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viernes, 18 de noviembre de 2022

"Turandot" en la Staatsoper de Berlín por Zubin Mehta

 

Más que bien lo que sonó; ¡en cuanto a lo que se vio...!

En junio y julio de este año 2022 han tenido lugar unas representaciones de la ópera inconclusa de Puccini (que ofrece la cadena Arte) a cargo de quien mejor la ha dirigido en disco, Zubin Mehta: me refiero a la celebérrima grabación con Sutherland, Pavarotti (¡lo mejor que le he escuchado a este tenor!), Caballé y Ghiaurov, con unos fenomenales Coro John Alldis y Orquesta Filarmónica de Londres (Decca 1973: versión invicta casi medio siglo después, y que suena asombrosamente bien). El hoy anciano maestro (86 años) no ha vuelto alcanzar aquel hito, pero esta vez no se ha quedado lejos: algo menos de brillantez y fuego, pero algo más de refinamiento tímbrico, cualidad indudable de la magistral orquestación pucciniana.

De la producción escénica -otro dislate del director de cine y de escena Philipp Stölzt- no voy a hablar; si acaso señalar el horrendo vestuario. Pero musicalmente ha sido una versión de altura. Estaba previsto que encarnase a la protagonista titular Anna Netrebko: ha sido una pena no poderla escuchar, ya que después de sus Lady Macbeth o Aida, se podría esperar mucho. Pero, ¡ay, Anna: ¿a quién se le se ocurre ser tan amiga de Putin?! La sustituyó Elena Pankratova, que anda cantando Kundry y Elektra: una voz grande, timbrada y un pelín estridente, brillante en el terrible registro agudo… cuando no cala en algunos de los más comprometidos o peor colocados. (Aprovecho para dar mi opinión sobre algunas de las intérpretes de este endemoniado personaje: mi favorita es Caballé, pero no en su grabación de estudio, sino en una piratada de 1977 junto a Pavarotti y dirigiendo Chailly en San Francisco. Sutherland, que no posee la voz adecuada, consigue sin embargo redondear una admirable encarnación de la gélida princesa. Y la voz más portentosa, hiperdramática, que he escuchado en este papel es la de Alessandra Marc en otra piratada, esta vez videográfica: en La Scala el año 2001 con Cristina Gallardo Domâs y dirección de Prêtre. Por cierto: existe otro Turandot pirata en vídeo, en París, con Caballé de protagonista y dirigiendo Ozawa. Está en YouTube, con muy baja calidad de imagen y sonido).

Sí permaneció en la producción berlinesa el esposo de Netrebko, Yusif Eyvazov, que hizo un Calaf bastante notable: posee squillo, y pese a algún agudo de emisión no muy canónica, y alguno que otro calado, cantó sin embargo más que bien la famosísima aria “Nessun dorma”. Lo mejor estuvo en mi opinión en la Liù de Aida Garifullina, una soprano lírica estupenda en todo y por todo, si bien su fuerte no es apianar (o es que no quiso hacerlo…). René Pape cantó con gran depuración y excelente línea, pero me temo que su voz está ya declinante: ¡lástima!, no hay muchos cantantes de este calibre, y en su cuerda, ni uno solo en un cuarto de siglo.

Los secundarios dieron la talla: el Ping de Gyula Orendt, el Pang del mexicano Andrés Moreno García y el Pong de Siyabonga Maqungo; el Mandarín de David Ostrek, y hasta el Emperador de Siegfried Jerusalem, ¡de 82 años! Estupenda la Staatskapelle Berlin y fenomenal el Coro de la casa. (Entre paréntesis: admiro muchísimo a Puccini, pero… las intervenciones de Ping, Pang y Pong me cargan, me parecen demasiado e innecesariamente largas, sobre todo la del comienzo del Acto II: interrumpen el curso de la ópera. Más de uno y de dos amigos y conocidos me han comentado: estoy deseando que estos tres petardos se vayan y terminen de una vez).

Posdata: los mejores directores de ópera

En el dichoso libro sobre directores de Ortega Basagoiti y Pérez Adrián se afirma que los más grandes directores operísticos han sido Toscanini, Solti y Levine. Pues bien: de estos tres me sobran dos. De las óperas que le conozco a Toscanini, solo me gustan dos o tres y sí, son importantísimas obras maestras: Otello, Falstaff y, hasta cierto punto, Aida. Pero por supuesto hay quienes las han dirigido mucho mejor. Y hay otras en su catálogo en las que la batuta no me gusta un pelo. De Solti no voy a discutir que ha dejado un catálogo operístico impresionante, y no solo en Wagner. Pero de Levine: empezó muy bien en su juventud (Giovanna d’Arco, El barbero de Sevilla, Andrea Chénier, Adriana Lecouvreur…), pero pronto se volvió en sus Verdi tan mecánico, metronómico y seco como Toscanini. Ponerlo por delante de Karajan, Abbado y de Muti me parece demencial.

