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sábado, 20 de enero de 2018

Cuatro discos nuevos: Currentzis, Belohlávek, Pappano, Flórez




La Sinfonía "Patética" por Currentzis
Ya he dado en varias ocasiones mi opinión sobre el director Teodor Currentzis (Atenas, 1972) como uno de los más imprevisibles de la actualidad: capaz de maravillas (sin ir más lejos, The Indian Queen de Purcell comentada hace poco en este blog) o de desastres (así, su Concierto para violín de Tchaikovsky con la horrible Kopatchinskaya). Pues bien, ahora vuelve al gran compositor ruso en su reciente grabación para Sony, con el conjunto MusicAeterna, de su Sinfonía "Patética", que está siendo muy controvertida. Daré mi opinión sobre ella. Había leído y oído decir algo así como que es una interpretación "hiperdramática" y "en carne viva". Algo de esto hay, así como destellos de un talento tremendo, el que no creo que se le pueda negar al director griego afincado en la Ópera de Perm, a la que pertenece MusicAeterna. Pero la impresión que he tenido al escucharla (impresión que podría cambiar, en función del estado de ánimo con que me coja) es que es una versión histérica, tremendamente efectista, extremadísima en sus contrastes, feroz aquí y allá ¡pero también blandísma en algún momento! y que, no lo puedo remediar, me da la impresión de ser menos sincera que numerera. Pero admito que haya a quienes les subyugue. A mí, aunque me parece interesante, no me convence. La orquesta creo que es algo pequeña, pero son capaces de hacer un ruido infernal. La toma de sonido tiene toda la pinta de estar muy manipulada en busca de una transparencia a todas luces artificial.

Ma Vlast de Smetana por Belohlávek
Desgraciadamente, el director checo Jirí Belohlávek (1946-2017) no ha tenido tiempo de ver su último disco, publicado siete meses tras su muerte: el ciclo de seis poemas sinfónicos de Smetana que es algo así como la cumbre de la música nacionalista checa (checoslovaca) o bohemia. Tras una admirable serie con las 9 Sinfonías y los 3 Conciertos de Dvorák y unas algo menos logradas pero estimables Danzas eslavas y Stabat Mater del mismo autor, todo con la Orquesta Filarmónica Checa y para Decca, el presente ciclo del otro gran compositor nacionalista checo del XIX me ha parecido estimable, a situarse entre las buenas interpretaciones disponibles, si bien creo que no alcanza el nivel de las Sinfonías del autor de Rusalka. Los poemas sinfónicos 3º, 4º y 5º creo que están algo menos logrados que los otros tres. Otra deficiencia: la toma de sonido no ha sido todo lo buena que uno podría esperar hoy. Confío en que se publique, sea en CD o en DVD/Blu-ray, la colosal, reveladora interpretación que Barenboim ofreció el 12 de mayo de 2017 en Praga de este ciclo con la Filarmónica de Viena, grabación que en audio ha circulado por la red con estupendo sonido. Haberla escuchado, descubierto, merma irremediablemente interés a esta publicación de Belohlávek.

Pappano dirige las dos principales obras orquestales de Saint-Saëns
Warner ha lanzado recientemente un disco la mar de interesante por contener una destacada, aunque desigual, grabación de la magistral Tercera Sinfonía de Saint-Saëns y una sensacional versión de la que para mí es la obra cumbre de cuanto conozco de este compositor: El carnaval de los animales. El primer movimiento -si la consideramos dividida en cuatro- de la Sinfonía con órgano es admirable hasta el punto de que creo que nunca lo he escuchado de forma tan convincente; el segundo, también bellísimo, lo encuentro en exceso contemplativo, dejando bastante de lado su envolvente sensualidad. El tercero, excesivamente rápido y con un error recurrente en los timbales, solo levanta cabeza en su final, en el que Pappano descubre texturas nuevas. El grandioso finale es más pomposo que apasionado y se ve lastrado tal vez por la toma en público, algo desequilibrada; aunque el órgano, tocado por Daniele Rossi, tiene buena presencia, pasa a segundo término frente a un bombo y unos platillos demasiado destacados. Francamente bien la Orquesta de la Academia Santa Cecilia de Roma, aunque, claro, no es una de las grandes. Por ello mismo es muy de admirar el altísimo nivel con el que se desenvuelve en El carnaval -grabado a pedir de boca en estudio- incluso sus solistas más comprometidos, como el contrabajo en El elefante y el cello en El cisne. Pero lo mejor de la versión, plena de sentido del humor, es la intervención de Martha Argerich y del propio Pappano en los pianos: ¡graciosísimos los Pianistas, incapaces sin cesar de mantener el tempo!

El recital Mozart de Juan Diego Flórez
El mejor tenor rossiniano de todos los tiempos ha cometido, para mi gusto, un tremendo error grabando este programa Mozart, por mucho que su voz sea ideal para casi todas estas diez arias. Por culpa de varias carencias: falta de un buen estilo mozartiano, algo que se le escapa por completo. Por una expresión casi invariable todo el tiempo, muy escorada hacia la blandura muy edulcorada (¡insufrible en "Un aura amorosa" de Cosí fan tutte!). Por una pronunciación desastrosa del alemán en las arias de La flauta mágica y El rapto en el serrallo (no recuerdo, en décadas, nada tan deficiente en un cantante de renombre). Por añadir adornos y algún agudo, totalmente innecesarios e inconvenientes, y además del peor gusto, en las arias de Don Giovanni y Così: ¡qué manía la de empeñarse en el vano lucimiento! Y por haberse dejado acompañar por uno de los peores directores de o con instrumentos originales que ha escuchado jamás (¡y hay muchos candidatos!): Riccardo Minasi, a quien dios confunda: un compendio de los peores resabios de los de su especialidad, desde lo más bruto a lo más empalagoso. Este CD, editado por Sony y de 51 minutos de duración, cuenta con la Orquesta La Scintilla de la Ópera de Zúrich. Lo dicho: no basta, ni muchísimo menos, con cantar bien. 

