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jueves, 12 de marzo de 2026

Libro sobre Hugo Wolf · Un actor estúpido Algo más sobre el Concierto de Año Nuevo

 

¡Por fin un buen libro sobre Hugo Wolf en español!

El mayor autor de lieder de la historia -después, naturalmente, de Schubert- tiene, por fin, un libro que le hace justicia en nuestra lengua: Las canciones completas de Hugo Wolf, por Richard Stokes (editorial Acantilado), con prólogo de Ian Bostridge, traducción de Luis Gago y dedicatoria, merecidísima, al magnífico pianista del lied Graham Johnson (n. 1950).

El libro, muy cuidadosamente traducido, dedica solo nueve páginas a la vida del compositor, veinte a la cronología de sus lieder, ¡678 a los textos bilingües agrupados por poetas!, 77 a cartas, 18 a apéndices varios, y las restantes, hasta alcanzar las 1040 páginas, a notas, bibliografía e índices. La edición, en papel muy fino, es absolutamente impecable. Una publicación por completo recomendable, que me parece particularmente necesaria al tratar de uno de los grandes, grandes, músicos especialmente poco conocido en España.

 

Las estupideces de un joven actor sobrevalorado

“No trabajaría en ópera o ballet: hay que mantenerlos con vida porque no le importan a nadie” (Thimothée Chalamet). A una afirmación como esta, propia de un ignorante malintencionado, hay que prestarle tanta atención como, por ejemplo, lo que pueda opinar Belén Esteban sobre Friedrich Schiller (“¡¿mande?! ¿Quién coño es ese?”)

 

Algo más sobre el Concierto de Año Nuevo 2026

Vuelto a ver y a escuchar en blu-ray, no tengo mucho más que añadir a lo que escribí el 3 de enero. Quizá, para mi gusto, algo saturado de color, la filmación me parece ejemplar, y espléndido el sonido de Sony. La frescura y la (aparente) espontaneidad de Yannick Nézet-Séguin, que dirigió de memoria, son un buen tanto a su favor, pese a que no mantuvo un nivel de excelencia constante y a que la Filarmónica de Viena no suena tan suntuosa como con Karajan o Barenboim, ni tan plateada como con Carlos Kleiber, Maazel o Prêtre. Y nada de la sosera de Thielemann o Welser-Möst. Creo que ahora lo he disfrutado más al librarme de los irritantes comentarios de Martín Llade.

Lo que sí llama la atención, una vez más, es cómo los diferentes directores, y Yannick también, por supuesto, se atienen, se adhieren en gran medida a la tradición, con los rubatos y los guiños que vienen desde al menos Willi Boskovsky. Quizá unos y otros comprenden que no es música para experimentar con ella (en algunas piezas lo hizo, más bien tímidamente, Harnoncourt, y no, no resulta…)

El pasado 1º de enero hubo, de nuevo, varias piezas de escaso valor, dándole, pues, demasiado importancia a la novedad. Los Cantos de sirenas de Josephine Weinlich creo que valen bien poco, mientras que sí mereció la pena Rainbow Waltz de Florence Price, muy bien orquestado por Wolfgang Dörner (quien, al parecer, no pudo hacer gran cosa con la pieza de Weinlich). El 10 pleno lo alcanzó Nézet, para mi gusto, en la cuadrilla de El Murciélago de Johann Strauss hijo, en la obertura de La bella Galatea de Suppé y en la Marcha Radetzky.

Cuando la retransmisión de TVE1 no me di muy bien cuenta de qué había pasado con el -tan criticado por algunos- beso del director a su marido; ahora lo he visto bien: un violinista de la orquesta se retiró para dejar el puesto al susodicho esposo, y durante la Radetzky, Yannick se le acercó y le dio un (casto, fugaz) beso. No veo el por qué del escándalo…

Durante el intermedio puede verse un estupendo documental sobre la Colección Albertina en el que, como es costumbre, músicos de la Filarmónica vienesa tocan fragmentos de piezas camerísticas -Ravel, Kreisler, Poulenc, Mozart, Haydn- con un nivel instrumental y de conocimiento admirables. Destacaría la preciosa Marcha miniatura vienesa de Fritz Kreisler maravillosamente tocada por el violinista Yamen Saadi, con Herbert Rüdisser al piano. Saadi, ahora co-concertino en la Ópera y la Filarmónica, fue durante años “el niño” de la Orquesta del West-Eastern Divan, el más joven de la plantilla.


miércoles, 27 de marzo de 2024

Las óperas de Haydn: tesoros casi olvidados (y II)

 

 

Il mondo della luna, dramma giocoso (1777)

1978 Philips     Arleen Auger/Edith Mathis/Frederica von Stade/Domenico Trimarchi/

Luigi Alva/Lucia Valentini Terrani/Anthony Rolfe Johnson

OCámLausana/Antal Dorati                                         165’48 8,5/8

 

