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miércoles, 20 de junio de 2018

El film "Rigoletto en Matua" con Domingo, Novikova, Grigolo/Mehta, Bellocchio


"Rigoletto en Mantua" se tituló cuando se retransmitió por televisión, en 2010, a 148 países. No lo vi entonces; solo he conseguido verlo ahora, gracias a mi buen amigo JIFB, que me ha proporcionado en un USB una grabación con extraordinaria nitidez de imagen y estupenda calidad de sonido, sin la menor compresión dinámica. Fue la primera o la segunda ópera en que Plácido Domingo encarnó un papel de barítono (ya lo había hecho en alguna zarzuela y puede que, solo unos meses antes, en Simon Boccanegra). Recuerdo una crítica de Arturo Reverter: terrible, demoledora en lo que se refería a Domingo; ya entonces, conociendo la opinión que tiene del cantante madrileño, no le hice mucho caso, pero por supuesto me quedaba la duda de qué me parecería a mí.

Vamos por partes: la película, que se desarrolla en escenarios naturales casi siempre de una belleza extraordinaria, me parece toda una obra maestra del cineasta Marco Bellocchio, muy ayudado sin duda por la sensacional fotografía del gran Vittorio Storaro. Es un enorme disfrute para la vista desde cualquier punto de vista; tanto o más que la famosa Tosca con Domingo, Malfitano, Raimondi y Mehta, también fotografiada por Storaro. Con la que por cierto va acoplado en una caja de 3 DVDs o 3 Blu-rays este Rigoletto, así como una Traviata con Gvazava, Cura, Panerai y Mehta, seguramente mucho menos interesante. Álbum que está bastante caro. O sea, que este Rigoletto, lástima, no se puede adquirir por separado.

Segunda (o primera) razón por la que esta versión es una maravilla: por la dirección del irregular Zubin Mehta, que aquí da lo mejor de sí (al frente de la Orquesta Sinfónica Nacional de la RAI y de I Solisti Cantori), hasta tal punto de que ni Kubelik ni Giulini en sus grabaciones de audio le superan. El director hindú se muestra aquí como un verdiano de los pies a la cabeza (ya lo había sido antes en varias ocasiones) y como un maestro capaz de atender hasta los menores detalles, con un acierto que asombra a cada momento, y extrayendo lo impensable de la orquesta.

Vittorio Grigolo es, de los tres principales protagonistas, el que menos me convence: la voz, muy lírica, es muy bonita pese al acusado vibrato y canta bastante bien, superando con valentía y sorprendente suficiencia los tremendos escollos que presenta el Duque de Mantua. Me gustaría que fuese menos nervioso, que fuese capaz de un legato más generoso y que dibujase más los perfiles psicológicos del personaje.

La enorme sorpresa ha sido para mí Julia Novikova (Leningrado, 1983), que es en mi opinión ni más ni menos que la Gilda más perfecta y convincente que he visto o escuchado nunca. Canta como los ángeles con una preciosa voz lírico-ligera -más dulce que timbrada- y posee un buen gusto y una musicalidad apabullantes, encarnando el personaje con una veracidad y emotividad que desarman. También es una actriz totalmente creíble. Ruggero Raimondi es un lujo como Sparafucile, pese a que su voz no es lo bastante grave. Pero ¡menuda interpretación, menuda actuación! Y más que bien Nino Surguladze como Maddalena y Gianfranco Montresor como Monterone.

Dejo para el final, por supuesto, a Domingo. Tal vez debido a que era el primero o el segundo de sus barítonos verdianos, pasa algunos apuros, sobre todo de fiato, por ejemplo en el primer dúo con Gilda. Ya está: ni un solo reproche más; todo lo demás me parece una gloria: su línea de canto, su conocimiento verdiano, su fuerza expresiva sin parangón, su enorme credibilidad como actor: no parece hacer de Rigoletto, sino serlo (por cierto, con una joroba discreta que no le obliga a curvarse). Me sacan de quicio los críticos musicales que no ven (o no quieren ver) más allá de lo estrictamente vocal -la emisión, la técnica que ha de ser rigurosamente canónica según sus propios cánones, etc.- y que para mí se limitan a hacer de foniatras. Si no son capaces de ver más allá de esto, si son indiferentes a la musicalidad, a la interpretación, a la capacidad de transmitir los sentimientos, a mí no me sirven. ¡Cuánto echo de menos a quien entendía mucho de todo eso, y sobre todo, de MÚSICA: me refiero, por supuesto, a Gonzalo Badenes! Si viviese aún (murió en 2000 a los 52 años) otros que se dan mucho postín, y que tienen cierta reputación -y seguidores sin criterio, igualmente sordos a lo más importante- estoy seguro de que tendrían mucha menos relevancia. Si pueden, no dejen de consultar su libro "Voces" (Universidad de Valencia, 2005. 496 páginas, recopilación de unos 150 artículos sobre 101 cantantes, escritos para la revista "Ritmo").

