última Sinfonía de Dvorák. ¡Curiosa elección! ¿Están seguros quien hizo la petición y quien dirige el programa de que es una música alegre*? Por cierto, hubo un error y se emitió el segundo movimiento, y Amaya Prieto pidió perdón: “otro día emitiremos el movimiento final” [que es el alegre, se entiende]…

*Hay algunas grabaciones en las que podría serlo, aunque no está muy claro. Sí está bien claro que NO es alegre en interpretaciones magistrales como las de Fricsay, Klemperer, Böhm, Celibidache o la muy reciente de Lahav Shani en Digital Concert Hall.

 

Beethoven al completo

He caído en la cuenta  de que tengo bastantes CDs repetidos: por ejemplo la colección “Todo Beethoven” (la tenía empaquetada aparte) que editó en 2001 la Editorial Altaya con fondos de PolyGram (Deutsche Grammophon, Decca y Philips) y que consta de 82 discos, contando con la mayoría de los más grandes intérpretes que han grabado para esos tres sellos. Por cierto, la selección de las interpretaciones las hizo un servidor, procurando, antes que seguir mis gustos personales, contar con puntos de vista interpretativos diversos. La mayor parte de las grabaciones que propuse fueron aprobadas por la central de PolyGram; por lo que recuerdo, solo una parte mínima de lo que propuse no fue aceptado, debido a cláusulas de determinados -muy pocos- artistas.

Creo que es una programación de mucha altura en la mayor parte de las obras (de algunas rarezas solo se contaba, claro, con una versión). Pues bien, he pensado que como es absurdo que tenga dos veces estas grabaciones -hoy día es una colección inencontrable- puedo ofrecerla aquí a los lectores, porque es probable que a alguno le interese. Me parece que el precio de 105 € no estaría mal (sale el disco a 1,28 €). Los discos están casi todos (todos menos 9) sin desprecintar, y son individuales, no contenidos en una o varias cajas.

13 comentarios:

  1. Respecto a Ian Bostridge: imagino que, puesto que lo que no aprecias de su arte es su cierto amaneramiento más allá de su penetración psicológica en los personajes que canta, sí te interesará, si es que no lo has leído ya, Viaje de invierno de Schubert: Anatomía de una obsesión. Me parece un análisis muy penetrante en diferentes aspectos del gran ciclo de canciones de Schubert. La versión española la tradujo Luis Gago.
    En cuanto a Arvo Pärt, aquí disentimos completamente. Sí, Arvo Pärt es un compositor minimalista, en el sentido de que en buena parte de sus obras utiliza una cantidad muy escasa de elementos que apenas desarrolla; como tal tiende a la repetición, pero no es la repetición mecánica de los minimalistas de los años 1960. Su obra tiene sin duda un elemento espiritual; que ese elemento espiritual sea sincero o no es debatible, por supuesto, y no creo que ninguno de los dos pueda reunir argumentos para convencer al otro. Lo único indudable es que Pärt es uno de los autores más influyentes de la actualidad, seguramente mucho más aún que Boulez, (Ligeti o Lutoslawski sí se han mantenido mejor).
    Y bueno, en efecto, el cuarto movimiento de la Sinfonía del Nuevo Mundo puede valer para descargar adrenalina en momentos de desesperación, algo que posiblemente muchos necesiten después de leer las noticias. A lo mejor algunos confunden eso con “estar alegres”. No sé, lo digo por pensar una justificación…


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    1. Sí, había oído hablar de ese libro, aunque no lo he leído. No dudo de que pueda ser muy interesante. Pero una cosa es hablar de la música y luego interpretarla (no faltan ejemplos de intérpretes que dicen cosas interesantísimas de ciertas composiciones... que luego no aciertan a plasmar en sus interpretaciones).
      No conozco muchas obras de Pärt, ni de Tavener, la verdad. Y no me apetece gran cosa indagar más. De vez en cuando me encuentro con alguna en la radio.

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    2. Buenas tardes, más allá de que le interesen poco las interpretaciones de Bostridge en Schubert, me permito insistir, tal y como señalaba el anterior comentario, en la lectura del libro dedicado a Winterreise. Uno de los mejores libros sobre música clásica que he leído en los últimos años, sin dudarlo.

