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miércoles, 1 de enero de 2025

60 años de colaboración de Barenboim con la Filarmónica de Berlín

 

"Daniel Barenboim and the Berliner Philharmoniker. 60 Years of a Musical Partnership"

 

Digital Concert Hall regala a quien renueve su suscripción anual una caja con 2 DVDs y 2 Blu-rays (unos y otros con el mismo contenido) con interesantes filmaciones, alguna de las cuales estaba inédita, y, no menos importante, con una considerable mejora técnica (en los Blu-rays) con respecto a lo que ya conocíamos de la plataforma streaming de DCHall. La selección me parece rara y hasta redundante, pero no deja de tener su interés, como trataré de explicar.

El primer disco comienza con la obertura de Così fan tutte de Mozart, del concierto del 12 de noviembre de 1989 para celebrar la caída del muro de Berlín, sesión a la que fueron invitados gratuitamente ciudadanos de Berlín Este. DVD publicado hace tiempo por Sony, con calidad técnica mediana, lo llamativo de esta ejemplar interpretación es que ha mejorado en imagen y en sonido (hablo siempre del Blu-ray) de modo totalmente sorprendente, con lo que se disfruta mucho más.

Sigue un nunca publicado Concierto nº 14, K 449 del 11 de enero de 1997 con letras sobreimpresas (antes de que empiece la música) en japonés, y una nitidez de imagen y de sonido como nunca había visto y escuchado en un concierto de música clásica hasta esas fechas. Señalo que esta grabación no está colgada en la plataforma DCHall. La interpretación, muy en la línea con la contemporánea de audio del sello Teldec, es sencillamente excelsa. Solo por este Concierto merecería la pena el álbum.

Termina este primer Blu-ray con el Concierto nº 3 de Beethoven del 11 de enero de 2020, cuando empezaba a declararse la pandemia de covid-19. Barenboim toca en su nuevo piano con una madurez extrema, revelando detalles magistrales nunca antes escuchados, y con una precisión sorprendente en los dedos. En el primer movimiento Kirill Petrenko parece hacer un gran esfuerzo por adecuarse a los modos del solista, y consiguiéndolo; en el Adagio pasa algo más desapercibido, y en el Allegro final dirige con una contundencia más propia de director de banda, sobre todo en la coda.

El Blu-ray 2 empieza con una tremenda obertura de Las Vísperas Sicilianas, enérgica, cortante, y maravillosamente cantabile. Filmada el 8 de enero de 2022, desmiente una vez más la falta de sintonía que algunos (bastante sordos y sobrados de prejuicios) atribuyen a Barenboim con Verdi (pertenece a la velada que se completó con el Cuarteto orquestado y las Cuatro Piezas Sacras).

Sigue el Concierto para cello de Elgar en el que prácticamente se daba a conocer, el 27 de abril de 2010, la colosal violonchelista Alisa Weilerstein, que recuerda aquí más que nadie a Jacqueline du Pré. Impresionante la batuta, abiertamente más certera que la antigua filmación en blanco y negro con Du Pré de 1967 (DVD Opus Arte).

Del mismo día que este Elgar es la Primera Sinfonía de Brahms con que se completa esta publicación. EuroArts publicó en Blu-ray el concierto del 1º de mayo, o sea cuatro días después, en Oxford, con estas dos composiciones precedidas del Preludio III de Los maestros cantores). Pues bien, ambos Elgar son muy similares -levemente más calmado el de Oxford- pero aquella imponente Primera brahmsiana de Oxford es, creo, un pelín inferior a esta de Berlín, de la que me atrevo a decir que es probablemente mi favorita de cuantas conozco, en vivo, en CD o filmada. Digo lo mismo que del Concierto K 449: esta Op. 68 brahmsiana justificaría por sí sola la adquisición de este álbum.

Hay, como bonus, dos curiosas propinas: Tico tico de Zequinha de Abreu extraído del Concierto de San Silvestre de 31-12-2001, DVD publicado por TDK/EuroArts con el título “Invitación a la danza”. Jugosísima interpretación, con evidente mayor calidad técnica que el visto hasta ahora. La otra es la tierna, entrañable e íntima (pero no impecable) lectura de Petit mari, petite femme de los Jeux d’enfants de Bizet, que Martha Argerich y Barenboim tocaron a cuatro manos el 7 de enero de 2023, y que, casi con seguridad, ha sido la última actuación de Barenboim tocando en público el piano. 

