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miércoles, 9 de noviembre de 2016

La madurez, la lucidez absoluta: "En mi nuevo piano", CD DG de Barenboim



Scarlatti, Beethoven, Chopin, Wagner y Liszt

En mayo de 2015, Daniel Barenboim presentó en el Royal Festival de Londres (tocando la "Appassionata") un nuevo piano que se había mandado construir. Un piano inspirado en uno que había pertenecido a Liszt y que Barenboim pudo tocar, restaurado, en Siena. El constructor belga Chris Maene lo realizó, con el apoyo de la firma Steinway & Sons, tras 18 meses y 4000 horas de trabajo.

En palabras del propio Barenboim, que encargó dos ejemplares y es el primero en poseer este nuevo instrumento -cuyas cuerdas se sitúan paralelas, no cruzadas como es lo habitual- "este produce un sonido mucho más transparente, menor mezcla de timbres, ofreciendo al instrumentista la posibilidad de crear él mismo esa mezcla". "Los tonos que percibí en el piano de Liszt me inspiraron para explorar la posibilidad de combinar sus cualidades con el poder, la imagen y la afinación y otros avances técnicos de los pianos modernos". "¡Estoy completamente enamorado de este nuevo piano!", concluía.

Leí estas declaraciones hace año y medio, pero desde entonces no había podido escuchar este nuevo instrumento (con el que ha tocado la integral de las Sonatas de Schubert en Viena, París y Londres). Por fin, en octubre de 2015 Barenboim visitó los famosos Estudios Teldex de Berlín (donde, como he escrito varias veces, es donde mejor graban del mundo, que yo sepa) y registró un programa demostrativo del piano -¡que me ha parecido ciertamente una maravilla!- y, sobre todo, demostrativo del arte excelso de este músico genial que no deja de asombrarme.

Lo primero que llama la atención del disco (Deutsche Grammophon 4796724, "On my new piano") es que todo su repertorio es novedad entre lo -muchísimo- que Barenboim pianista ha llevado al disco hasta la fecha. Puede parecer sorprendente, pero el artista del piano que es no ha dejado de crecer hasta hoy. Su madurez, su lucidez musical alcanza tal grado de belleza, de introspección, de hondura, de imaginación y de la más excelsa musicalidad que me parece que rara vez habían llegado estas cualidades a tales alturas como ahora. Como se encuentra sorprendentemente bien de dedos, incluso en una pieza tan comprometida mecánicamente como el Vals Mefisto No. 1 de Liszt, hay que desear que grabe para la posteridad -si es posible en este nuevo piano- cuanto le dé tiempo antes de que la inevitable decadencia física le afecte. Pues el día 15 de este mes de noviembre cumple 74 años. ¡Ojalá sea tan longevo en buena forma como Rubinstein o Arrau! (el polaco hizo los mejores Beethoven de su vida -los cinco Conciertos y la Sonata No. 18- con 88 y 89 años, y del chileno acabo de reescuchar con pasmo su celestial interpretación de La plus que lente de Debussy grabada a los 88).

El disco comienza con tres Sonatas de Domenico Scarlatti (K 159, 9 y 380) que bastarían para considerar a quien las recrease con tal sensibilidad, libertad bien entendida y belleza un genio del teclado; tal vez no me crean si les digo que es lo que más me ha fascinado del disco. Espero que lo comprueben. En la siguiente dirección (https://www.youtube.com/watch?v=SZNF7BWMUCg) Barenboim habla brevemente sobre el carácter de estas Sonatas y cómo la K 159 imita de algún modo el sonido de las trompetas. Hay algunos pianistas -Horowitz, Lipatti, Haskil, Michelangeli, Gilels, Tipo, Perahia, Pogorelich, Zacharias y otros- que han hecho un Scarlatti admirable. Pues créanme que ninguno de ellos alcanza tal excelencia.
Las 32 Variaciones en Do menor son una de las pocas importantes obras para piano de Beethoven que no había grabado hasta ahora. Su sabiduría y su sentido dramático beethovenianos están bien presente en ellas. La Balada No. 1 de Chopin puede ser lo más discutible del disco, pues siendo hermosísima, es tan personal que puede parecer no del todo chopiniana (sensación que no tiene por qué ocurrir con sus grabaciones de los Conciertos, las Sonatas, los Preludios y hasta los Nocturnos).

No conocía la Solemne Marcha del Santo Grial, del Parsifal wagneriano en transcripción de Liszt. La impresionante página es evidente que ha sido recreada con una enorme elocuencia e imaginación sonora, y es tal vez la pieza en la que mejor se manifiestan las fascinantes posibilidades del nuevo piano. Los Funerales lisztianos son mucho menos efectistas, tremebundos y altisonantes que las versiones al uso (la mejor de las cuales, en esta línea, es seguramente la de Zimerman), hallándose mucho más cerca de la propuesta de Arrau. Es tremendamente introspectiva y doliente, realmente acongojante y hasta sobrecogedora. Genial. Tampoco aprovecha Barenboim el Vals Mefisto para llevar a cabo una exhibición, como es lo habitual en los pianistas virtuosos, sino que logra descubrir en la pieza valores estrictamente musicales que suelen pasar inadvertidos.

