Mostrando entradas con la etiqueta Veronika Hagen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Veronika Hagen. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de abril de 2018

El mejor Cuarteto de nuestro tiempo: el Jerusalén


Janácek, Schulhoff y Dvorák

Anoche asistí al Liceo de Cámara en la sala pequeña del Auditorio Nacional y comprobé una vez más la asombrosa perfección y el impresionante talento musical de los miembros, uno a uno, y del conjunto del Cuarteto de Jerusalén, que ofrecieron un original, arriesgado -poco comercial- e interesantísimo programa: el Primer Cuarteto "Sonata a Kreutzer" de Leos Janácek, las Cinco Piezas (1923, como la obra anterior) de Erwin Schulhoff y el Cuarteto No. 13, op. 106 (1895) de Dvorák. Ninguna de estas obras recuerdo haberlas escuchado en directo (podría ser, no estoy seguro, que sí el Janácek).

Mientras escuchaba este anoche, pensé: "No hay un solo compositor más reconocible, sobre todo gracias a su originalidad, que Janácek". Los del Jerusalén sonaron, lo mismo que en su grabación (Harmonia Mundi 2014), a Janácek a más no poder, y con su sensacional recreación -nunca lo he escuchado mejor- dejaron bien claro que estamos ante uno de los mejores cuartetos del siglo XX (y el segundo del mismo autor, "Cartas íntimas", tampoco se queda atrás), que sin embargo se toca mucho menos que algunos bastante falsos (faltos de sinceridad) y numereros de Shostakovich. Las Cinco Piezas de Schulhoff (1894-1942) apenas las conocía, así que me repasé antes del concierto la grabación del Hagen (DG 2001). Me gustaron bastante, pero al escucharlas al Jerusalén quedó en evidencia que estos les han sacado mucha más sustancia que aquellos (que no son precisamente mancos).

La segunda parte la ocupó el formidable Dvorák: el más extenso de sus cuartetos de madurez (1895), que sobrepasa los cuarenta minutos. Es una obra extraordinaria que apenas se toca o se graba (a este compositor lo monopoliza su bellísimo Cuarteto "Americano", debido sobre todo a que posee un sobrenombre), cuando en realidad es probablemente la cima de su colección de catorce cuartetos: a partir del No. 8, op. 80 (1876), y sobre todo del No. 10, Op. 51 (1879), son todos los últimos verdaderas obras maestras. Ya conocía por grabación (Cuarteto "Americano" y Quinteto con piano op. 81: H. Mundi 2006) el maravilloso Dvorák del Jerusalén: una vez más, estos cuatro instrumentistas parecen conocer los secretos del estilo de cada gran compositor, sea Haydn, Mozart, Beethoven (solo se les ha podido escuchar por ahora en los primeros: los seis Op.18), Schubert, Brahms, Bartók o incluso Shostakovich, además por supuesto de los dos compositores checos del concierto de ayer. Escuchando el Op. 106 me conmovió una vez más la honda belleza del "Adagio", y la intensa emotividad que se desprende a cada página me convenció una vez más de la bondad, del carácter entrañable de este hombre de tan humilde origen. Además de su alcance como creador, claro. Las propinas fueron una gozada: el "Allegretto pizzicato" del Cuarto Cuarteto de Bartók y el Minueto del Cuarteto "del Amanecer" (Op.76/4) de Haydn.

Los componentes del Cuarteto de Jerusalén son cuatro instrumentistas de bandera: el primer violín Alexander Pavlovsky es un eminente pedagogo y director artístico del Fesival de Música de Cámara de Jerusalén. Sergei Bresler, segundo violín, es un ucraniano nacido en 1978 con una intensa actividad como profesor (incluso en Valladolid). Ori Kam, californiano nacido en 1975, es también primer viola de la Orquesta Filarmónica de Berlín. Y el cellista bielorruso Kyril Zlotnikov se dio a conocer en 2006 con su grabación para EMI de los Tríos de Mozart junto a Barenboim y a Znaider, nada menos. Desde entonces ha tocado con frecuencia en la West-Eastern Divan Orchestra. También le he escuchado la mejor parte de chelo que recuerdo en el Quinteto "La Trucha" de Schubert. 

En mi opinión son, mientras otro grupo no me demuestre lo contrario, el mejor Cuarteto actual, y además el más dotado desde el Cuarteto de Tokio de la época de su primer violín Peter Oundjian. Anoche compré su último disco (Harmonia Mundi HMM 902320), que acaba de salir: el Sexteto op. 48 y el Quinteto op. 97 de Dvorák: dos obras poco transitadas pero soberbias. Les acompañan dos solistas de bandera: la violista Veronika Hagen y el cellista Gary Hoffman. Las interpretaciones son sensacionales. No se lo pierdan.