Como regalo, este álbum no está nada mal. Pero yo habría programado algunas otras obras, que, por ejemplo, no están en Blu-ray por estos mismos intérpretes: echo mucho de menos aquel concierto de junio de 2019 en que Barenboim incluyó la Sinfonía nº 95 de Haydn y la más gloriosa Cuarta Sinfonía de Schumann que recuerdo.

EN DICIEMBRE de 2024 este blog ha recibido una media de 1188 consultas cada día. ¡Muchas gracias, y feliz 2025 a los lectores!


martes, 1 de octubre de 2024

Directores (y directoras) jóvenes

 

Hace unos días hablábamos en este blog de directores jóvenes con, aparentemente, un futuro más que halagüeño. Haciendo memoria, he recordado los nombres de algunos de ellos. Considero jóvenes a quienes no hayan cumplido los 50 años de edad, ya que no es como los instrumentistas, que solo lo serían si tuvieran no más de 35, poco más o menos. Pues los directores suelen necesitar más tiempo para hacerse con la difícil técnica de la batuta y una madurez interpretativa*. He aquí mi lista provisional, por orden decreciente de edad. Que me gustaría que completáseis los lectores que lo consideréis conveniente, porque seguro que no me he acordado de algunos que merecen también estar. Por supuesto, hay entre ellos algunos nombres ya completamente consagrados:

Philippe Jordan (1974), Daniel Harding (1975), Alain Altinoglu (1975), Yannick Nézet-Séguin (1975), Pablo González (1975), Tomás Netopil (1975), Vasili Petrenko (1976), Juraj Valcuha (1976), Gustavo Gimeno (1976), Pablo Heras-Casado (1977), Andrés Orozco Estrada (1977), Andris Nelsons (1978), Ramón Tebar (1978), Oksana Lyniv (1978), Michele Mariotti (1979), Kazuki Yamada (1979), Rafael Payare (1980), Cristian Macelaru (1980), Gustavo Dudamel (1981), Omer Meir Wellber (1981), Jakub Hrusa (1981), Krzysztof Urbansky (1982), Giacomo Sagripanti (1982), Robin Ticciati (1983), Santtu Matias Rouvali (1985), Joshua Weilerstein (1987), Lahav Shani (1989), Lorenzo Viotti (1990), Thomas Guggeis (1993), Klaus Mäkelä (1996), Talmo Peltokoski (2000), Enrique Mazzola (¿?).

Y también directoras: Shi-Yeon Sung (1975), Virginia Martínez (1979), Alondra de la Parra (1980), Eun Sun Kim (1980), Nazanin Aghakhani (1980), Karina Canellakis (1981), Joana Mallwitz (1986), Mirga Grazinyte-Tyla (1986), Elim Chan (1986), Gemma New (1986); Lina González Granados (¿?).

Y, por cierto, ya que entre los directores de 35 años o menos hay, creo, solo uno -Klaus Mäkelä- que ha alcanzado ya hoy una gran reputación (basada, me parece, ante todo, en una eficaz campaña publicitaria de marketing), debo decir que, por lo que les he escuchado a este y a otro, Lahav Shani, me parece mayor el talento como intérprete de este último. 

Lo digo con más rotundidad aún tras haberle visto y escuchado el concierto que ofreció hace pocos días, el 21 de septiembre último, con la Orquesta Filarmónica de Berlín. Dirigió la Sinfonía concertante para violonchelo y orquesta de Prokofiev -con una arrolladora Alisa Weilerstein- de modo impresionante (pese a saberme poco conocedor de esta Op. 125 del autor de Pedro y el lobo, creo que resulta muy evidente lo de impresionante). Pero es que la composición que completó el concierto, el complejísimamente intrincado poema sinfónico Pelleas und Melisande de Schoenberg, que conozco mejor, me ha parecido sencillamente asombroso: una apasionante tercera vía que compagina de algún modo los enfoques de mis dos grabaciones favoritas: la concepción hiper-post-romántica de Barbirolli (New Philharmonia, EMI 1968) y la más visionaria y progresiva (que diría Schoenberg) de Boulez (Sinfónica de Chicago, Erato 1992), logrando Shani una fuerte carga dramática en una visión fuertemente expresionista. Por si fuera poca hazaña, me ha dejado pasmado que la haya dirigido de memoria, sin partitura. ¡Y Shani es, para colmo, un soberbio pianista! Verle tocar y dirigir al mismo tiempo el Tercer Concierto de Prokofiev es toda un experiencia.