*2009 C Major Anja Nina Bahrmann/Christina Landshamer/Maite Beaumont/   3/8

                        Dietrich Henschel/Bernard Richter/Vivica Genaux/Markus Schäfer

                        ConcentusMusicusViena/Nikolaus Harnoncourt/*Tobias Moretti           

 

Orfeo ed Euridice (o L’anima del filosofo), dramma per musica (1791)

1967 Myto        Nicolai Gedda/Joan Sutherland/Spiro Malas/Mary O’Brien/
                        Malcolm King

                        CoroÓpera&ONacionalEscocia/Richard Bonynge          7/6

 

1994 Orfeo       Robert Swensen/Helen Donath/Thomas Quasthoff/Sylvia Greenberg/

                        Paul Hansen

                        CoroRadioBávara/ORadioMúnich/Leopold Hager         125’15  9/8,5

 

1997 Oiseau-L. Uwe Heilmann/Cecilia Bartoli/Ildebrando d’Arcangelo/Cecilia Bartoli/

                        Andrea Silvestrelli

                        AcademyAncientMusic/Christopher Hogwood              124’26 

 

Orlando paladino, dramma eroicomico (1782)

1977 Philips     Arleen Auger/Elly Ameling/Gwendolyn Killebrew/George Shirley/

Claes H. Ahnsjö/Benjamin Luxon/Domenico Trimarchi/Maurizio Mazzieri

OCámLausana/Antal Dorati                                         167’07  8,5/8,5

 

2006 DHMundi Patricia Petibon/Malin Hartelius/Elisabeth von Magnus/Michael Schade/

                        Werner Güra/Christian Gerhaher/Markus Schäfer/Florian Boesch

ConcentusMusicusViena/Nikolaus Harnoncourt             146’16  8/8,5

 

*2009 EuroArts Marlis Petersen/Sunhae Im/Alexandrina Pendatchanska/Tom Randle/

                        Magnus Staveland/Pietro Spagnoli/Víctor Torres/Arttu Kataja    8,5/9

OBarrocaFriburgo/René Jacobs/*Nigel Lowery, Amir Hosseinpour

 

Philemon und Baucis, singspiel (1773)

2009 Bis           Christoph Genz/Maren Engelhardt/Jan Petryka/Alexandra Reinprecht

                        VocalforumGraz/HaydnSinfoniettaViena/Manfred Huss             59’       7/7

 

Lo speziale (El boticario), dramma giocoso (1768)

*1982 Silverline Antonella Manotti/Carmen Gonzales/Luigi Alva/William Matteuzzi

                        OSuizaItaliana/Marc Andreae/*Filippo Crivelli              7,5/7

 

198? Hungaroton Magda Kalmár/Veronika Kincses/Attila Fülöp/István Rozsos

                        OCámFerencLiszt/György Lehel                                   71’       7,5/8

 

La vera costanza, dramma giocoso (1779, rev. 1785)

1977 Philips     Jessye Norman/Helen Donath/Claes H. Ahnsjö/Wladimiro Ganzarolli/Domenico Trimarchi/Kari Lövaas/Anthony Rolfe Johnson

OCámLausana/Antal Dorati                              122’58  9/8

 

Aclaraciones: las grabaciones de óperas de Haydn por Antal Dorati fueron interrumpidas por Philips debido, según testimonios muy fiables, a las decepcionantes ventas obtenidas. Una verdadera pena, pues la dirección del maestro húngaro -el primero en grabar todas las Sinfonías- es siempre excelente en estas óperas, y admirable el trabajo de la Orquesta de Cámara de Lausana, aunque los elencos vocales no siempre alcanzasen el mismo nivel -muy alto en algunos títulos-. Las tomas de sonido son en todo caso de lo mejor que se lograba por esos años.

La nota que le he asignado al vídeo de Il mondo della luna dirigido por Nikolaus Harnoncourt y Tobias Moretti no constituye un error. He aquí unas líneas de lo que escribí en “Ritmo” a raíz de su publicación: “La bajísima calificación es una media entre la mala versión musical y la horrible escénica […] Harnoncourt ha optado en esta ocasión por las sonoridades ásperas y rudas, totalmente descuidadas, azuzando a un Concentus Musicus del que no es fácil saber si es malo sin contemplaciones o se le está pidiendo que toque mal adrede [...] Todos cantan despendolados, exagerando todo hasta la caricatura barata; en los recitativos no se salva ni uno. La escena me parece una patochada llena de despropósitos, con innumerables ocurrencias del peor gusto, buscando a toda costa la risa más facilona. Es de vergüenza ajena”.  

domingo, 10 de julio de 2022

Historicismo cuestionado y palos de ciego

  

Qué poco se habla de quienes han abjurado del historicismo

 

Acabo de escuchar y ver en Digital Concert Hall el programa Mozart que en noviembre de 2008 hizo Trevor Pinnock con la Orquesta Filarmónica de Berlín. Una excelente Sinfonía 25, dirigida desde el clave, un Concierto 9 con Maria Joao Pires -mucho mejor ella que hace años, nada de cajitas de música, aunque tampoco toca fondo en el movimiento lento- y una magnífica Sinfonía 40, decididamente dramática, hecha con auténtica rabia, y haciendo el primer movimiento como prescribe la partitura, un “Molto allegro” que a menudo no se respeta y que da pleno sentido a esa tremenda tensión emocional que hace de esta la más genial Sinfonía de su autor.

