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viernes, 4 de febrero de 2022

Breves y brevísimas: Weber, Schubert, Mussorgsky, Rimsky, Netopil, Barenboim, Karajan, Böhm

 

Nuevo Der Freischütz en blu-ray

El sello C Major acaba de lanzar al mercado un nuevo Cazador furtivo. Como los que tenía (en imágenes) hasta ahora no me convencían gran cosa, me he animado con este -que, lo diré ya- tampoco me ha gustado mucho, por culpa ante todo de una puesta en escena delirante, injustificada y estrafalaria de Christian Räth (lo siento, estoy cada vez más harto de las creatividades a los que muchos registas sin ideas sensatas se sienten, o se creen, obligados a causa de la estúpida moda que nos invade).

Se trata de una representación de junio del 2018 en la Ópera Estatal de Viena, con los excelentes conjuntos coral y -más aún- orquestal de dicho teatro. La batuta del checo Tomás Netopil (n. 1975) me ha convencido bastante en líneas generales, si bien algún que otro número de este singspiel romántico no me parece muy bien enfocado o resuelto, y ello tras una sobresaliente obertura, la página culminante de la ópera.

El reparto, algo desigual, no es inferior en conjunto a los más logrados entre los existentes hasta la fecha. De entrada, cuenta con los dos protagonistas más destacados de los últimos tiempos. Andreas Schager (reconvertido en Weber -¡qué original!- mediante un maquillador que parece su peor enemigo) presta a Max una voz plenamente dramática -es lo que pide claramente el personaje- que canta con sobresaliente técnica y una entrega plena: magnífico. Y en cuanto a Agathe, diría que la finlandesa Camilla Nylund, que no es ya muy joven (n. 1968), no ha hecho sin embargo más que mejorar hasta ahora: la voz, ancha y soberbiamente bien proyectada, es una hermosura, siendo admirables su legato y su seguridad y belleza al apianar. El resto del elenco no alcanza este nivel: regular, ay, el Caspar de un más bien tosco y poco ágil Alan Held; bien el Eremita de Albert Dohmen -ahora un bajo pleno- y la Ännchen de la ligera (con visos de lírica) Daniela Fally, y correctos Clemens Unterreiner (Kuno), Adrian Eröd (Ottokar) y Kilian (Gabriel Bermúdez). Seguimos sin un gran Cazador furtivo en imágenes. Y olvídense de subtítulos en castellano. 

 

Una noche (de San Juan) en el Monte Pelado: ¿Mussorgsky o Rimsky-Korsakov?

Cada vez que oigo esta obra en su versión original de Mussorgsky (en realidad sus versiones originales, porque hay varias y ni siquiera muy parecidas entre sí) llego a la conclusión de que me gusta más la revisión a fondo de la misma que realizó Rimsky-Korsakov: es la suya la admirable organización de un interesante material frente a un considerable caos.   

 

El Concierto de Año Nuevo de 2022: escucharlo sin verlo

Alguien ha enviado por correo al buzón de mi casa un sobre, sin remite, con el doble CD de este concierto (¡gracias a quien corresponda!), que ya había pedido yo en blu-ray, soporte éste que me ha llegado solo unos días más tarde. Antes de visionarlo he tenido, pues, la oportunidad de escucharlo sin verlo. Con un sonido por cierto magnífico, me ha quedado meridianamente claro que quienes han hablado de la apatía, aburrimiento, etc., de Barenboim están absolutamente equivocados: no hay ni rastro de eso, ni de rutina (aunque fuera rutina de altura); solo un director excepcional en la cúspide de su arte puede dirigir así. Queda en evidencia la mala baba de quien hizo esas afirmaciones, llegando (Justo Romero, que no es un ignorante) a afirmar que “no había dirigido Barenboim”.

Y una vez visto y escuchado el blu-ray -con una calidad de imagen y sonido rigurosamente sensacionales- lo he disfrutado mucho más que en directo, sabiendo ya que el director se hallaba muy dolido de su espalda. 

 

“Schubert es un milagro” (Sir Neville Cardus)

Creo que esta frase lapidaria define quizá mejor que ninguna otra que yo haya leído lo que es Franz Schubert.

 

Karajan y Karl Böhm

Un tal “R.” me envía este comentario:

“Hace tiempo leí, creo que fue en Scherzo y que lo escribía Enrique Pérez Adrián, que Karajan era el genio y que Böhm era el artesano. ¿Qué opina usted de esto?, me gustaría saberlo. Muchas gracias”. Creo que merece rebatirlo aquí. Yo también leí en su día con asombro esa afirmación, aunque no recuerdo dónde, ni quién la escribió.  

Sin necesidad de redactar un tratado, hagamos la siguiente prueba comparando el acierto global de uno y otro en varios de los compositores que constituyeron la base de su repertorio: en Mozart Böhm es superior, y lo mismo en Beethoven, en Schubert y en Brahms. En Wagner, en Bruckner y en Richard Strauss ambos quedarían en tablas. A favor de Karajan, sin embargo, su más amplio repertorio, por ejemplo Verdi y Puccini. Sin olvidar que Böhm sí abordó las óperas de Alban Berg.