viernes, 9 de diciembre de 2022

Los "otros" compositores (VI)


ADRIEN BOIELDIEU (1775-1934)

Este precoz compositor francés, casi autodidacta aunque aceptó consejos de Méhul y Cherubini, fue un fecundo autor de obras escénicas -casi cuarenta- de las cuales sigue recordándose con agrado La dame blanche, compuesta a toda prisa, en solo tres semanas, para suplir el fallo de un encargo hecho por la Opéra Comique parisiense a Auber.

La dame blanche (1825)

Rockwell Blake, Laurent Naouri, Jean-Paul Fouchécourt, Annick Massis, Mireille Delunsch, Sylvie Brunet/Coro de Radio Francia/ Ensemble Orquestal de París/Marc Minkowski (Erato 2009. 136’)


ARRIGO BOITO (1842-1918)

El más destacado de los libretistas de Verdi hizo incursiones en la composición de ópera, y logró estrenar -con sonado fracaso- su Mefistofele en La Scala milanesa. Tras su revisión a fondo, siete años más tarde fue representada en Bolonia. En un intento de aunar la cantabilità italiana con la concepción germánica, sus pretensiones son muy superiores a los logros. Una segunda ópera, Nerone, quedaría inacabada.

Mefistofele (1868)

Samuel Ramey/Plácido Domingo/Eva Marton/Tamara Takács/Coro de Ópera Hungaroton/Orquesta Estatal de Hungría/Giuseppe Patané (Sony 1990. 139’)

Mefistofele: Prólogo en el cielo

Nicolai Ghiaurov, bajo/Coro de la Ópera Estatal y Orquesta Filarmónica de Viena/Leonard Bernstein (Deutsche G. 1977. 25’)

Mefistofele en imágenes

Ildar Abdrazakov/Ramón Vargas/Patricia Racette/Erin Johnson/Coro & Orquesta de la Ópera de San Francisco/Nicola Luisotti/Robert Carsen (Blu-ray EuroArts 2014)

 

ALEXANDER BORODIN (1833-1887)

Médico y químico sobresaliente, su amistad con Balakirev le llevó a formar parte del que sería el llamado Grupo de los cinco. Pero, pese a sus afortunadas incursiones en el campo del cuarteto y de la canción con piano, y a los aciertos indiscutibles de su Segunda Sinfonía y del breve poema sinfónico En las estepas del Asia Central, su ópera El príncipe Igor -pese a escenas muy logradas- desbordaba un tanto sus posibilidades, debiendo ser reorquestada por Rimsky-Korsakov. Al folclore propiamente ruso se une su gusto por el orientalismo.

Las 3 Sinfonías (1867, 1876, 1887). Pequeña Suite (1885) (orq. Glazunov). El Príncipe Igor: Danzas Polovtsianas

Orquesta Real Filarmónica de Estocolmo/Gennadi Rozhdestvensky (Brilliant 1994. 75’)

La Sinfonía No. 2 “Heroica” en imágenes

Orquesta Filarmónica de Berlín/Sir Simon Rattle (DVD Medici Arts 2008)

En las estepas del Asia Central (1880)

Orquesta Sinfónica de la Radio Bávara/Esa-Pekka Salonen (Philips/Decca 1984. 8’)

Los 2 Cuartetos (1878, 1885)

Cuarteto Borodin (EMI/Warner 1980. 66’)

16 Canciones

Boris Christoff/Alexander Tcherepnin, piano/Orquesta Lamoureux/Georges Tzipine (EMI/Warner 1969. 47’)

11 Canciones

Sergei Leiferkus/Semion Skigin (Conifer/Sony 1996. 34’)

El Príncipe Igor (1887)

Constatin Chekerliiski/Julia Wiener/Boris Christoff/Reni Penkova/Todor Todorov/Coro & Orquesta de la Ópera Nacional de Sofía/Jerzy Semkow (EMI/Warner 1967. 154’)

El Príncipe Igor en imágenes

Ildar Abdrazakov/Oksana Dyka/Mikhail Petrenko/Anita Rachvelishvili/Sergey Semishkur/Stefan Kocan/Ballet, Coro & Orquesta del Metropolitan, Nueva York/Gianandrea Noseda/Dmitri Tcherniakov (Blu-ray Deutsche G. 2014)

 

GIOVANNI BOTTESINI (1821-1889)

El interés que este autor –llamado “el Paganini del contrabajo” – suscita se debe a sus obras para ese instrumento. Pero es evidente que sus composiciones, un tanto anacrónicas, interesan mucho más a los contrabajistas que a los melómanos en general.