Desde luego, de los Rigolettos filmados que conozco, este es, de lejos, el más recomendable.   

viernes, 15 de junio de 2018

"Tristán e Isolda" en CD y DVD/Blu-ray: Discografía (y II)

 
--Un año posterior es la primera versión que comento en DVD. Lástima que DG la haya publicado con una imagen de peor calidad que alguna toma de televisión que conozco: ¡no miento! El sonido sí es, por suerte, muy bueno. Pero la infinitamente bella escena del gran Jean-Pierre Ponnelle pierde mucho de su poder de fascinación (¡el árbol del Acto II, absoluta magia en sus cambios de color!). A lo mejor alguien se escandaliza, pero la apenas grabada o filmada Johanna Meier es mi Isolda favorita hasta ese momento. Por su admirable y creíble encarnación del complejo personaje, pero también por su voz aterciopelada y sin embargo capaz de ser brillantemente plateada. Kollo vuelve a ser un Tristán arrollador y convincente a más no poder. Ya entonces fue Matti Salminen el Marke más penetrante que hubiésemos conocido. Estupenda Hanna Schwarz, mientras que el tosco, rudo y desafinante Hermann Becht es el borrón de esta versión, en la que Barenboim ya dijo aquí estoy yo, superando globalmente a cualquiera de sus predecesores, Furtwängler incluido (a alguno le habrá dado ya una lipotimia al leer esto. Tal vez no se les ha ocurrido comparar). Subtítulos en castellano, como las otras tres versiones audiovisuales que comento.

--La siguiente versión en DVD de Bayreuth no posee ningún altibajo en su elenco vocal, si bien el espléndido Matthias Hölle no puede hacer olvidar a Salminen. Barenboim sigue ahondando en esta obra, aquí algo menos contemplativa y más dramática aún. Sensacional Waltraud Meier, sin duda para mí la Isolda más interesante y rica que he escuchado hasta la fecha: ¡aquí lo tuvo todo! Y Siegfried Jerusalem, si no lo es, poco le falta para ser el Tristán más destacado, en su momento áureo: voz bastante llena y bastante dramática, de agradable color oscuro, con línea de canto muy flexible y cantabile (¡como quería Wagner!). Hölle muy bien, como he dicho, al igual que Uta Priew. Mejor que eso el Kurwenal de Falk Struckmann. El gran dramaturgo que fue Heiner Müller solo escenificó esta ópera: es una apuesta moderna pero llena de sensatez e imaginación, que gustó muchísimo incluso al muy conservador en gustos escénicos Ángel F. Mayo. El sonido es soberbio, y la imagen es sensiblemente mejor que la de la publicación anterior. ¡Lástima que a DG, tan poco inclinada al Blu-ray, no haya editado ninguna de estas versiones en ese soporte!

--La grabación de audio de Barenboim, no en Bayreuth sino con la Filarmónica de Berlín, en suntuosa grabación de Teldec, tiene probablemente el reparto más sólido de todas las grabaciones de Tristán que conozco: Waltraud Meier, Jerusalem, Salminen, Marjana Lipovsek y Struckmann, con los papeles pequeños encomendados también a cantantes de relieve. Si desde el primero de los suyos ya Barenboim dominaba plenamente Tristán, excuso decir a qué nivel de conocimiento y asunción de esta obra había llegado en ese momento. Tengo esta interpretación como una de las más perfectas de cualquier ópera en la historia del disco.

--El tercer vídeo (DVD) de DG con este título llegó en 2001, en el Met de Nueva York, con un importante elenco: Ben Heppner, espléndido, Jane Eaglen, imponente voz pero limitada en la expresión, y un formidable René Pape, al que sin embargo le faltaron unos años apara ahondar en Marke, quizá el mayor de los retos interpretativos que ha afrontado en disco. Muy flojo, en cambio, el Kurwenal de Ketelsen. James Levine no ha dejado, en mi opinión, más Wagner de verdadera altura que su Ocaso en Bayreuth de 1997, y este Tristán no está entre lo más logrado, empezando por un sonido orquestal poco wagneriano y una palpable falta de unidad y continuidad en el discurso. La escena de Dieter Dorn, una de las primeras modernidades que se permitió el Met, me gusta por su esquemática escenografía, pero deja mucho que desear en lo que se refiere a la actuación de los cantantes. Buen sonido -inferior al precedente- y correcta imagen.

-Es extraño que DG publicase en 2004 una versión francamente mal grabada en la Ópera Estatal de Viena: debieron de ser las prisas por la demanda de wagneres del rampante Christian Thielemann. Pero estos CDs no le hacen ningún favor a esta para mí sobrevalorada batuta, que ya en el Preludio I muestra un considerable despiste y falta de sintonía con esta música, que suena a lo largo de los tres actos bastante tristona y algo apática, por más que infle retóricamente algunos momentos. (Es curioso: el director wagneriano por antonomasia, Hans Knappertsbusch, no sintonizó bien con esta ópera, algo que el propio Ángel F. Mayo me reconoció). Tampoco ayudan a esta versión el gastado, bastante áfono Tristán de Thomas Moser -buen cantante-. También lo es Deborah Voigt, pero da la impresión de que es un papel que no tenía muy trabajado (y es uno de los más difíciles y poliédricos de la historia de la ópera). Bastante bien Robert Holl y Petra Lang, y bastante mal Peter Weber.