Y hablamos de directores que han grabado muchas óperas, pero hay otros grandes que, sin haber grabado tantas, han alcanzado altísimos niveles: Böhm, Kubelik, Maazel, Mehta, Sinopoli, Barenboim, Pappano… Todos ellos me parecen superiores a Toscanini o a Levine. ¿Y qué decir del Otello y la Butterfly de Barbirolli, que grabó solo estos dos títulos (aparte Dido y Eneas), pero ¡de qué manera!?

Las óperas de Barenboim

Y por cierto, ya que alguien me preguntaba qué óperas había grabado Barenboim, aquí va la lista de las que -si no se me ha escapado alguna- ha dirigido. Y, en letra negra, las que ha grabado comercialmente (en audio o en vídeo):  

Gluck:             Orfeo ed Euridice

Mozart:             Le nozze di Figaro (3)

                        Don Giovanni (3)

                        Così fan tutte (2)

                        Die Zauberflöte

Cimarosa:        Il matrimonio segreto

Beethoven:      Fidelio

Rossini:           Il barbiere di Siviglia

Cherubini:       Médée

Francesconi:    Quartett

Nicolai:            Die lustigen Witwe von Windsor

Wagner:           Der fliegende Holländer

                        Tannhäuser (2)

                        Lohengrin

                        Tristan und Isolde (5)

                        Die Meistersinger (2)

                        Parsifal (3)

                        Das Rheingold (2)

                        Die Walküre (2)

                        Siegfried (2)

                        Götterdämmerung (2)

Verdi:              Macbeth

Il Trovatore

                        La Traviata

                        Simon Boccanegra

                        Aida

                        Otello

                        Falstaff

Puccini:           Tosca

Berlioz:           Béatrice et Bénédict

Bizet:               Les pêcheurs de perles

                        Carmen

Saint-Saëns:     Samson et Dalila

Massenet:        Manon

Debussy:         Pélléas et Mélisande

Mussorgsky:    Boris Godunov

Tchaikovsky:   Eugene Oneguin

                        Pique Dame

Rimsky:           La novia del zar

Prokofiev:        El jugador

                        Boda en el monasterio

Busoni:             Die Brautwahl

                        Doktor Faust

R. Strauss:       Elektra

Berg:               Wozzeck

                        Lulu

Schoenberg:     Moses und Aron

Martinu:           Julietta

Hannibal:        African Portraits

Carter:             What Next?

Birtwistle:        The Last Supper

(números entre paréntesis: las veces que ha grabado esa ópera)

miércoles, 14 de abril de 2021

La primera media hora de "Música a la carta" del 12 de abril. Y Rachmaninov/Lugansky

 

 La primera media hora de “Música a la carta” del 12 de abril

A las 9,30 de la mañana, tras las presentaciones y la lectura de un poema, la primera música que se escucha es la canción Amapola (¿será de Monteverdi, de Haydn, de Schumann, de Mahler o de Britten?), que, como viene siendo costumbre últimamente, es una elección de la conductora del programa. Que es quien, de lejos, más música escoge (haciendo un uso abusivo de su puesto), pues ahora nos “regala” con una canción que selecciona cada día. Canciones no clásicas, como la del día 12, y que son del tipo que le deben de gustar más a ella. Llevaba, pues, toda la razón el lector de este blog que nos hacía saber que en un programa de Radio Nacional en el que entrevistaron a Amaya Prieto le pidieron que escogiera sus piezas musicales favoritas, y no hubo ninguna propiamente clásica. La conocidísima Amapola emitida estaba cantada, ¡además!, por un señor de voz muy afeminada y gusto almibaradísimo, hasta la náusea.

A continuación, una señora pidió “algo cantado por la Tebaldi”, por ejemplo la “Madame Barteflai” (así lo pronunció), pero en lugar de “Un bel dì vedremo”, Amaya puso “Vissi d’arte”, en la que la soprano de Pésaro dejó claro que no se cree lo que está diciendo en la famosa aria de Tosca. (Pero de esta carencia no tiene Amaya la culpa, faltaría más).