De todas maneras, el tiempo dirá… Puede que alguno de ellos se desinfle, y que por el contrario otros entren de lleno en la lista. 

*Recuerdo la anécdota de Lorin Maazel al final de un curso de dirección que impartió. Uno de los alumnos le preguntó: “Maestro, ¿tiene alguna recomendación especial que hacernos a los principiantes?”-“¡Sí: nunca dirijáis una obra por primera vez!”

viernes, 14 de abril de 2023

Tres nuevos discos: Mahler/Payare, Vivaldi/Chloe Chua y Berlioz/DiDonato, Nelson

  

Rafael Payare graba la Quinta Sinfonía de Mahler

 Payare es un director venezolano (n. 1980) del que había oído hablar, porque está casado con la sensacional violonchelista Alisa Weilerstein. Tras ser asistente de Abbado y de Barenboim, ha sido director, sucesivamente, de la Orquesta del Ulster, de la Sinfónica de San Diego, de la Sinfónica de Montreal, y ya ha sido designado para suceder en la Filarmónica de Los Angeles a su compatriota Gustavo Dudamel: no está nada mal cómo va ganando posiciones. Le he escuchado un disco del sello Pentatone aparecido hace muy poco, y me ha gustado mucho. Una interpretación nada decadente de la famosa Quinta Sinfonía de Mahler, de la que respeta los curiosos portamentos de una sección del “Scherzo”, pero no inventa ningún otro. Es una versión bastante expeditiva -12’05+14’05+17’46+8’56+15’06, nada de estirar hasta el límite, lo que algunos maestros han hecho últimamente-, bastante rebelde y hasta rabiosa. Me convence mucho este enfoque, y no me carga como sí lo hacen esos otros que, además, suelen resultar empalagosos. Logra un “Adagietto” sobrio, pero intenso, y una reveladora transparencia instrumental en el complicado “Rondo-finale”. Francamente bien la Orquesta de Montreal, y excelente la toma de sonido. 

 

La muy valiente -y excelente- violinista Chloe Chua

Valiente por olvidarse de los historicismos -que son hoy para casi todos la única verdad- y grabar, sin temor a ser puesta de vuelta y media, unas Cuatro Estaciones de Vivaldi más Il labirinto armónico, op. 3/12 de Locatelli, junto a la más que notable Orquesta Sinfónica de Singapur, para el sello Pentatone (CD publicado en marzo de este año). Escucharlos es como reencontrarse con la época dorada de I Musici o de I Solisti Italiani, o incluso con la formidable interpretación de Las Estaciones por Gil Shaham y la Orpheus Chamber Orchestra (DG 1994, ¡hace ya casi 30 años!). Chloe Chua (Singapur, 2007: ¡sí, 16 añitos!) fue la ganadora del Concurso Yehudi Menuhin para jóvenes violinistas de Ginebra, ya en 2018, es decir a los 11 años de edad.

No tengo claro si es ella también quien dirige en este disco, o si es la Orquesta la que actúa sin director (con la más o menos decisiva opinión del concertino, más o menos consensuada con los demás instrumentistas, como tantas veces es norma en las orquestas de cámara). En todo caso, sea quien sea, la dirección tiene la cabeza bien en su sitio. Chua posee un sonido deslumbrante, un mecanismo de llamar la atención y una musicalidad a prueba de bombas. ¿Que no aporta nada nuevo a lo ya habitual hace cuatro o cinco décadas? Así es. Pero para mí es preferible eso, hacer las cosas rotundamente bien, antes que aportar descubrimientos con frecuencia estrafalarios, cuando no de un gusto infame. Y recordar que los 12 Conciertos op. 3 “L’arte del violino”, publicados en 1733, de Pietro Locatelli (1695-1764) son de una gran importancia histórica en el desarrollo de la técnica violinística. El último de estos 12 Conciertos requiere un virtuosismo de primer orden, y la adolescente que nos ocupa lo posee en grado superlativo. Espléndida la toma de sonido. Deseando conocer más grabaciones de Chloe Chua.