Puede que haya escuchado algún disco de piano tan bien grabado; mejor, desde luego que no. Tres nombres bien conocidos son los responsables de las tomas de sonido: Friedemann Engelbrecht (recording producer), Wolfgang Schiefermair (recording engineer) y Julian Schwenkner (edición). (¡Y como executive producer figura mi amiga y excompañera en el Teatro Real Maider Múgica! Enhorabuena, Maider). El día 27 de este mes tocará Barenboim en el Auditorio Nacional para Ibermúsica las Sonatas D 664 y 959 de Schubert y tres obras presentes en este disco: Balada No. 1, Funerales y Vals Mefisto. ¿Será con este piano?...

P.D.: Lamento que este comentario salga a la luz en el día en que sabe que el próximo presidente de EEUU va a ser Donald Trump. Creo que es el día más aciago de lo que llevamos de siglo XXI. Las consecuencias de esta elección, imprevisibles, es seguro que van a ser nefastas. Y van a afectar no solo a los estadounidenses. Me temo que a usted y a mí también nos van a afectar.
"Ha ocurrido lo impensable. Visto desde el resto del planeta tierra, los estadounidenses han sucumbido al suicidio político colectivo [...] Oyeron a los que les rogaban que no lo hicieran, pero no les hicieron caso. Se dio el salto al vacío. El delirio se ha hecho realidad. Trump en el ala oeste de la Casa Blanca será, en el mejor de los casos, un Cantinflas interpretando el papel de Calígula en una versión moderna del declive y caída del Imperio. En el peor, representa una amenaza para la estabilidad mundial [...] Los analfabetos políticos que han votado a Trump han caído en lo que la historia juzgará como un acto criminal irresponsable hacia su propio país, y aunque pocos de ellos lo entenderán, hacia el mundo entero [...] El electorado estadounidense ha preferido un narcisista ignorante, vulgar, racista y descontrolado como presidente a una mujer seria, inteligente y capaz como Hillary Clinton. Ha puesto a un loco a cargo del manicomio: lo cual daría risa si uno no se parara a pensar que el manicomio en cuestión es la potencia nuclear número uno del mundo" (John Carlin, "El País").

6 comentarios:

  1. Acabo de comprarme el disco con el Nuevo Piano de Barenboim. No solo es el piano de sonido más increiblemente hermoso y natural que he escuchado, sino el disco de piano mejor grabado que tengo en mi discoteca: ¡sin duda! De las versiones no hablo: me han dejado sin habla.
    El otro disco de Barenboim que acaba de salir: los conciertos de violín de Chaikovsky y Sibelius ¡es la bomba! Espero que lo comente. Juan Carlos.

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  2. Entre los otros pianistas que han hecho un Scarlatti admirable, ¿incluiría usted a Pletnev?
    Me sumo a la petición de una entrada sobre el disco de Barenboim con Batiashvili. Saludos

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    Respuestas
    1. La verdad, no le he escuchado Scarlatti a Pletnev. Pero si le soy sincero, es un pianista que suele gustarme poco; en directo, su Concierto de Grieg me disgustó un montón. Pero, claro, podría ser que Scarlatti lo haga bien.

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  3. Señor Ángel Carrascosa Almazán

    España mira mucho a Estados Unidos.-

    Y éso me resulta muy extraño porque como todo el mundo sabe,
    EE.UU. no quiere nada absolutamente a España;
    únicamente sus 44 bases militares de aire, mar y tierra,
    que posee en suelo español.-

    Que un día, Pueblo y Gobierno Español decidan el retiro
    de esas bases militares y allí veremos, cuánto es el
    afecto que siente Estados Unidos por España.-

    Y ni hablar del "Peñón", que allí hay suelo Español
    tomado por una fuerza extranjera.-

    Argentina, con locura-mental-militar-trasnochada y con
    unas desvastadas Fuerzas Armadas, fue a nuestras
    Islas Malvinas y perdimos esa guerra (1982)...
    pero fuímos y no a un picnic precisamente y según
    el Gral.de Div. Julian Howard Thompson Atherden
    en su libro titulado "No Picnic", parece que aunque
    nuestras FF.AA. estaban en inferioridad de condiciones,
    no les resultó nada fácil vencernos con
    su 4º ejército más grande del mundo.-

    Nuestros aviones tenían que recorrer 600 Kms. sobre
    el Mar Argentino para llegar a las Islas Malvinas y
    su regreso, sin aprovisionamiento de combustible.-

    España, Mi Madre Patria: toma el Peñón,
    que estás a un salto, qué digo a un salto...
    a un paso..!!

    Trump no es tonto, conoce perfectamente la existencia
    de Rusia, de China y sus respectivas Fuerzas Armadas.-

    Saludo a usted muy atte.-

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    Respuestas
    1. Acabo de escuchar, dos veces seguidas, el disco del Nuevo Piano. No salgo de mi asombro. ¡Que nadie que guste del piano se pierda este disco, es el piano de más fastuoso, magnífico y delicado sonido que he oido en mi vida! Por favor, que se grabe más en él, sea Barenboim u otros pianistas. Y "chapeau" para el de Buenos Aires, cada vez artista más eminente. Luis G. G.

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  4. https://radiomelasudas-beaumarchais.blogspot.com.ar/2016/11/
    pleyel-contemporaries-rossini-chopin.html

    Hablando de "nuevos pianos", aquí hay uno doble y muy
    raro por cierto, por lo menos para mí..!!

    Atte.-

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