Luego, un señor que siempre que pide algo a este programa es algo cantado por Alfredo Kraus, solicitó “Parigi, o cara” de La Traviata, junto a Maria Callas. Hacía tiempo que no escuchaba esta grabación lisboeta de 1958 (la única en la que cantaron juntos), pero, además de las estridencias vocales de la famosísima soprano greco-norteamericana, el tenor grancanario comenzó el dúo en un tono tan llorón y empalagoso que me dejó hecho polvo. 

A continuación, otro oyente pidió la Segunda Partita de Bach “en una versión para violín y continuo” (¡!), y lo más parecido que Amaya encontró fue una grabación de la Chacona en (des)arreglo para violín y orquesta de cámara, obsequiándonos con una insufrible interpretación de Joshua Bell con la Academy of St. Martin in the Fields.

Minutos más tarde otra oyente que se declaró -no fue la única- asidua del programa solicitó la Obertura 1912 de Tchaikovsky; Amaya emitió ¡menos mal! la 1812, pero… en una versión con el Coro Sinfónico de Kiev y la Cincinnati Pops Orchestra dirigidos por Erich Kunzel. Elección inmejorable, obviamente.

(Ayer, martes 13, Amaya se empeñó, antes y después de emitir el aria de Nedda de I Pagliacci por Anna Netrebko y Pappano, en pronunciar Nebretko).

 

Las dos Sonatas para piano de Rachmaninov por Nikolai Lugansky

El pianista moscovita (n. 1972), asociado más que a cualquier otro compositor precisamente a Sergei Rachmaninov, ya grabó hace años, en sus comienzos (Vanguard, 1993) la Segunda Sonata. Una interpretación extraordinaria, una de las mejores que recuerdo, de la versión revisada por el compositor en 1931 para hacerla un poco menos intocable. Porque la versión original, de 1913, algo más larga, es más intrincada aún y requiere un virtuoso dotado de un mecanismo poderosísimo. 

Dos décadas más tarde ha grabado la Primera Sonata y de nuevo la Segunda, pero en la versión original. A la Op. 28 la he calificado con un 9,5, pero a la Op. 36, un rotundo 10. Lugansky convierte el virtuosismo -que no carece de exhibicionismo de velocidad, limpieza y poderío- no en fin sino en medio, en un fuego alucinante. El 10 que le había asignado a la segunda grabación de Hélène Grimaud (DG 2005), tras escuchar esta de Lugansky, he decidido rebajarlo en medio punto. La toma de sonido de este disco Naïve (de la serie Ambroisie) también es, rotundamente, de 10.


DISCOGRAFÍA

Sonata No. 1, op. 28

1979 Sony       Ruth Laredo     12’54+8’41+13’34       8,5/8

1989 DG         Weissenberg    10’16+6’54+11’35       7/8

1998 Naxos     Idil Biret          14’25+9’56+16’38       9/9

2012 Naïve      Lugansky         13’18+8’32+14’18       9,5/10

 

Sonata No. 2, op. 36

1960 Sony       Van Cliburn (1913)                  09’52+08’13+7’04       8,5/7   

1968 EMI        John Ogdon (rev. 1931)            07’28+06’24+5’09       7/7                  

1979 Sony       Ruth Laredo (rev. 1931)           09’07+05’59+5’35       8,5/8   

1980 Decca     Ashkenazy (1913)                    10’25+08’00+7’05       9,5/8,5

1982 Sony       Horowitz (rev. Horowitz)         09’39+06’12+6’12       8/8

1985 DalSegno Grimaud (rev. 1931)                07’13+04’54+5’43       9/8

1989 DG         Weissenberg (rev. 1931)          06’01+04’44+4’32       8/8

1991 Naxos     Idil Biret (rev. 1931)                09’00+06’56+6’12       8/8

1993 Vanguard Lugansky (rev. 1931)               08’33+06’30+5’14       9,5/9

1995 Philips    Zoltán Kocsis (1913)               09’16+07’08+6’31      8/8,5

1998 Naxos     Idil Biret (1913)                       11’51+07’48+8’14       9/9

2003 Naxos     K.Scherbakov (rev. 1931)         08’33+06’54+5’29       9/9

2005 DG         Grimaud (1913/1931)               09’50+07’25+5’53       9,5/9

2005 EMI        Simon Trpceski (rev. 1931)      08’28+07’00+5’26       9/9,5

2010 Naxos     Antonii Baryshevskyi (rev. 31) 08’23+06’35+5’40       8/8,5

2012 Naïve      Lugansky (1913)                     10’28+06’54+7’12       10/10

2019 Sony       Pogorelich (1913)                    11’42+10’04+7’50       7/8