-Frustrado por no haberlo podido grabar con Solti, Domingo lo hizo en 2005 con Antonio Pappano. A quienes echen de menos voces rudas y poco moldeables para Tristán no estaría de más recordarles que Wagner consideraba ideal la escuela italiana para cantar sus líneas vocales. El tenor madrileño, aún en buena forma y ya en sazón para papeles dramáticos, nos sorprendió por enésima vez con una interpretación francamente lograda y una voz de una calidad fuera de lo normal. Esa grabación nos descubrió algo más importante aún: una sensacional cantante en ciernes, Nina Stemme, que pese a ser casi debutante, ya cantaba maravillosamente el papel de Isolda y la interpretaba con notable penetración. Mejor aún que en la grabación precedente, Pape es uno de los dos o tres bajos que mejor ha cantado esta parte. También Brangania y Kurwenal estuvieron a pedir de boca. Pappano, recién llegado a esta ópera, demostró pese a ello un gran, enorme talento, saliendo más que airoso del empeño y logrando que una orquesta no muy wagneriana como la del Covent Garden rindiera la mar de bien. Soberbia toma de sonido.

-2008: Barenboim abre la temporada milanesa como maestro scaligero con su ópera fetiche. Para ello contó, por fin, con el enorme director de escena Patrice Chéreau, que hizo un trabajo memorable, si no el más indiscutible (Ponnelle) sí el más fino y estudiado hasta en los menores detalles psicológicos de los Tristanes en escena dirigidos musicalmente por Barenboim (Götz Friedrich, Ponnelle, Heiner Müller, Harry Kupfer, Chéreau: ¿quién da más?). W. Meier ya no estaba en su mejor momento vocal, pero realiza la encarnación más inteligente y acabada de las suyas, que además la aúpa como la mejor actriz que he visto jamás en un personaje operístico: los tan frecuentes primeros planos de la filmación no pueden sino asombrarnos. Ian Storey, recién llegado a Tristán, hace un trabajo encomiable pese a su timbre poco grato, al que no acierta a dotar de variedad cromática. Impresionante Salminen: ¡su interpretación más acabada y convincente del Rey Marke! Absolutamente inolvidable, se lo pone muy difícil a cualquiera de sus colegas. Muy bien tanto Michelle DeYoung como Gerd Grochowski. Lo que logra Barenboim de la Orquesta de La Scala es para estudiarlo: solo tres de sus músicos habían tocado esta obra, que hacía muchos años no se hacía en Milán. Pues bien, no solo logra que suene wagneriana, sino que la batuta aprovecha sus mejores cualidades -la cantabilidad de la cuerda en primer lugar- aprovechándose de ellas y convirtiéndolas en cualidades positivas para esta música: ¡para que lo escuchen quienes (¡todavía!) dicen que es un pianista metido a dirigir! Las imágenes son de una belleza extraordinaria (dirección escénica, escenografía, iluminación y filmación), extremadamente nítidas en el Blu-ray, y magnífico el sonido.  

Resumiendo, ¿cuál de todas estas versiones es la que más interesa comprarse?: teniendo en cuenta el precio, sin duda, la de Barenboim/Chéreau en Blu-ray, que además de ser excelente es la más barata de todas (un solo disco Blu-ray del sello Erato, con subtítulos en español). Ahora bien, sin tener en cuenta el precio, la versión más redonda me parece, sin duda, la de Barenboim en 4 CDs Teldec/Warner de 1995. Barata no es, pero... Sin olvidar que todo buen melómano debería atesorar también la versión de Furtwängler, baratita en la edición de Naxos. Y tampoco estaría mal hacerse con la de Carlos Kleiber.

Tristan/Isolde/Marke/Brangäne/Kurwenal/Melot/Pastor/Timonel/Joven marinero

1995        Jerusalem/W.Meier/Hölle/Uta Priew/Struckmann/Elming/Peter Maus/Sólyom-Nagy/Elming
*DG        Barenboim/Coro y Orquesta del Festival de Bayreuth/Heiner Müller 81'30+75'40+74'47 (10'40) 9,5/9                                                          
1995        Jerusalem/W.Meier/Salminen/Lipovsek/Struckmann/Johan Botha/Peter Maus/Trekel/Heilmann
Teldc       Barenboim/Coro de la Ópera Estatal/Orquesta Filarmónica de Berlín   81'59+77'27+76'18 (10'28) 10/9

2001        Heppner/Eaglen/Pape/Dalayman/Hans-Joachim Ketelsen/Brian Davis/Schowalter/Courtney/Griffey
*DG        Levine/Coro y Orquesta del Metropolitan, Nueva York/Dieter Dorn   79'19+77'22+75'35 (10'27) 7/7,5

2004        Thomas Moser/Voigt/Holl/Petra Lang/Peter Weber/Markus Nieminen/M.Roider/In-Sung Sim/John Dickie    
DG          Thielemann/Coro y Orquesta de la Ópera Estatal de Viena                   80'03+79'48+75'12 (10'14) 7/6

2005        Domingo/Stemme/Pape/Mihoko Fujimora/Bär/Jared Holt/Bostridge/Matthew Rose/Villazón
EMI        Pappano/Coro y Orquesta del Covent Garden                                      78'57+73'54+73'38 (11'45) 8,5/9