6 comentarios:

  1. Hace un par de años tuve la suerte (la mala suerte, quiero decir) de asistir al recital que el eximio cantante rossiniano ofreció en el Teatro Real acompañado al piano por su inseparable (y muy mediocre) Vincenzo Scalera. En el programa, obras de Duparc, Mozart, Donizetti, Leoncavallo, Tosti y, menos mal, Rossini. Totalmente perdido en las mèlodies de Duparc (¿por qué le da por cantar esto si es completamente incapaz de acercarse a su subyugante y turbadora esencia musical?) y, lógicamente, en las canciones napolitanas, lo que Flórez hizo con las arias de Mozart («Il mio tesoro» y «Un aura amorosa») no es propio ni de un principiante de la escuela de canto. Como tú comentas con acierto, Ángel, su estilo es cualquier cosa menos mozartiano, y su gusto por los adornos empalagosos y la autocomplacencia caen de lleno en la cursilería y el mal gusto. Especialmente criticable resultó su empeño por exhibir sus medios vocales y su habitualmente infalible pirotecnia para conseguir tan solo resultar aparatoso y, el colmo de imaginable en un artista de su talla, sonar completamente desafinado (!). Pensé en aquel momento que el peruano se encontraba aquejado de algún problema vocal o, simplemente, que tenía un mal día, pero dado lo que comentas de este nuevo disco, dedicado íntegramente a Mozart (liberame Domine!), veo que no, que ni se encontraba mal de voz ni estaba en un mal día. Me quedo con tu última y muy acertada frase: «no basta, ni muchísimo menos, con cantar bien». Estoy deseando escuchar el disco.

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    1. Por suerte, y a diferencia de aquel recital en Real (que escuché parcialmente, para horror mío, en Radio Cláica), en el disco canta bien y desde luego no desafina. Pero sus defectos aquí son para mi gusto muy superiores a sus cualidades. En cuanto a los "acompañamientos", no sé quién me molesta más, si Scalera o Minasi...

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  2. Hace un par de años tuve la suerte (la mala suerte, quiero decir) de asistir al recital que el eximio cantante rossiniano ofreció en el Teatro Real acompañado al piano por su inseparable (y muy mediocre) Vincenzo Scalera. En el programa, obras de Duparc, Mozart, Donizetti, Leoncavallo, Tosti y, menos mal, Rossini. Totalmente perdido en las mèlodies de Duparc (¿por qué le da por cantar esto si es completamente incapaz de acercarse a su subyugante y turbadora esencia musical?) y, lógicamente, en las canciones napolitanas, lo que Flórez hizo con las arias de Mozart («Il mio tesoro» y «Un aura amorosa») no es propio ni de un principiante de la escuela de canto. Como tú comentas con acierto, Ángel, su estilo es cualquier cosa menos mozartiano, y su gusto por los adornos empalagosos y la autocomplacencia caen de lleno en la cursilería y el mal gusto. Especialmente criticable resultó su empeño por exhibir sus medios vocales y su habitualmente infalible pirotecnia para conseguir tan solo resultar aparatoso y, el colmo de imaginable en un artista de su talla, sonar completamente desafinado (!). Pensé en aquel momento que el peruano se encontraba aquejado de algún problema vocal o, simplemente, que tenía un mal día, pero dado lo que comentas de este nuevo disco, dedicado íntegramente a Mozart (liberame Domine!), veo que no, que ni se encontraba mal de voz ni estaba en un mal día. Me quedo con tu última y muy acertada frase: «no basta, ni muchísimo menos, con cantar bien». Estoy deseando escuchar el disco.

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  3. ¿Qué versiones recomiendas de la Patética, de las dos obras de Saint-Saens y de Mi patria? Gracias. MLS.

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    1. De la Sinfonía "Patética" me gustan sobre todo (por orden cronológico) las versiones de Klemperer/Philharmonia (EMI), Markevitch/Sinfónica de Londres (Philips), Bernstein/Filarmónica de Nueva York (DG: versión límite, muy discutible pero genial), Eschenbach/Filadelfia (Ondine), en DVD Ozawa/Filarmónica de Berlín (EuroArts) y, en DVD y Blu-ray: Barenboim/West-Eastern Divan en Salzburgo (C Major).
      La Sinfonía con órgano: Barenboim/Sinfónica de Chicago (DG), Bernstein/Filarmónica de Nueva York (Sony) y Dutoit/Sinfónica de Montreal (Decca).
      El carnaval de los animales: Labèque/Filarmónica de Israel/Mehta (EMI), Rogé, Ortiz/London Sinfonietta/Dutoit (Decca), Postnikova, Heisser/Ensemble Instrumental/Rozhdestvensky (Erato) y, por supuesto, la de Pappano.
      Ma Vlast: Sawallisch/Suisse Romande (RCA) y Kubelik/Sinfónica de la Radio Bávara(Orfeo en CD y Medici en DVD). De nada.

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    2. Me había olvidado de una versión magnífica de El carnaval de los animales, versión "de cámara": la de EMI 1978 con Michel Béroff y Jean-Philippe Collard en los pianos, Solistas de la Orquesta de París (Alain Moglia al violín, Jacques Cazauran al contrabajo, Michel Debost a la flauta, Claude Desurmont al clarinete, Guy-Joël Cipriani y Gérard Pérotin a la percusión) y el Trío de Cuerda Francés. No sé si hay alguna que me guste más que esta.

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