 

Romeo y Julieta y Cleopatra de Berlioz por John Nelson

En esta ocasión John Nelson ha pinchado en hueso. El Coro Gulbenkian (de Lisboa) está muy bien, pero la Orquesta Filarmónica de Estrasburgo no da la talla; culpa, en buena parte, de la batuta. Aunque no hay que olvidar que esta partitura es extremadamente difícil para la orquesta. Ya la introducción deja bastante que desear, y no es el único momento. Muy bien la mezzo Joyce DiDonato, y bien tanto el tenor Cirylle Dubois como el barítono Christopher Maltman. El álbum de 2 CDs del sello Erato se completa con La Muerte de Cleopatra, donde DiDonato vuelve a hacer ostentación de sus cualidades vocales y -no todo el tiempo por igual- de su intuitivo talento como intérprete. Quedando, en todo caso, por debajo de Janet Baker y Jessye Norman, voces además menos líricas y por tanto más adecuadas. Pero la batuta de Nelson vuelve a decepcionar, naufragando frente a quienes dirigen a sus dos colegas citadas, Colin Davis y Barenboim. Un álbum por completo innecesario.

domingo, 18 de diciembre de 2022

Otro violinista importante: Guy Braunstein

 

Tchaikovsky, Bruch, Beethoven, Dvorák...

El CD dedicado a Tchaikovsky que acabo de conocer lo editó el sello Pentatone en 2019. Tenía yo desde hace tiempo especial interés en saber algo más de Guy Braunstein, que había sido el concertino más joven de la historia de la Filarmónica de Berlín: entró en esta orquesta el año 2000 y permaneció en ese puesto hasta 2013.

Nacido en Tel Aviv en 1971, había estudiado con Chaim Taub (componente del Cuarteto de Tel Aviv), Glenn Dicterow (concertino de la Filarmónica de Nueva York) y Pinchas Zukerman. Yo le había escuchado en directo el Concierto de Alban Berg con Rattle y la Filarmónica de Berlín y, en grabación de Digital Concert Hall, el de Brahms con Nelsons y la misma orquesta. También, en una transmisión televisiva de la BBC, el Concierto triple de Beethoven en los Proms, junto a Kian Soltani y Barenboim tocando y dirigiendo a la Orquesta del West-Eastern Divan; en la que, por cierto, Braunstein ha actuado ocasionalmente como concertino, en ausencia de Michael Barenboim). En DVD tiene Braunstein filmadas varias obras de cámara, singulamente, en el Festival de Música de Cámara de Jerusalén, el Primer Sexteto de Brahms y el Quinteto con piano de Schumann junto a Elena Bashkirova. En todas estas obras, camerísticas o concertantes, me había causado Braunstein una excelente impresión.

Activo transcriptor

Pues bien, el CD Tchaikovsky al que me refiero arriba contiene, además del Concierto, la Serenata melancólica y el Vals-scherzo op. 34, transcripciones del propio Braunstein del Pas de deux de El lago de los cisnes y de dos arias de Eugenio Oneguin (la de Lenski y la escena de la carta de Tatiana). El violín es en todos estos títulos dominador y muy musical, si bien creo que sobran algunos pequeños adornos añadidos en ciertas frases del Concierto. Muy notable la dirección de Kirill Karabits (n. Kiev, 1976, director titular de la Sinfónica de Bournemouth) al frente de una espléndida Sinfónica de la BBC. La toma de sonido es excelente.

Pero resulta que también me había pasado desapercibido otro disco de Braunstein de 2013, del sello Tudor, con la Fantasía Escocesa, el Primer Concierto y la Romanza op. 85 (original para viola y transcrita, cómo no, por Braunstein) de Max Bruch. En él me gustan quizá un poco más aún las interpretaciones del violinista, si bien la dirección de Ion Marin (al frente de una estupenda Sinfónica de Bamberg) es un tanto circunspecta. 