2008        Ian Storey/W.Meier/Salminen/Michelle DeYoung/Grochowski/Will Hartmann/R.Davies/Panariello/Nigro
*Erato     Barenboim/Coro y Orquesta de La Scala, Milán/Patrice Chéreau         81'03+78'38+74'17 (10'23) 9,5/9

miércoles, 13 de junio de 2018

"Tristán e Isolda" en CD y DVD/Blu-ray: Discografía (I)



 El libro "Diálogos sobre música y teatro: Tristán e Isolda", de Daniel Barenboim y Patrice Chéreau (edit. Acantilado), me ha parecido tan interesante y revelador que me ha animado a repasarme todas las grabaciones -en audio y en vídeo- que tengo de esta ópera, seguramente la más genial de la historia. ¡Menuda paliza, pero no me arrepiento de haberlo hecho! Sin ánimo de ser exhaustivo, sí me gustaría aprovechar que las tengo recientes y las he comparado entre sí al escucharlas tan seguidas, para comunicar algunas impresiones, las más fuertes, sobre ellas. En la lista que pongo al final van los repartos completos y una curiosidad: las duraciones por actos y, entre paréntesis, la del Preludio del Acto I. Ya que me he tomado la molestia de calcularlos, ahí los tenéis. 
 
--Me ha sorprendido muy favorablemente la dirección de Fritz Reiner allá por 1936, nada menos. El Preludio I, sobre todo, es soberbio. Pero, claro, esta versión solo la recomiendo a muy muy interesados en esta obra o a los nostálgicos del pasado remoto. Suena bien... para la época y se puede disfrutar de dos míticas voces en su plenitud: Flagstad y Melchior. Pero incluso ellos han quedado, para mi gusto, muy anticuados en cuanto a la expresión. Imponente también un aburrido Emanuel List, y espléndida Sabine Kelter, a la que no conocía. La pronunciación de algunos, sobre todo del Joven marinero, es de mondarse de risa. 6/4

--La interpretación de Furtwängler es genial por lo que a él respecta, sobre todo en un sublime Acto III, pero no todos los elementos que intervienen están a la altura de otros que han venido después: Flagstad interpreta mejor que con Reiner, pero sigue siendo un poco impasible y distante, con un aire un poco matronil. Pese a su edad (57), la voz sigue siendo una gloria. Ludwig Suthaus es más discutible: una voz casi baritonal, de cierta rudeza; pese a ello creo que da bien el papel, aunque no se le pueden pedir muchas sutilezas. Lo peor es el Marke de Josef Greindl, tosco e inexpresivo. Muy bien la Thebom, sensacional el joven Fischer-Dieskau (insuperado) y correctos el resto. La grabación, sobre todo en el reprocesado de Naxos, es muy disfrutable. 

--La dirección de Solti, con una maravillosa Filarmónica de Viena, me ha parecido admirable, si bien a ratos recuerda, suena demasiado a páginas de El Anillo. Pero Decca no anduvo muy fina a la hora de decidir el reparto: Nilsson es una gloria... vocalmente, Uhl un cantante de segunda clase, aburrido (algo demasiado habitual) Arnold van Mill, un tanto fuera de estilo Regina Resnik... solo salvo a Tom Krause como uno de los mejores Kurwenal. Suena muy bien, algo mejor que la siguiente, que está grabada en público. (Por cierto, Solti quiso volver a grabar Tristán con la Norman y Domingo, pero la Parca lo impidió. ¡puta Parca!). 

--Karl Böhm se entregó con furia a la pasión que recorre la obra, hasta el punto de un desmelene que bordea el descontrol al final del Acto I, desde cuando los protagonistas descubren que se aman irremediablemente. Pero la sinceridad del maestro de Graz es apabullante. Más intérprete la Nilsson que con Solti, y, pese a su voz poco grata, admirable Windgassen. Talvela, Ludwig y Wächter redondean uno de los mejores repartos hasta hoy. Lástima que la orquesta suene un poco alejada con respecto a las voces.  

--En la mayor parte de las óperas que grabó para EMI con la Filarmónica de Berlín, Karajan no me convence (salvo, que recuerde ahora, su maravilloso Pelléas): parece empeñado en ser más que nadie, más grandioso, más apabullante, más tierno y más lírico... o empalagoso. Es bastante hinchado y falso (todo lo contrario que Böhm, puro fuego), lo que no impide que encontremos pasajes magníficos. No me gusta especialmente Jon Vickers, lo encuentro un tanto artificioso y poco natural, pero admito que puede ser una impresión muy personal. Helga Dernesch es una gran cantante, quizá algo lírica para Isolda. Algo blando y melifluo Karl Ridderbusch, soberbia Ludwig, espléndido Berry. También la grabación es un poco cargante, con unos contrastes dinámicos quizá exagerados por la propia toma de sonido. Parece ser que es lo que tanto le gustaba al productor Michel Glotz.

--La primera grabación digital es una interpretación de primera categoría, uno de los mayores logros del parco y desigual, pero a veces genial Carlos Kleiber. Dirección atentísima, depurada pero nada sofisticada, lo mejor de sí lo da en un Acto II antológico. Es, a distancia, la mejor toma de sonido hasta ese momento, y apenas ha sido superada. Y posee un reparto de primer orden, y eso que Margaret Price -que nunca cantó Isolda en escena- es demasiado lírica, pero sin duda muy musical. Para mí, René Kollo es el Tristán más convincente escuchado hasta ese momento en disco. Sí, es una voz algo lírica, pero bella, y es un intérprete irresistible, con un tercer acto que pone los pelos de punta: ¡qué ansiedad, qué desesperación en su larga espera de Isolda! Moll es uno de los más grandes Marke, Fassbaender una de las Branganias más conmovedoras, y Dieskau todavía un Kurwenal impresionante.  

