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sábado, 18 de abril de 2015

“El Príncipe Igor” en el Met: Abdrazakov, Rachvelishvili, Noseda y Tcherniakov

 

Hacía un siglo que el Metropolitan de Nueva York no representaba la única ópera de Alexander Borodin, trabajo que le ocupó los ocho últimos años de su vida pero que aun así no logró completar. Labor que remataron sus amigos Rimsky-Korsakov y Glazunov. La presente versión omite la obertura (Borodin no llegó a escribirla; lo hizo Glazunov, quien afirmaba recordarla de memoria a la perfección) y suprime también el más flojo Acto III, práctica muy habitual. Aun así es quizá la más recomendable de las publicadas en DVD, dado que, inexplicablemente, Philips no ha pasado a ese soporte su versión lanzada el año 1992 en laser disc (¿se acuerda alguien de aquel efímero disco audiovisual?). Versión muy bien dirigida por Bernard Haitink, con notable escena realista de Andrei Serban y un reparto tan espectacular como sólido: Leiferkus, Tomowa-Sintow, Ghiuselev, Burchuladze, Steblianko y Zaremba.

El sello de origen holandés prefirió editar en su lugar la muy inferior versión de Gergiev (de dirección más efectista que sincera) en el Mariinsky de 1998, con un coro en muy baja forma, un protagonista de canto pedestre (Nikolai Putilin), otros cantantes de variable mérito (Gorchakova, Aleksashkin y Borodina buenos; Vaneev y Akimov endebles) y rancia, bastante insufrible, escena zeffirelliana de unos tales Yevgeny Sokovnin e Irkin Sabitov.

La actual publicación de Deutsche Grammophon, sin ser una maravilla, cuenta con varios puntos a su favor: su alta calidad técnica (está también en Blu-ray: es la versión que he manejado), subtítulos en castellano, varios de sus cantantes principales y -no en último lugar- la escena de Dmitri Tcherniakov. El a menudo tan discutido y hasta descalificado (no digo que no haya en ocasiones motivos para ello) joven director de escena ruso creo que ha acertado aquí de lleno con un inteligente planteamiento, lo mismo que en El jugador de Prokofiev o en La ciudad invisible de Kitej de Rimsky, ambas en DVD y la última también en Blu-ray. Esta es mi impresión, que -adelanto- no pienso discutir (si es que alguien quisiera hacerlo), con todo respeto a otras opiniones (siempre que me parezcan respetables, claro).

La dirección musical de Gianandrea Noseda es, en general, correcta, con momentos de brillo (entre ellos las famosas Danzas Polovtsianas, muy bien resueltas por el coreógrafo Itzik Galili) y otros en los que quizá deja pasar la música sin involucrarse mucho en ella (me temo que el Met no está entre los teatros de ópera que más cuidan la elección de las batutas). Tampoco es esta una de las grabaciones en que la orquesta y el coro hayan sobresalido más.

El elenco, aun con los casi inevitables altibajos de cualquier ópera, es bastante redondo; en primer lugar, el rol titular me ha satisfecho mucho: Ildar Abdrazakov ha alcanzado en pocos años una madurez sorprendente, pues no solo posee una voz de barítono-bajo (o de bajo-barítono) de primera clase, sino que la maneja con maestría y demuestra aquí ser un intérprete muy comunicativo. La Yaroslavna de la muy joven Oksana Dyka me parece, en cambio, algo insuficiente: su voz es bonita, pero demasiado lírica y delgada; canta bastante bien pero no transmite todo lo debido. El bajo Mikhail Petrenko, tan destacado en algunos wagner que le he escuchado, quizá no ha tenido aquí -en el aspecto puramente vocal- su mejor noche como Galitsky. El tercer bajo, sin embargo, Stefan Kocan -pese a ciertas debilidades, quizá a causa de su bisoñez- lidia con éxito con (o contra) la incantable aria de Konchak, sin darle de lado a las imposibles notas gravísimas escritas por Borodin: atención, pues, a este joven y valiente bajo.

Bien el tenor Sergei Semishkur, de voz aún lírica pero con cierto squillo. Y fenomenal la Konchakovna de la mezzo Anita Rachvelishvili, cantante que me gustó ya en su personal Carmen de La Scala de 2009, que me defraudó un tanto en Orfeo ed Euridice de Peralada con La Fura y que ahora me ha entusiasmado. ¡Qué bella voz, qué bien manejada y qué convincente interpretación vocal y escénica, como conviene a la sensual hermana de Konchak! Bien la mayoría de los secundarios, con especial mención a Mikhail Vekua (Ovlur) y a los dos soldados desertores, Skula y Yeroshka, cantados por el veterano bajo Vladimir Ognovenko y el tenor Andrei Popov. La edición cuenta ¡milagro! con subtítulos en castellano.

2 comentarios:

  1. "El jugador" de Prokofiev con Barenboim y Tcherniakov está también en Blu-ray.

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  2. He intentado varias veces grabarle el 1º de Bartok pero el CD se resiste.
    Ahora lo veo en youtube. Ahí va por si le interesa:
    https://www.youtube.com/watch?v=zg9fbgeNS7k

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