Gran Dúo concertante para violín, contrabajo y orquesta (1880). Gran Concierto para 2 contrabajos y orquesta. Gran Dúo para contrabajo y viola. Dúo concertante para cello, contrabajo y orquesta

Wolfgang Güttler y Klaus Stoll, contrabajos/Ernö Sebestyen, violín y viola/Martin Ostertag, cello/Orquesta Sinfónica de Radio Berlín/Matthias Bamert (Schwann 1986. 60’)

 

LILI BOULANGER (1893-1918)

Hermana y alumna de la importantísima pedagoga Nadia, fue una compositora muy precoz y de extraordinarias dotes, pero cuya tempranísima muerte truncó una carrera sumamente prometedora. Sus composiciones tienen poco en común con lo que suele entenderse por francés, sobresaliendo por su hondura y propensión al patetismo.

Desde el fondo del abismo. Salmos 24 y 129 (1916). Vieja plegaria budista (1917). 3 Piezas para violín y piano (1911, 1914, 1918).

Oralia Domínguez, mezzosoprano/Raymon Amade y Michel Sénéchal, tenores/Pierre Mollet, barítono/Coral Elisabeth Brasseur/Orquesta Lamoureux/Igor Markevitch/Yehudi Menuhin, violín/Clifford Curzon, piano (EMI/Warner 1959, 1968. 56’)

Faust et Hélène (1913). Salmos 24 y 130. Una mañana de primavera. Una tarde triste (1918)

Lynne Dawson/Ann Murray/Bonaventura Bottone/Neil McKenzie/Jason Howard/Coro & Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Birmingham/Yan-Pascal Tortelier (Chandos 1999. 73’)

martes, 6 de diciembre de 2022

Tres nuevos discos de piano: Pollini/Beethoven, Lu/Schubert y Mikdad/Scriabin, Ravel

 

Incalificable Pollini en las Sonatas 28 y 29 de Beethoven

¡Qué mal sabor de boca me ha dejado este disco del sello DG! Maurizio Pollini nunca ha sido -en mi opinión- un gran intérprete de Beethoven; en todo caso, bastante mejor en los Conciertos (sobre todo en el “Emperador” con Karl Böhm) que en las Sonatas. Pero precisamente antes de enfilar la grabación del ciclo, ¡que se ha dilatado a lo largo de 39 años!, interpretó las cinco últimas (DG 1975 y 1977) en versiones bastante mejores que la media de las que vinieron después.

Pero ahora, a sus 79 años (u 80, no sé exactamente cuándo han sido grabadas), ha emprendido el registro de estas dos Sonatas -siguiendo a las tres últimas, que publicó en marzo de 2020- y, en lugar de tratar de adaptar las grandes, hasta enormes dificultades que presentan a su estado actual de dedos, ha optado por aparentar que no ha perdido nada de mecanismo, y todo son carreras. Pero atropelladas, con muchas notas falsas y falta de claridad (los numerosos trinos rara vez los hace con limpieza). No faltan, claro, frases hermosas aquí y allá, que recuerdan al que fue un gran pianista, pero son breves retazos que no enderezan estas versiones ciertamente lastimosas. La 28 es más pasable (¡poco!), pero la “Hammerklavier” es un dislate: un primer movimiento rapidísimo hasta el absurdo, que pierde todo su empuje, y la fuga final, un destrozo de tomo y lomo. Lejos de seguir los ejemplos de Rubinstein, Arrau o Barenboim, que se acomodaron en su vejez a su estado, Pollini ha optado por hacernos creer que puede tocar lo que echen, y a velocidad supersónica. Pero, me pregunto, ¿no se ha escuchado desapasionadamente a sí mismo?

