La Séptima Sinfonía con la Orquesta Filarmónica de Berlín
El sueco-estadounidense Herbert Blomstedt sigue
dirigiendo a sus 98 años. Sentado en el podio y desplazándose con ayuda de un
andador, impresiona verlo, pero no menos admirar su extraordinaria lucidez
musical a tan avanzada edad. Repasando su discografía bruckneriana me he
encontrado con que yo le había asignado como mínimo un 8 a varias de sus
grabaciones (en audio o en vídeo), un 8,5 a otras, y un 9 a su Primera (Gewandhaus,
Accentus 2023), a una de sus Sextas (Digital Concert Hall 2010) y a otra
de sus Octavas (DCHall 2015).
A la Séptima Sinfonía del pasado 25 de abril en
Berlín (Digital Concert Hall) le otorgo un 9,5 nada menos (para el 10 hay una
competencia tremenda: dos grabaciones de Celibidache, con las
Filarmónicas de Múnich y Berlín, y una de Barenboim, la que tiene con
esta última Orquesta, en Teldec). Ha sido la de Blomstedt una versión amplia,
no morosa (unos 70 minutos), muy bella en la sonoridad, que transmite una
agradable sensación de calma y sosiego, pero no por ello ha estado carente de
energía: una difícil cuadratura del círculo, que, para mi gusto, culmina en un
memorable Adagio*. Formidable la Orquesta, con especial mención a los metales,
al flauta Emmanuel Pahud y al clarinete solista (un chico bastante joven cuya cara me suena,
pero que no consigo ubicar).
Por cierto: para quien pueda seguirla en Digital
Concert Hall, le recomiendo que no se pierda los comentarios, escuetos y
profundos a la vez, de Blomstedt sobre la obra, hablados en alemán y con
subtítulos en inglés. Blomstedt afirma estar plenamente de acuerdo con la
opinión de Arthur Nikisch de que es la Sinfonía más admirable
compuesta después de Beethoven. Escuchándola ayer, pensé en varios
momentos: ¡cómo es posible que haya melómanos -o al menos aficionados a la
música clásica- que no sean capaces de disfrutar de las enormes, infinitas
bellezas y emociones de esta obra! Creo que, o no se han tomado en serio
escucharla con atención, o hay algo en su facultad de percibir que no les rula
bien.
Muy certeras sus palabras para calificar la capacidad de Blomstedt para hablar de música. Hace unas décadas realizó un libro con un artista contemporáneo español, Víctor Mira, dedicado a la Sinfonía nº 5 de Beethoven, en el que sus breves textos condensan una maravillosa capacidad de penetrar en el sentido de la obra. Me permito enlazar este artículo donde se incluyen los textos y las imágenes del libro, y se propone un análisis de las relaciones entre la pintura y la música:
ResponderEliminarhttps://repositorio.uam.es/server/api/core/bitstreams/ab0885d2-747d-466c-b1d1-1c6ba95d5448/content
Un cordial saludo y como siempre, gracias por su labor
Podría resultar exagerada esa afirmación sobre la 7ª al respecto de la más admirable después de Beethoven, estando Brahms entre otros - Schubert, Mendelssohn, Schumann, Mahler, Chaikovski y Dvořák, Sibelius, .. - en el camino, pero no es menos cierto que a mi parecer es una sinfonía descomunal.
ResponderEliminarEso sí, la versión me ha parecido brutal, humana, plena.... muy cercana a mi favorita, la de Celi con Berlin en el 92.
Pese a las maravillas que citas de esos compositores, creo que ni siquiera la Inacabada de Schubert ni las 4 de Brahms alcanzan el nivel estratosférico de la 7 de Bruckner (sin olvidar la 4, la 5, la 8 y la 9). De esa opinión era también Celibidache.
EliminarA lo mejor estoy equivocado, pero ¿Celi no comentaba que el cenit de la música sinfónica era la Octava de Bruckner? Séptima y Octava de Bruckner, no sabría con cuál quedarme...
EliminarYo tampoco sé con cuál quedarme. Y es probable que Celibidache dijera eso. Yo lo que sí le recuerdo -en persona- fue sobre Bruckner en general.
EliminarTambién es, por supuesto, cuestión de gustos.
ResponderEliminarDiscutiríamos sobre gustos seguramente, porque sobre ellos hay mucho escrito si entendemos en muchas ocasiones que no siempre lo que nos gusta no es necesariamente lo mejor. Quiero decir, Horowitz me encanta pero no podría decir que es mejor que Arrau por ejemplo.
ResponderEliminarEn ese sentido, no sabría decir si es mejor la 7ª de Bruckner que la 4ª de Brahms. Bruckner construye una arquitectura de tipo casi catedralicio: tiempo dilatado, repetición como trance, acumulación de tensión hasta alcanzar momentos de revelación (especialmente en el Adagio). No es una obra que “argumente”, sino que se expande.
