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miércoles, 10 de abril de 2013

Conocerse es lo primero: “Knowledge is the beginning”

    
En 2005 Warner publicó una caja de dos DVDs con este título. Pero las diferencias entre aquélla y la que ahora edita EuroArts no radican sólo en la portada. La más importante está en el histórico concierto en Ramala el 21 de agosto de 2005, que en la nueva edición se ve y se oye mucho mejor. Ignoro a qué se debe, pero no hay más que comparar ambas ediciones para comprobarlo. Concierto histórico, sí, pero no tanto por los resultados musicales –sobresalientes en todo caso– como por las circunstancias en que se produjo: era tan arriesgado, sobre todo para los componentes israelíes de la West-Eastern Divan Orchestra, entrar en el territorio palestino de Cisjordania que varios de ellos no se atrevían a intentarlo. Para disipar sus temores y que pudiese celebrarse el concierto, el Gobierno Español de entonces, con Rodríguez Zapatero en la Moncloa y Manuel Chaves en la Junta de Andalucía, expidió pasaportes diplomáticos para los músicos de la Orquesta.
Pero ¿cómo fueron las interpretaciones? En líneas generales, más entusiastas y apasionadas que perfectas: una muy notable Sinfonía concertante para viento de Mozart, admirable por la dirección, con Mohamed Saleh (oboe), Kinan Azmeh (clarinete), Mor Biron (fagot: hoy solista de la Filarmónica de Berlín) y Sharon Polyak (trompa), una algo desigual pero irresistible Quinta Sinfonía de Beethoven, y, como propina, una muy emocionante “Nimrod” de las Variaciones Enigma de Elgar.
Lo primero que llama la atención es cuánto ha mejorado en cohesión y depuración sonora la Orquesta del Diván desde entonces (no hay más que comparar con la Quinta de Beethoven de Decca, dentro de la grabación de las 9 en Colonia, también en público, en el verano de 2011). Pero palpar la atmósfera en que se desenvolvió el concierto resulta sumamente emotivo: el público no sólo deja entrever que apenas ha asistido a música en directo (con las debidas excepciones: entre los asistentes avistamos a Alfonso Aijón), sino que se masca en el ambiente el temor a que se pudiese producir un atentado terrorista en la sala.
Dividida entre ambos DVDs se añade ahora como bonus (no venía en la edición Warner) una interesante conversación (63 minutos) entre Edward Said y Daniel Barenboim, los fundadores del proyecto del que emana la Orquesta.
El primer DVD contiene un documental, verdaderamente magnífico por sus valores musicales, cinematográficos y, sobre todo, humanos, que antes duraba 92’ y ahora 114’; los 22’ que antes faltaban se habían pasado al 2º DVD, antes del concierto; quedan mejor en su nueva ubicación.
De los muchos momentos conmovedores del documental destacaría la subversiva lectura por Barenboim del acta fundacional del Estado de Israel, texto que sobre todo hoy, en el Gobierno de Netanyahu, resulta revolucionario; lectura que desata la ira de varios asistentes al acto (en el que se entregaba a Barenboim el Premio Wolf), empezando por la de la Ministra de Cultura israelí. Tensos momentos entre los que se intercala la interpretación en Tel Aviv por Barenboim del “Adagio sostenuto” de la Sonata “Claro de luna” de Beethoven, una música de profundo humanismo en perfecta consonancia con la pacificadora declaración de intenciones originaria.
Este doble DVD, dirigido por el bien conocido y reputado Paul Smaczny, ha recibido al menos ocho importantes premios internacionales. O sea, más que ningún otro documental de música clásica editado hasta ahora.





3 comentarios:

  1. ¿Pero es que nadie va a solicitar una pequeña aclaración sobre el contenido de la subversiva lectura?

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    Respuestas
    1. La Declaración de Independencia del Estado de Israel contiene el siguiente compromiso: "El Estado de Israel se consagrará al desarrollo del país para el bienestar de todos sus habitantes. Se funda sobre los principios del derecho y la libertad, y del bienestar de todos sus hombres, guiado por las visiones de los profetas de Israel. Sin considerar las diferencias de religión, raza o sexo, garantiza a todos sus ciudadanos los mismos derechos sociales y políticos. Garantiza su libertad de culto, de opinión, de lengua, de educación y de cultura". Los firmantes de la Declaración de Independencia nos comprometemos en nombre de todos a "la paz y la buena vecindad con todos los Estados fronterizos y sus pueblos".

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