--Me resulta muy difícil calificar la labor en esta ópera de uno de mis directores predilectos, Leonard Bernstein. Siempre atrevido y muy personal, a ratos me parece genial y en otros momentos me produce la sensación de que está muy pasado de rosca y hasta de que pierde el hilo: fíjense en que la obra le dura mucho más de lo habitual, casi media hora más. (Por cierto que acaba de publicarse en un Blu-ray de vídeo este Tristán en versión de concierto, aunque parece que no va a coincidir exactamente con el de audio). Peter Hofmann creo que estuvo sobrevalorado: que yo sepa, de su breve carrera no ha dejado nada que deje huella profunda. Simplemente, Tristán le viene grande por todas partes. También le venía algo grande a Hildegard Behrens en aquel momento, pero al menos es una cantante de gran clase y una intérprete inteligente. Hans Sotin es, en cambio, un Marke demasiado unidireccional. Aparte de sus limitaciones interpretativas, es que Marke es uno de los personajes más difíciles de caracterizar de todo Wagner. Hermosísima voz y bello canto de Yvonne Minton, y muy bien cantado, algo lírico, el Kurwenal de Bernd Weikl. Muy buena la toma de sonido, en versión de concierto, pero no tan conseguida como la de Carlos Kleiber.

Tristan/Isolde/Marke/Brangäne/Kurwenal/Melot/Pastor/Timonel/Joven marinero

1936        Melchior/Flagstad/Emanuel List/Sabine Kalter/Herbert Janssen/Frank Sale/Octave Düa/Horsman/Devereux
Naxos     Reiner/Coro del Covent Garden/Orquesta Filarmónica de Londres      78'23+63'54+68'03 (11'24) 6/4

1953        Suthaus/Flagstad/Greindl/Blanche Thebom/Fischer-Dieskau/Edgar Evans/Rhoderick Davies/R.Schock
EMI        Furtwängler/Coro del Covent Garden/Orquesta Philharmonia             85'30+86'57+83'04 (11'01) 9,5/6

1961        Fritz Uhl/Nilsson/Van Mill/Resnik/Krause/Kozub/Peter Klein/Theodor Kirschbichler/Kmentt
Decca      Solti/Coro Wiener Singverein/Orquesta Filarmónica de Viena             82'02+78'11+79'00 (10'34) 8/7,5

1966        Windgassen/Nilsson/Talvela/Ludwig/Wächter/Claude Heater/Wohlfahrt/Nienstedt/Schreier
DG          Böhm/Coro y Orquesta del Festival de Bayreuth                                 75'18+72'29+71'27 (10'39) 9/7

1972        Vickers/Dernesch/Ridderbusch/Ludwig/Berry/Weikl/Martin Vantin/Schreier/Schreier
EMI        Karajan/Coro de la Ópera Alemana/Orquesta Filarmónica de Berlín    85'05+78'29+80'28 (12'39) 8/7,5

1982        Kollo/Margaret Price/Moll/Fassbaender/Fischer-Dieskau/Werner Götz/Dermota/Hellmich/Büchner
DG          C.Kleiber/Coro de la Radio de Leipzig/Staatskapelle Dresden              77'33+79'48+76'06 (10'33) 9/9

1983        P.Hofmann/Behrens/Sotin/Minton/Weikl/Heribert Steinbach/Zednik/Raimund Grumbach/T.Moser
Philips     Bernstein/Coro y Orquesta Sinfónica de la Radio Bávara                     92'21+90'19+83'05 (14'02) 8/8,5

viernes, 8 de junio de 2018

Discografía de los Conciertos y los Caprichos de Paganini


Concierto No. 1
1950 Sony       Francescatti/OFiladelfia/Ormandy                15'57+4'03+05'42       7/6      
1958 EMI/Testament   Kogan/OConservParís/Charles Bruck 21'28+4'54+09'01       8/6
1960 EMI        Rabin/OPhilharmonia/EugeneGoossens         16'52+5'34+06'40       7,5/6,5
1961 EMI        Menuhin/ORoyalPhilharmonic/Erede           18'49+5'40+08'34       10/7,5
1972 EMI        Perlman/ORoyalPhilharmonic/L.Foster          19'18+5'03+09'40       10/8
1975 DG         Accardo/OFilLondres/Dutoit                         22'03+5'59+09'42       8,5/8
1976 Philips    Szeryng/OSinfLondres/Gibson                       18'32+5'13+07'38       9/8
1988 Philips    Midori/OSinfLondres/L.Slatkin                      22'57+5'14+06'56       10/9
1989 Philips    Mullova/AcademyStMartin/Marriner            21'17+5'08+09'38       8/9
1993 Erato      Markov/OSinfRadioSaarbrücken/Viotti          19'22+5'33+08'55       8,5/8,5
1994 EMI        Sarah Chang/OFiladelfia/Sawallisch             20'54+4'57+06'57       9,5/9,5
2006 DG         Hahn/OSinfRadioSueca/Eiji Oue                  21'38+5'40+10'36       8,5/8