Respecto a Brahms, su 4ª es una obra de una densidad intelectual y emocional extraordinaria, donde cada motivo está trabajado con una lógica interna implacable. El último movimiento —esa passacaglia— no es solo brillante, es una declaración estética sobre la forma, la tradición y el destino.
También a mi juicio, Bruckner depende quizá mucho más del intérprete. Una Séptima mal dirigida puede parecer larga o incluso redundante. Brahms resiste mejor lecturas mediocres porque su escritura está más “cerrada”.
Por tanto...a nivel compositivo... no sabría por donde decantarme...pero a mi juicio la cuarta adelantaría por poco a la séptima...
No necesitas convencerme de las maravillosas cualidades de la Cuarta de Brahms, creo que mi predilecta de sus cuatro monumentos. Claro, sí, puede ser cuestión de gustos... aunque estos tiene un límite, no cualquier gusto es aceptable. Si alguien dice que Glazunov es superior a Brahms... pues no, hay algo que no funciona.
EliminarÁngel, nada mas lejos de convencerte de nada!. Respecto a los gustos, como diría Jose Antonio Marina, lo que es respetable es el derecho a opinar, lo cual no quiere decir que todas las opiniones sean respetables. Como en este caso expones, si alguien dice que Glazunov es mejor que Brahms... andamos perdidos si... :)
EliminarBuenos días. Gracias siempre por sus muy ilustrativos y atinados comentarios.
ResponderEliminarMe gustaría conocer su opinión sobre la grabación de Blomstedt de la 7ª con la Filarmónica de Viena en el Festival de Salzburgo, de 2017 y editada por el sello de la orquesta en la edición especial de 2018, caso de haberla escuchado. Gracias
Gracias. No, por desgracia no la conozco (y en Presto Classical no la encuentro). ¿Es una grabación de audio o de vídeo? Imagino que será excelente...
EliminarQué tal es presto Music,mejor o igual que Qobuz?
EliminarAlguien te podrá responder, pero yo no tengo para escuchar audio más que Qobuz. Consulto, eso sí, mucho la base de datos de Presto.
EliminarNo es mal precedente, para esta Séptima, la Novena de Bruckner que hizo Blomstedt en Berlín en diciembre de 2024, disponible también Digital Concert Hall. Su mejor Bruckner hasta aquel momento y que a mí me parece ejemplar (J.S.R.)
ResponderEliminarPerdón por romper con el hilo de la conversación, pero me gustaría comentar unas palabras de Carles Magraner (director de Capella de Ministrers) que he escuchado en la entrevista que le han hecho en La hora azul (Radio Clásica) esta misma tarde. El presentador (Jon Bandrés) le ha preguntado si seguirá el curso de otros directores de grupos historicistas o interpretación auténtica, que han pasado a dirigir música romántica e incluso moderna (¿alusión a Jordi Savall?). En lugar de abordar directamente su posible paso a otros repertorios, se ha centrado en el término «instrumentos originales». Y lo ha dejado bien claro: es un concepto puramente comercial (cita una grabación de Vivaldi por Tafelmusik, que la empresa discográfica utilizó por primera vez esa expresión: «Oiga por primera vez a Vivaldi como sonaba en su época» o algo así -no recuerdo exactamente la expresión empleada-). Los musicólogos nunca han utilizado ese concepto creado ad hoc para fines comerciales. Y siguió afirmando este genial (para mí) músico: no se sabe cómo sonaban los instrumentos antiguos (que tiemblen los talibanes de esta forma de interpretar la música). Continuó sosteniendo que un piano de 1840 es un instrumento histórico o un violonchelo de 1910 también lo es. Finalmente, reconduciendo la pregunta, concluyó que hay demasiado patrimonio musical patrio sin descubrir como para abordar repertorios en los que no aporta nada. Acertadísimas palabras que dejarán perplejo a más de uno.
ResponderEliminarUna grandísima interpretación, puede que su mejor Bruckner hasta la fecha. Una pena que para la próxima temporada no le hayan invitado a dirigir de nuevo, porque hasta donde yo sé no tiene intención de retirarse. Ya tiene una serie de conciertos programados para el año que viene con ocasión de su 100 cumpleaños.
ResponderEliminarSí que deberían haberlo invitado. Y también (no sé si lo han hecho) a Mehta y a Barenboim. En caso de que no pudieran dirigir siempre encontrarán a algún sustituto.
EliminarBarenboim tampoco aparece en la próxima temporada, pero Mehta sí. Concierto de Bruch con Pinchas Zukerman y 7ª de Dvorak, el próximo noviembre.
EliminarSi repasamos la discografía de Blomstedt en Bruckner desde los años 80 hasta día de hoy, tiene grabaciones editadas en disco o vídeo de las grandes sinfonías de Bruckner con la Staatskapelle Dresden, Gewandhaus de Leipzig, Filarmónica de Berlín, Filarmónica de Viena y unas cuantas orquestas alemanas más... No es casualidad su sintonía con este compositor.
ResponderEliminar