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    3. En cuanto a lo de lo alegre o no del "Nuevo Mundo", conozco a personas poco versadas en música clásica a las que lo lento les resulta triste, y alegre lo movido. Así, sin más.

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  2. Hola Ángel:

    Nada conozco de los aquí citados Ligeti, Lutosławski y Boulez. Sí algo de Pärt. De ahí que desearía que tú pudieras decirme con cuáles obras de éstos podría empezar a escuchar y digerir lentamente. Muchas gracias.

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    1. Para acercarse a esos tres compositores se me ocurre proponer lo siguiente:
      Ligeti: los Conciertos para piano, para violín y para cello; Lux aeterna; Requiem
      Lutoslawski: Concierto para orquesta; Concierto para cello; Sinfonías 3 y 4
      Boulez: Notations para piano; Notations para orquesta; El martillo sin dueño

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  3. Pues sin salirnos de Dvorak, me parece más "alegre" el cuarto movimiento de la 8ª que el de la 9ª. Pero no es un adjetivo que usaría para la música de este compositor.

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  4. Sin duda, la selección que ofrece Ángel para acercarse a Lutoslawski, Boulez y Ligeti me parece correcta. Yo sólo añadiría, en el caso de Ligeti, Atmósferas y Lontano, también muy indicativas del estilo que habitualmente reconocemos en el compositor húngaro. Por cierto, una prueba más de la manera en que han “envejecido” las obras de Boulez es el hecho de que buena parte de las que sí se recuerdan son partituras de relativa juventud: básicamente las que citas, (las Notations para orquesta son reelaboraciones de las versiones de piano), y Pli selon pli, que es más larga y por tanto no es tan adecuada para iniciarse… Después, me temo que el Boulez director le ganó la partida al Boulez compositor.
    En cuanto a Pärt, para mí las obras más indicativas serían Credo, la Tercera Sinfonía y la Pasión según San Juan. Tavener, más allá de su motete “The lamb”, nunca me resultó a la misma altura. El estilo de Pärt me parece mucho menos comercial, un estudioso mucho más completo de las tradiciones orientales y de la música medieval, esto último muy claro en las dos obras que he citado.
    ¿Otras obras alegres de Dvorák? Varias de sus danzas eslavas, casi todo el quinteto con piano, los movimientos extremos de la Octava Sinfonía, casi todo el Cuarteto americano… ¡Por eso sorprende más la elección del Finale de la Nuevo Mundo!


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  5. Estoy escuchando en estos momentos las Goldberg de Yunchan Lim, ahora que ya no están sólo en Stage+ y se pueden escuchar en CD o en plataformas. Tengo bastante curiosidad por ver qué escribe Ángel al respecto. Evidentemente, yo tengo mi opinión, pero me la guardo para cuando Ángel saque la suya. A ver qué dice…


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    1. No pensaba escribir sobre esa grabación, en público, de Yunchan Lim, para Decca. Pero sí daré mi sucinta opinión: muy, muy bien tocadas, con un sonido bastante adecuado del piano (que no imita al del clavecín). En cuanto a la interpretación, la encuentro muy variable: algunas variaciones (15, 21, 24, 25, además del aria) me han gustado mucho, otras me han parecido un tanto lineales y casi mecánicas, e incluso encuentro que en algunas más se deja llevar por la exhibición de dedos (5, 14, 17, 20, 26, 28), lo que me disgusta bastante en Bach. Solo en algunas me han parecido innecesarios los adornos añadidos. O sea, interpretación demasiado variable y, por tanto, algo inmadura.
      Pero debo de tener especialmente poca autoridad para juzgar esta obra, porque ninguna de las grabaciones de Glenn Gould me parece maravillosa (¡madre mía, qué imperdonable opinión!)

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    2. Xavier: me gustaría conocer, si no tienes inconveniente, tu opinión sobre esa Goldberg por Yunchan Lim. ¿Difiere mucho de la mía?

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  6. El libro de Botridge sobre el winterreise también me gustó mucho. Part es fácil de escuchar, pegadizo, no más.

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