Concierto No. 2 "La campanella"
1961 EMI        Menuhin/ORoyalPhilharmonic/Erede         14'16+6'17+6'59         10/7,5
1975 DG         Accardo/OFilLondres/Dutoit                        14'57+7'06+8'55         9/8
1993 Erato      Markov/OSinfRadioSaarbrücken/Viotti       16'15+6'15+7'19         8,5/8,5

Concierto No. 3
1971 Philips    Szeryng/OSinfLondres/Gibson                    17'17+5'48+10'36       9,5/7,5
1975 DG         Accardo/OFilLondres/Dutoit                       18'08+7'07+11'33       10/8

Concierto No. 4
1955 Philips    Grumiaux/OLamoureux/Franco Gallini      15'00+6'08+08'04       10/6
1975 DG         Accardo/OFilLondres/Dutoit                       17'07+6'50+11'06       10/8
1976 Philips    Szeryng/OSinfLondres/Gibson                    16'11+5'30+08'33       9/8
1997 Philips    Kremer/OFilViena/Muti                              15'55+5'39+10'31       7/8

Concierto No. 5
1975 DG         Accardo/OFilLondres/Dutoit              19'32+8'59+11'01       9,5/8

Concierto No. 6
1974 DG         Accardo/OFilLondres/Dutoit              21'21+7'27+11'22       9/8

24 Caprichos
1959 EMI                    Michael Rabin                         69'27   7/6
1960 Decca                 Ruggiero Ricci                        70'21   7/7
1972 EMI                    Itzhak Perlman                        72'29   10/8,5
1978 DG                     Salvatore Accardo                   74'36   8,5/8
1982 DG                     Shlomo Mintz                          72'55   9,5/9
*1989 NVC                Alexander Markov                  84'       10/8,5
1989 Sony                  Midori                                     77'10   9,5/9
1997 DG^                   David Garrett, Bruno Canino  78'58   7/8
2003 Warner               Ara Malikian                           99'29   8,5/8
2010 Decca                 Julia Fischer                            79'41   10/9
2018 Warner               Augustin Hadelich                  81'07   8/9

^versión con acompañamiento pianístico de Schumann                                                       

domingo, 3 de junio de 2018

"Velada argentina en el Teatro Colón": el "Concierto para violín" de Ginastera y tangos


Michael Barenboim, su padre y el Quinteto Real

Interesante Blu-ray que, como todos los discos videográficos del sello EuroArts, no tienen distribución real en España desde que la perdió Música Directa (antes Ferysa). En teoría, la distribución de este sello, uno de los más activos en el campo de la música clásica, pasó a Warner. Pero desde que se produjo este cambio, Warner España no ha traído a las tiendas, si no me equivoco, ni un solo DVD o Blu-ray de EuroArts. Así que ya se sabe: hay que comprarlo por internet. ¡Luego dirán las tiendas que no venden!... Para que se hagan una idea, un solo ejemplo: en diciembre del año pasado encargué formalmente en la FNAC -y me tomaron nota en el ordenador- el Pelléas de Debussy por Rattle que hace poco he comentado en este blog. Pues bien: ¡hasta hoy! Ni me lo han traído ni me han avisado de que no podrían conseguírmelo. 

Con un programa corto, en el que seguro que han suprimido varias de las obras tocadas en aquella velada de 2016 (creo que julio o agosto) -no sé si porque no quedaron bien a juicio de los intérpretes o porque hay algún problema de derechos-, lo cierto es que los 65 minutos que permanecen me han hecho disfrutar muchísimo. De entrada, la obra que abre el programa, el Concierto para violín (1963) de Alberto Ginastera, pese a ser casi desconocido, es una obra de veras admirable. De lenguaje neododecafónico y carácter post-expresionista, es una composición audaz y sumamente original de una media hora, dividida en tres movimientos muy especiales: el primero, "Cadenza e studi", comienza con una larga introducción del violín sin orquesta. El segundo se titula "Adagio per 22 solisti", y el tercero, "Scherzo pianissimo e perpetuum mobile". Muy exigente para el solista y con una orquestación fascinante, creo que si esta partitura hubiera sido firmada por un compositor alemán o francés, sería una obra bien conocida y muy tocada. Pese a algunos apuros técnicos, Michael Barenboim la interpreta con una entrega, vehemencia y aparente lucidez (perdón por lo de aparente: nunca había escuchado esta obra) que desarman, y su padre le brinda un acompañamiento -que es mucho más que acompañamiento: el protagonismo orquestal es grande- claramente magnífico. Soberbia, absolutamente soberbia, la Orquesta del Diván.

El programa continúa con tres tangos en arreglos de Horacio Salgán (Recuerdo de Alejandro Pugliese, Canaro en París de Alejandro Scarpino y Juan Caldarella, y El amanecer de Roberto Firpo) tocados por el Quinteto Real, con César Salgán (hijo de Horacio) al piano. Yo no soy, por supuesto, ningún experto en tangos, pero me parece clarísimo que este grupo es genuino a más no poder, conoce a fondo este género y lo ponen en música con una solvencia, gracia y riqueza de intenciones extraordinaria. 

