lunes, 2 de febrero de 2026

De Haydn a Bruckner pasando por Schubert

 

La Tormenta (1792) de Haydn

En un concierto de la Orquesta Filarmónica de Berlín celebrado el 23 de octubre de 2021, dirigiendo Adam Fischer, he descubierto un madrigal para coro y orquesta del autor de La Creación (The Storm, Hob. XXIVa:8, con texto de John Wolcot, conocido también como Peter Pindar), que me ha parecido una página, de unos diez minutos, original, apasionante. Con garra y dramatismo, y unas audaces modulaciones, es una pieza que, de no saber quién fue su autor, yo habría pensado en Schubert de última época o incluso en Brahms o Bruckner*. Me parece que esta versión, con el Coro de Radio Berlín, de uno de los muy pocos directores que ha grabado todas las Sinfonías de Haydn, y que puede disfrutarse en Digital Concert Hall, es magnífica.

Me sorprende que una obra tan, tan desconocida, sea tan admirable; solo he encontrado una grabación de la misma (Haydn Society Choir, dir. Denis McCaldin, Meridian 1997). Y se me ha venido inevitablemente a la cabeza: si la hubiese firmado un tal Wolfgang Amadeus Mozart, habría al menos una veintena de grabaciones.

*Traducido su texto al alemán por Gottfried van Swieten, una interpretación en Viena el año 1793, fue elogiada y vista como “en el espíritu y a la manera de Haendel”, observación tampoco desacertada. Pero al inefable Eduard Hanslick, el gran martillo de Wagner y Bruckner, en 1891 no le gustó gran cosa.

 

Bruckner y Schubert

Se lee a menudo cómo en las Sinfonías de Bruckner se pueden rastrear influencias de Schubert, en concreto de la Novena en Do mayor, la “Grande”. Seguramente es así, pero no había caído en la cuenta de que, aún más claramente quizá, el último Cuarteto de Schubert (nº 15, en Sol mayor, D 887, de 1826) es, sobre todo su primer movimiento, “Allegro molto moderato”, un claro antecedente de varios episodios equivalentes en Sinfonías del compositor de Ansfelden.

 

Rehabilitando a Bruckner ¡con Savall!

Hoy mismo (3 de febrero), supongo que sobreponiéndose a sí mismo, Martín Llade ha dedicado una parte de su programa “Sinfonía de la mañana” (manana en internet) ¡a Anton Bruckner! ¡Qué sorpresa!, y ¿qué bien, no? Pues no tanto... porque lo ha celebrado haciendo escuchar el primer movimiento de la Segunda Sinfonía dirigida por Jordi Savall: si su intención era ayudar a rehabilitar a un compositor del que ha despotricado en mil ocasiones, podría haber buscado una versión "como Dios manda"... En los últimos años han salido al mercado varias importantes grabaciones de Bruckner, pero Martín Llade no ha tenido a bien citarlas… y no digamos emitirlas.

Preguntados varios oyentes por sus Sinfonías de Bruckner preferidas, unos cuantos han dicho algo como esto: “ninguna, porque como a Martín Llade este compositor le aburre, pues no me he molestado en escuchar ninguna”... ¡Bravo, Martín, estarás orgulloso… de sembrar desconocimiento de quien no te agrada!

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