(P. D.: Por si alguien estuviera pensando que podría estar dándole yo la razón al tan desafortunado artículo de Justo Romero en el que -con una tremenda desconsideración que no delataba sino desprecio- llamaba a Pollini, así como a Domingo y a Barenboim, “momias vivientes”, diré que nada tiene que ver ese feo asunto con este disco: allí escribía Romero que Pollini no debió de salir en Salzburgo a tocar un programa en el que figuraba la “Hammerklavier” por puro miedo, cuando pocos días después se supo que los doctores le detectaron un serio problema cardíaco. Nada tiene que ver esto con el disco, que es un documento perdurable, y que no comprendo cómo se ha permitido que salga a la luz. Recuerdo muy bien lo puntilloso que era Pollin hace años. He aquí una significativa anécdota: cuando se lanzó su grabación de las Sonatas 2 y 3 de Chopin, allá por 1985, recibimos en PolyGram España, donde yo trabajaba, una copia del LP. Inmediatamente después nos llegó una “orden” de la Deutsche Grammophon central para que, cuando llegasen los ejemplares que habíamos pedido a la fábrica de Hannover, procediéramos a devolverlos sin ponerlos a la venta, pues Pollini había exigido su destrucción, ya que había algo en su interpretación que no podía tolerar -entendimos que alguna nota falsa o alguna frase no bien resuelta-. Pero antes de su destrucción, yo y alguien más de PolyGram España escuchamos el disco por nuestra cuenta, y no fuimos capaces de encontrar ningún defecto de ejecución o interpretación. Esto da idea del nivel de autoexigencia que tenía Pollini… por entonces)

 

Eric Lu patina en las Sonatas D 784 y 959 de Schubert

Todo lo (poco) que le había escuchado hasta ahora a este interesante pianista me había gustado bastante o mucho (pueden verse los textos del 24-11-2020 y del 22-10-2022). Pues bien, en este disco que acaba de lanzar Warner creo que Lu ha metido la pata. Las interpretaciones de estas dos Sonatas son muy lentas, hasta el punto de que no puede sostener el tempo sin perder la tensión y hasta el hilo en muchos momentos (¡no, no es Sviatoslav Richter!). Por otro lado, introduce multitud de ideas -mejor llamarles ocurrencias- que no hacen, casi en todas las ocasiones, sino despistar al oyente y poner en peligro la continuidad del discurso. Hay que recordarlo: está muy bien introducir hallazgos personales, pero no todos valen, por supuesto. Me da la impresión de que en este disco Lu ha pretendido epatar, como diciendo mirad qué desbordante creatividad la mía (me ha recordado un poco, ay, al maduro Ivo Pogorelich con el norte perdido). No, lo siento, Lu no me ha convencido aquí. Y a la D 784 le falta agonía en el primer movimiento y contundencia, rebeldía, en el tercero. El bellísimo Allegretto D 915 que completa el disco, nada extravagante ni forzado, está bastante mejor.

 

“The Scriabin - Ravel connection”: disco de Aidan Mikdad

No había oído el nombre de este pianista (Amsterdam, 2001), que ha estudiado en la Escuela Reina Sofía de Madrid con Dimitri Bashkirov, así como también con Richard Goode, András Schiff o Jean-Yves Thibaudet. Pues bien, este disco suyo del sello Lynn intenta conectar de algún modo a Ravel con Scriabin: interesante idea. Lo cierto es que Mikhad toca muy bien e interpreta con gran acierto las obras aquí presentes de ambos: del ruso la Segunda Sonata, op.19 (“Sonata-Fantasía”) y el interesantísimo Preludio y Nocturno, op. 9, para la mano izquierda, así como, del francés, el dificilísimo Gaspard de la nuit. Sobresaliente en ambos compositores, tanto por la ejecución como por la comprensión y por la idoneidad sonora, hasta el punto de que pueda situarse entre lo mejorcito que hemos escuchado en estas obras; Scriabin y Ravel no son aquí tan distantes, en efecto (mucho más lo serían si las piezas de Scriabin hubieran sido de última época). El disco, muy bien grabado, es sin embargo muy parco en duración: ¡poco más de 40 minutos! En todo caso, ¡otro pianista a tener muy en cuenta!

sábado, 3 de diciembre de 2022

Los "otros" compositores (V)

 

FRANZ BERWALD (1796-1868)

Nacido y muerto en Estocolmo, pero de origen alemán, fue un violinista precoz y ya a en torno a sus veinte años compuso diversas partituras de impecable factura. Romántico atemperado -como Mendelssohn- por el Clasicismo, pese a recurrentes intentos por implantar en el repertorio sus obras -particularmente sus Sinfonías- fuera de su país, no se ha conseguido plenamente.

Las 4 Sinfonías (1842, 1842, 1845, 1845)

Orquesta Sinfónica de Gotemburgo/Neeme Järvi (Deutsche G. 1985. 111’)

 

HARRISON BIRTWISTLE (1934-2022)

Ha sido uno de los autores británicos más prolíficos y reconocidos de su tiempo. En sus primeros pasos como compositor eran perceptibles influencias de Stravinsky, Varèse y Messiaen, dejando paso pronto a la presencia de una fuerte personalidad.

