Dos directores
Fabio Luisi prosigue su grabación de las Sinfonías de Carl Nielsen. Ahora acaba de salir un CD (Deutsche Grammophon) con la Primera y la Tercera “Expansiva”. Magnífica versión aquella, y esta solo un poco deslucida por la intervención (breve, por suerte) de dos voces más bien flojitas: la soprano Fatma Said y el barítono Palle Knudsen. La Orquesta Sinfónica Nacional Danesa se muestra muy en forma (el oboe en la Tercera no me convence mucho), y excelente la toma de sonido.
Alain Altinoglu (n. París, 1975, de origen armenio), en cambio, ha hecho un disco César Franck muy decepcionante (sello Alpha): tanto la Sinfonía como los poemas sinfónicos Redención y El cazador maldito reciben lecturas de puro trámite, brillantes (más bien ruidosas) y vacías. La Orquesta Sinfónica de Radio Frankfurt está menos bien de lo que suele. Disco absolutamente innecesario. Esperaba bastante más de este director cuyo nombre suena mucho últimamente.
Y dos guitarristas
Hasta ahora no había escuchado a la guitarrista china Xuefei Yang (Pekín, 1977). En el disco que Decca acaba de publicar -antes había grabado para EMI- demuestra poseer un dominio técnico sorprendente y un sentido musical muy desarrollado. El programa, titulado simplemente “Guitar favourites”, contiene sobre todo piezas españolas y latinoamericanas: Albéniz, Tárrega, Sor, Antonio Lauro, Villa-Lobos y Barrios Mangoré. Se añaden una pieza propia (Xinjiang Fantasy) y la canción tradicional irlandesa Danny Boy. Pero Yang no se ha olvidado de dos de sus principales valedores: de Joaquín Rodrigo, quien la escuchó en su debut en Madrid cuando contaba 15 años, y de John Williams (el guitarrista, claro), quien al escucharla en Pekín en 1995 donó dos guitarras de gran calidad al conservatorio donde la joven estudiaba. Modélica la toma de sonido.
Brilliant reedita un disco publicado en origen al parecer en 2011 que me ha agradado mucho: se titula “Bach: Guitar Music” y lo interpreta Luigi Attademo (Nápoles, 1972). El programa se construye sobre piezas, la mayoría muy conocidas, para clave, órgano, violín, cello, flauta, e incluso para coro (el coral Jesu bleibet meine Freude), en transcripciones muy logradas del propio guitarrista, cuyo dominio del instrumento es sobresaliente. Llama la atención el carácter intimista que suele aplicar a la mayor parte de estas páginas. Me ha parecido asombrosa la transcripción de la famosísima Toccata y fuga en Re menor (¡de órgano a guitarra!), a la que sigue la famosa Chacona para violín solo. Lo que menos me ha convencido es la demasiado libre forma de frasear el aria de las Variaciones Goldberg. Pero prácticamente el resto de las 11 piezas me han encantado. Y ya se sabe, los discos de este sello tienen un precio muy asequible. Muy bien grabado además, es, por tanto, un CD curioso y muy recomendable.