Creo que su último disco publicado, de nuevo por Pentatone, es de 2019 y se titula “Old Souls”. Es curiosísimo: contiene la Sonata para violín No. 4 de Beethoven, la Serenata Italiana de Hugo Wolf, Syncopation de Fritz Kreisler y el Cuarteto No. 12 “Americano” de Dvorák. Todo ello en transcripciones para flauta, violín, viola y cello, realizadas en todos los casos por el propio Braunstein, quien se ha rodeado de solistas de excepción: Gili Schwarzman (flauta, que tocó en la Orquesta del West-Eastern Divan), Susanna Yoko Henkel (que tiene grabada, entre otras cosas, la Obra para violín solo de Bach), Amihai Grosz (viola, que perteneció al Cuarteto de Jerusalén y ahora es solista de la Filarmónica de Berlín) y Alisa Weilerstein (cello). A destacar las asombrosas intervenciones de esta última en las páginas de Wolf y Dvorák. Otro disco estupendamente grabado.

viernes, 20 de mayo de 2022

Más discos recientes

 

MÁS DISCOS RECIENTES

 

Richard Strauss/Andris Nelsons en Deutsche Grammophon

El sello amarillo acaba de lanzar un álbum de 7 CDs con la mayoría de las composiciones para orquesta de Strauss por este director, que ya había sentado cátedra de straussiano en sus anteriores grabaciones par el sello Orfeo, con la Orquesta de Birmingham, además de en algunas grabaciones videográficas con, entre otras, la Concertgebouw. Ahora reparte estas obras entre las dos formaciones de las que es titular: la Sinfónica de Boston y la Gewandhaus de Leipzig. Es curioso, por cierto, lo difícil que resulta distinguirlas pese a que sus sonoridades son bastante diferentes. Lo que hace pensar que Nelsons quiere obtener de ellas su genuino sonido Strauss, y que lo consigue, por encima de las peculiaridades de cada una de ellas.  

De todas maneras, las interpretaciones -de altísimo nivel técnico: exactitud, claridad, transparencia, pulimento, etc.- no siempre me han entusiasmado, hasta el punto de preferir algunas de las anteriores. Ello es debido a un cierto distanciamiento que se acerca ocasionalmente a la indiferencia. Así, son patentes la falta de entusiasmo (Don Juan, Suite de El caballero de la rosa), de sentido del humor (Till Eulenspiegel) o de dramatismo (demasiada resignación y derrotismo en Metamorfosis). A veces Nelsons da paso a una excesiva morosidad en determinadas secciones, lo que no creo que sea un acierto. Para no extenderme demasiado, he aquí mis puntuaciones, en las que se aprecian también altibajos en las tomas de sonido, por lo general un poco por debajo de lo esperable hoy:

 

Leipzig:

Danza de Salome: 9/8,5

Der Rosenkavalier: Suite 8/8

Schlagobers: Suite 8/8

Don Juan: 7,5/8,5

Burlesca (Yuja Wang, piano): 9/8,5

Zaratustra: 8/8,5

Macbeth: 9/8,5

Vida de héroe: 9/8

Metamorfosis: 8/9

Aus Italien: 9/9

 

Boston:

Intermezzo: 4 Interludios: 9/9

Feuersnot: Escena de amor: 9/9

Till Eulenspiegel: 8/9

Don Quijote (Yo-Yo Ma, cello): 8/8,5

Sinfonía Alpina: 9,5/9

Muerte y transfiguración: 9,5/8

Sinfonía Doméstica: 9/8

La mujer sin sombra: Suite: 9/8,5

Preludio festivo (Olivier Latry, órgano): 10/9

 

Dos grabaciones de las Sonatas para cello de Beethoven: Alisa Weilerstein/Inon Barnatan y Sung Won Yang/Enrico Pace (Rimini, 1967)

La gran y aún joven cellista (Rochester, 1982) que se dio conocer internacionalmente con su formidable interpretación del Concierto de Elgar ¡en la ciudad natal de Jacqueline Du Pré!, vuelve a constatar su extraordinaria talla en las 5 Sonatas de Beethoven, en compañía del soberbio pianista con el que había grabado las Sonatas de Chopin y Rachmaninov: Inon Barnatan. Lástima que el álbum, del sello Pentatone, no incluya también las tres series de variaciones. Sí lo hace el álbum Decca -aparecido casi al mismo tiempo- por el coreano Sung Won Yang, un espléndido instrumentista, al que flanquea un pianista más preocupado por tocar todas las notas bien rápido que por hacer música de altura: Enrico Page (Rimini, 1967), quien ya me defraudó en las Sonatas para violín de Beethoven junto a Leonidas Kavakos. Solo se salvan, curiosamente, en la Quinta Sonata, op. 102/2.