El Blu-ray termina con cuatro tangos más tocados por la orquesta y su director. En 1996 Barenboim comenzó su aproximación discográfica al tango en su CD de Teldec titulado "Mi Buenos Aires querido", en el que tocaba 14 piezas junto al bandoneón de Rodolfo Mederos y el contrabajo de Héctor Console; al año siguiente aparecían estos mismos intérpretes en el DVD de NVCArts/Warner tocando el mismo repertorio. Dos años después dirigía (y en algunos, a la vez, tocaba) en la Waldbühne de Berlín otros cuantos tangos al frente de la Orquesta Filarmónica de Berlín (DVD Arthaus). Pues bien, el año 2016 en el Teatro Colón vuelve a dirigir cuatro de ellos, todos hechos anteriormente: A don Agustín Bardi, Aquellos tangos camperos y A fuego lento, los tres de Horacio Salgán, y termina con la que parece ser su página argentina favorita, El firulete, de Mariano Mores y Rodolfo M. Taboada, con arreglo de José Carli, pieza que ha grabado dirigiendo con esta en siete ocasiones: con la Filarmónica de Berlín, la Sinfónica de Chicago y la Orquesta del West-Eastern Divan. Pues bien, en 2016 ha sido cuando ha dirigido estas cuatro páginas con más espíritu y chispa. Y hay algo que escandalizará a alguno, pero que me parece difícilmente contestable: la Orquesta del Diván toca estos tangos con más sentido, y claramente comprendiéndolas mejor, que la fenomenal centuria berlinesa. Puedo afirmar, sencillamente, que están mejor tocadas. 

Últimamente Barenboim hace algo que también le aplaudo: para sus grabaciones comerciales, tanto de audio como de vídeo, recurre a los quizá mejores técnicos de sonido del mundo, los ingenieros de los Estudios Teldex de Berlín, que de nuevo se han desplazado a la capital argentina. En esta ocasión han sido el productor Friedemann Engelbrecht y el responsable del sonido Julian Schwenkner. La imagen es igualmente de una fidelidad excepcional.

miércoles, 30 de mayo de 2018

Matti Salminen y el león de la Metro



En el número de mayo de la revista "Ritmo" (en la que escribo desde hace más de cuatro décadas) aparece una crítica de "La Aida de Nina Stemme" (así se titula) referida al DVD del sello BelAir, en la que cantan también Salvatore Licitra, Luciana D'Intino, Juan Pons, Matti Salminen y Günther Groissböck, dirigiendo Adam Fischer a los conjuntos de la Ópera de Zúrich y con escena de Nicolas Joël (2007). El crítico afirma que a Stemme "se la puede acusar de no ser una soprano suficientemente spinto para este papel". Pero yo me temo que es justo lo contrario: una soprano, cuyo repertorio se basa sobre todo en Isolda (ya la había grabado, dos años antes, junto a Domingo, Pape y Pappano), Brunilda, Kundry y hasta Elektra, es demasiado spinto, realmente demasiado dramática para Aida. Pero no es esto lo más chocante de la crítica: más adelante hace una afirmación temeraria, de pésimo gusto y además faltona: "Matti Salminen es un Ramfis estatutario..." Esta palabra hace referencia, según el Diccionario de la RAE, a un estatuto, no a una estatua, que supongo es a lo que quiere referirse este crítico. Pero prosigue: "...con una voz que, como de costumbre, recuerda más a la del león de la Metro que a otra cosa".

Bien: a mí no me gusta mucho Salminen como Ramfis en esa grbación, pero ¡¡"como de costumbre"!! ¡Qué barbaridad! Este crítico, que, me consta, lleva décadas escuchando ópera en numerosos teatros de todo el mundo, parece no haberse percatado de que el bajo finlandés es uno de los más grandes de las últimas décadas en su cuerda, un artista como pocos cantantes y que está dotado de una musicalidad y una inteligencia fuera de serie, como ha demostrado sobradamente en prácticamente todos los grandes papeles wagnerianos, en Séneca, en Rocco, Boris, Kaspar, Felipe II y el Gran Inquisidor, el Comendador, Sarastro, Osmin y tantos otros. Y que ha actuado con la mayor parte de los mayores directores de su tiempo (todos deben de estar sordos, menos este crítico...). Su afirmación es, por tanto, producto o bien de una insuperable manía particular (que no tenemos por qué sufrir sus lectores), o bien de una sordera pavorosa.