9 Movimientos para cuarteto de cuerda (1996). Cuarteto The Tree of Strings (2007)

Cuarteto Arditti (Acon 2012. 60’)

La obra para piano

Nicolas Hodges (Metronome 2004. 71’)

Tragoedia (1965). Five Distances (1992). Three Settings of Celan. Secret Theater (1984)

Christine Whittlesey, soprano/Ensemble Intercontemporain/Pierre Boulez (Deutsche G. 1995. 76’)

The Minotaur (2008) en imágenes

John Tomlinson/Johan Reuter/Christine Rice/Andrew Watts/Philip Langridge/Coro & Orquesta de la Royal Opera House, Covent Garden/Antonio Pappano/Stephen Langridge (Blu-ray OpusArte 2010)

 

BORIS BLACHER (1903-1975)

Nacido en China de padres alemanes, se formó primeramente en Siberia y China, antes de instalarse a Berlín. Muy apreciado en su tiempo por su adscripción a una moderada modernidad, y con resonancias jazzísticas aquí y allá, hoy está sin embargo prácticamente olvidado.

Las Variaciones Paganini (1947) en imágenes

Orquesta Filarmónica de Berlín/Zubin Mehta (DVD TDK 1995)

 

MANUEL BLASCO DE NEBRA (1750-1784)

Este organista sevillano, titular desde los 20 años hasta su muerte del instrumento en la Catedral de su ciudad, fue un muy prolífico compositor de música instrumental, de la que apenas se conservan sus primerizas composiciones para clave o fortepiano, de fluida y agradable factura.

6 Sonatas y 2 Pastorelas para piano

Javier Perianes (H. Mundi 2010. 71’)

 

ERNEST BLOCH (1880-1959)

Suizo de nacimiento, vivió buena parte de su vida como profesor en Estados Unidos, donde murió. Su música, posromántica, es apasionada e intensa, generalmente sombría y de reconocibles raíces judías. Schelomo es su composición más afianzada en el repertorio, pero quizá su Concierto para violín no debería serlo menos.

Concierto para violín (1938)

Yehudi Menuhin/Orquesta Philharmonia/Paul Kletzki (EMI/Warner 1964. 37’)

 

Schelomo, rapsodia hebraica para cello y orquesta (1916)

Mstislav Rostropovich/Orquesta Nacional de Francia/Leonard Bernstein (EMI/Warner 1977. 23’)

 

Sonata para violín y piano No. 2 “Poema místico” (1924)

Midori/Özgür Aydin (Onyx 2012. 20’)

 

LUIGI BOCCHERINI (1743-1805)

Seguramente el italiano Boccherini, gran violonchelista, radicado en Madrid desde 1769 hasta su muerte, es el representante más genuino del estilo galante. Pese a haber gozado del favor y el empleo de príncipes y del rey Carlos III -así como, desde la lejanía, de Federico Guillermo II de Prusia- murió pobre y afligido por numerosas desgracias. Su música está dotada de extraordinaria elegancia y distinción, de una a menudo semioculta melancolía, además de empapada en muchos casos del folclore español. Boccherini espera probablemente una mayor revalorización de la alcanzada hasta ahora.

Concierto para cello No. 9, Si b M, G 482 (arr. Grützmacher) (1785?)

Jacqueline Du Pré/English Chamber Orchestra/Daniel Barenboim (EMI/Warner 1968. 23’)

 

Las 6 Sinfonías op. 12, G 503-508 (1771)

Orquesta New Philharmonia/Raymond Leppard (Philips/Decca 1972. 142’)

 

Los 6 Cuartetos op. 32, G 201-206 (1780). Cuarteto op. 39, G 213 (1787)

Cuarteto Borciani (Naxos 2002. 142’)

 

Quintetos de cuerda con 2 cellos G 275, 280, 377 y 339

Philharmonia Ensemble Berlin (Denon 1988. 70’)

 

Los 8 Quintetos con guitarra, G 445-453, incl. “Fandango” y “La ritirata di Madrid” (1788)

Pepe Romero/Conjunto de Cámara de la Academy of St Martin in the Fields (Philips/Decca 1979-1981. 156’)

 

Cuarteto Sol m G 205. Quintetos de cuerda G 275 y 324 “La musica notturna di Madrid”

Carles Trepat, guitarra. Eckhart Runge, cello. Cuarteto Casals (H. Mundi 2011. 77’)