 

Sin rastro de historicismos ni nada por el estilo, la orquesta no fue precisamente escuálida en la K 550. He reescuchado las grabaciones de Pinnock (1994, 1995) de ambas Sinfonías con el English Concert y, además de abandonar en 2008 del todo aquellas sonoridades un poco “a lata”, ¡menuda diferencia!: ahora el clavecinista y director no tiene dudas del contenido dramático de ambas Sinfonías (¡las dos de Mozart en el significativo Sol menor!), hasta el punto de que -escuchado sin verlo- podría confundírsele con Karl Böhm en la 25 o con Barenboim en la 40.

 

Pinnock dejó palpablemente claro en este concierto que es un gran músico -siempre lo ha sido, aunque no siempre fue un gran director, como puede apreciarse en algunas de sus grabaciones con el English Concert-, y que ha abjurado en toda regla de sus posiciones de antes. No es la única vez que lo compruebo: ahí están interpretaciones suyas o bien con la Sinfónica de Chicago, o bien con la Kammerakademie Potsdam… Entonces, en los años 90, intuía en buena medida lo que quería, pero no del todo cómo conseguirlo.

 

No es el único músico que ha dado un volantazo en ese sentido: lo hicieron también, entre otros, Christopher Hogwood e incluso Nikolaus Harnoncourt, si bien este irónico polemista no terminó de abandonar los postulados pomposa, arrogantemente llamados “históricamente (bien, se entiende) informados”. Pero es cierto que, en sus últimos años, Harnoncourt reconoció que en realidad no sabemos cómo se tocaba en el siglo XVIII, y que fue consciente de que, “haga lo que haga, incluso cuando sé que lo hago mal, tengo unos seguidores que me admiran ciegamente; todo lo que hago les parece bien”.

 

Sin embargo, ¡qué poco se habla de esto! Es más cómodo, en primer lugar para los propios músicos, seguir chupando del bote mientras ocultan tras el cuento del historicismo sus carencias como músicos-intérpretes. No quiero generalizar, pero ¡hay tantos casos de estos! Puede que alguna vez caiga en desgracia esta moda, este engaño que se ha extendido como una gran mancha de aceite.

 

Los palos de ciego de la industria fonográfica

 

Deutsche Grammophon acaba de publicar un doble CD con las dos últimas Sinfonías de Schubert por Herbert Blomstedt y la Orquesta Gewandhaus de Leipzig. La publicación requiere dos CDs (87’) a causa de las múltiples repeticiones llevadas a cabo por el anciano maestro sueco, que el 11 de julio cumple 95 años. Porque hay varias ocasiones en que, sin esa multiplicidad de repeticiones, ambas Sinfonías caben en un solo disco. (Los más de 15 minutos del tercer movimiento de la me parecen innecesarios, redundantes…)

 

La publicación me ha parecido decepcionante, porque Blomstedt, magnífico intérprete de otros compositores (Nielsen y Sibelius, entre ellos) no tiene mucho de bueno que aportar a estas dos admirables partituras schubertianas: una “Inacabada” muy serena, apenas rebelde, aunque con un segundo movimiento tan hermoso como emotivo. La Novena “La Grande” no me parece, ni de lejos, una de las (pocas) interpretaciones memorables existentes en disco: el primer movimiento, con la introducción y la coda demasiado rápidas, es bastante plano y carente de tensiones y de los oscuros nubarrones que asoman en él. Correcto el 2º, con un clímax no muy escarpado. Cómodo, amable el scherzo, y de nuevo bastante sosegado el finale. Para colmo, la toma de sonido es algo plana, lejana, carente de pegada y de presencia; está claro que, ni con Nelsons ni con Blomstedt, los ingenieros de DG están acertando en Leipzig.

 

¿Por qué no le habrá grabado DG a Blomstedt un programa Nielsen, por ejemplo? ¡Porque no vende mucho! Es cierto. Pero ¿va a vender más un doble CD con dos Sinfonías que cuentan con una discografía extensa y abundante en nombres egregios? Por eso titulo este texto con eso de “palos de ciego”: las grandes discográficas graban últimamente muy poco, pero es que además yerran en no pocos de los discos que publican. Así nos va: haciendo discografías es palpable que la mayor parte de los discos que es obligado incluir son de hace ya bastantes años. Por suerte, desde finales de los 50 hay tomas de sonido que aguantan bien el paso de los años, y no digamos desde en torno a 1980, ¡hace más de 40 años!