¡Qué coincidencia! Estoy precisamente leyendo el lúcido e interesantísimo libro, recién editado en español, "Diálogos sobre música y teatro: Tristán e Isolda", de Daniel Barenboim y Patrice Chéreau (edit. Acantilado), y acabo de encontrarme con que el gran director e intérprete de Wagner afirma: "[el cantante wagneriano] ha de saber controlar la voz para que las vocales estén bien apoyadas. Waltraud [Meier] domina este recurso a la perfección". Y el eximio director de escena responde: "Matti Salminen también sabe sacarle el máximo partido. Su dicción es modélica; sus consonantes finales son impresionantes. Siempre ha entendido la importancia de articular cada palabra perfectamente. Por otro lado, conecté con el relato del rey Marke gracias a este cantante. En aquel momento, aunque no te lo dije, estaba muy desanimado. Incluso llegué a pensar: 'Creo que rechazaré hacer Tristán por tercera vez'. Sin embargo, al escuchar a Salminen en tu grabación de Tristán me di cuenta de que lograba fundir con tal perfección el texto y la música, que me dije: '¡Un momento! Yo conozco este tipo de texto, este tipo de diálogo, esta manera de articular un pensamiento complejo. En realidad, son como los del teatro y el cine, y creo que sabría poner todo eso en escena, que podría ayudar a los cantantes [...] Por este hueco, por este resquicio, puedo entrar en la obra'"-- "¿Y por qué razón querías renunciar por tercera vez?"--"Porque no entendía bien [...] Probablemente porque estaba asustado de ese dichoso segundo acto. Y porque algunas de las puestas en escena que he podido ver son para asustarse. Sin embargo, cuando aquel día escuchaba tu grabación y el rey Marke de Salminen hacía por fin su entrada, tuve la impresión de que estaba salvado, de que veía la luz al final del túnel". Sin más comentarios. 

(Nota:  hace varios días que no me llegan comentarios de los lectores. No los estoy "filtrando"; no es la primera vez que tengo constancia de que, por algún motivo que desconozco, no me entran. Acaba de hacerlo uno. Espero que se haya arreglado el problema. Les pido disculpas).

lunes, 28 de mayo de 2018

Barenboim y Rattle de nuevo juntos con la Filarmónica de Berlín


Dvorák, Bartók y Janácek

Hace poco más de un mes tuvo lugar en la Philharmonie berlinesa un concierto con un programa muy interesante a base de música eslava: las 8 Danzas op. 72 de Dvorák, el Concierto para piano No. 1 de Bartók y la Sinfonietta de Janácek. Rattle, que ya había dirigido con la misma orquesta en Lucerna las 8 Danzas op. 46, afronta ahora la segunda colección, con un enfoque y una realización modélicas, especialmente en las danzas más movidas, a las que yo solo les pediría un sonido algo más rústico, no tan redondo y pulido. A señalar como anécdota la metedura de pata del timbalero en la primera de ellas: como se sabe, la pieza termina con tres fuertes golpes de timbal. Pues bien, aquí sonaron algo precipitados y francamente anémicos. ¡Gajes del oficio!

La segunda parte comenzó con el Primero de los tres conciertos pianísticos del mayor compositor húngaro del siglo XX. Es una obra que ha tenido para Barenboim una significación especial: con ella debutó como solista con la Filarmónica de Berlín, hace algo más de medio siglo, y bajo la dirección de Pierre Boulez. Poco después lo grabó, junto al Tercero, con el mismo director y la New Philharmonia para EMI (Barenboim siempre ha lamentado no poder tocar el Segundo, porque no le alcanza la extensión de sus manos). También tocó el Primero en el concierto de despedida de Solti de la Sinfónica de Chicago (existe una grabación pirata de escasa calidad técnica) y lo ha dirigido en varias ocasiones, por ejemplo a Yefim Bronfman. Junto a Rattle la verdad es que me ha defraudado un poco con respecto a lo que esperaba, sobre todo al compararlo con la versión del DVD C Major (Salzburgo, 2008, con la Filarmónica de Viena y Boulez). El pianista sigue sacando petróleo de la obra, que no es para él puramente percutiva, pero quizá ha perdido un poco de fuerza y de agilidad para una escritura tan endiablada. Y Rattle, lejos del auténtico prodigio del Segundo Concierto que tiene grabado para Sony (CD, DVD y Blu-ray, 2013) con Lang Lang, da la impresión de que no hubiera ensayado todo lo debido, porque se produce algún desajuste (rítmicamente es de una enorme complicación) y además su sonoridad no es tan bartokiana, tan incisiva y cortante en varios momentos como en mi opinión debería. Aun así, interpretación de alto nivel en la que muchos solistas de la Filarmónica de Berlín se lucieron de lo lindo. 

Pero la comparación con el referido DVD me ha dejado clarísimo que la versión salzburguesa con Boulez es rigurosamente antológica, con los movimientos extremos más contundentes y debidamente ásperos y un lento sencillamente alucinante. La Filarmónica de Viena se muestra -contra pronóstico- más bartokiana aquí que la de Berlín (también sus solistas, de la madera y la percusión, son formidables) y el aparentemente indiferente -como suele ser su aspecto- Boulez destapa del todo la caja de los truenos cuando es preciso, y ahonda todo cuanto podamos imaginar en el misterio de la composición. En CD no conozco ninguna versión de semejante lucidez. (Como anécdota, en la Philharmonie de Berlín no tienen ascensor para el piano; solo lo retiran durante el descanso; pero en esta ocasión no fue posible, pues el programa terminaba con otra composición orquestal: la Sinfonietta de Janácek). No me atrevo a afirmar que fue la interpretación más absolutamente magnífica que conozco de ella, pues ahí está la de Mackerras con la Filamónica de Viena (Decca, 1981), pero la verdad es que se le acerca mucho. Y, curiosamente, ahora Janácek sonó a más no poder a Janácek, no como en Dvorák.