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martes, 29 de octubre de 2013

Grimaud y Nelsons graban los dos Conciertos para piano de Brahms


               

Hélène Grimaud, reconocida pianista de primer rango y de conocida afinidad con Brahms, une sus fuerzas y su talento al tal vez más dotado director joven, el letón Andris Nelsons (quien hasta ahora no ha metido la pata en prácticamente ninguna de sus grabaciones), para llevar al disco nada menos que los dos Conciertos de Brahms (D.G.), que gozan de una discografía privilegiada. Y mantienen el tipo en el Primero y llegan a tocar fondo en el Segundo. De todas maneras, resulta cuanto menos extraño que los hayan hecho con dos orquestas diferentes (admirable la Sinfónica de la Radio Bávara, pero todavía hay clases: ¡qué excelsa la Filarmónica de Viena en el Op. 83!), uno de ellos en público (el Primero) y el otro en estudio; si aquél suena muy bien, éste mejor aún.

Grimaud (que había grabado para Erato en 1997 el Primero junto a la Staatskapelle Berlin y Kurt Sanderling, en una versión un tanto decepcionante, quizá por falta de entendimiento entre solista y director) posee el tan especial sonido Brahms y domina su estilo (todo lo cual no es poco, dado que de una u otra cualidad, cuando no de las dos, carecen algunos pianistas importantes), con ese peculiar sentido del rubato. Con la debida introspección y la fuerza requeridos por el Op. 15, extraña el relativo martilleo un poco mecánico de su finale. Nelsons da en la diana en todo momento en ambos: asombra que se alce por encima de otros grandes directores de larga trayectoria brahmsiana.

El Segundo es sencillamente sensacional, quedando cerca de los hitos históricos: Barenboim/New Philharmonia/Barbirolli (EMI 1968), Gilels/Filarmónica de Berlín/Jochum (D.G. 1972), Barenboim/Filarmónica de Múnich/Celibidache (DVD EuroArts 1990) y Zimerman/Filarmónica de Viena/Bernstein (CD y DVD D.G. 1984). En el Primero, además de las correspondientes interpretaciones citadas para el Segundo, habría que citar el de Arrau/Philharmonia/Giulini (EMI 1961), el de Ashkenazy/Concertgebouw/Haitink (Decca 1982), Zimerman/Filarmónica de Berlín/Rattle (D.G. 2005) y, en DVD, el de Barenboim/Filarmónica de Berlín/Rattle (EuroArts 2004).

P.D.: a un segundo incondicional seguidor (ex-amigo o, mejor, ex-conocido), que ha arremetido ferozmente contra mí por lo que escribí hace unos días del concierto de Joshua Bell, quiero decirle un par de cosas: primera, que sé quién es y, segunda, que por muchas perrerías que escriba sobre mí, las publicaré siempre que deje de ser tan cobarde y firme con su nombre y apellidos. Si puede argumentar sus invectivas, ¿por qué no se atreve a firmarlas? (muy sencillo: porque los lectores conocerían su verdadera catadura).


1 comentario:

  1. Curiosamente Deutsche Grammophon no termina de ponerse de acuerdo consigo misma acerca de si el Segundo Concierto es en estudio o en directo. Efectivamente, en el libretillo que acompaña los CDs sólo el primer concierto lleva el asterisco que remite al "live recording". No obstante, en el sitio web de la compañía, tanto en la ficha de la grabación como en las páginas dedicadas a este lanzamiento se dice que ambos conciertos son en directo. Así lo recoge también la página de descargas de Amazon. Es más, en la versión "descargable" de este doble CD, después del segundo concierto se incluye una grabación del vals Op.39/15 con toda la pinta de ser una propina. Así pues, ¿en directo o en estudio? A saber. Afortunadamente las compañías son muy capaces de grabar en directo con la calidad que antiguamente sólo se conseguía en estudio.

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