miércoles, 23 de mayo de 2018

Las últimas Sonatas de Schubert en la última grabación de Leonskaja


La gran pianista vuelve a su compositor predilecto

A la pianista Elisabeth Leonskaja (Tiflis, 1945), una de las mayores intérpretes de Schubert de las últimas décadas, ya la consideraba yo desde hace tiempo intérprete, sobre todo y en primer lugar, justamente de Schubert. En los años 90 grabó para Teldec una soberbia Fantasía Wanderer, los 8 Impromptus (estos los tengo por mi versión predilecta) y siete Sonatas del autor de Winterreise. Para el sello MDG repitió en 2003, mejorándola apreciablemente, la Sonata D 664. Con estos antecedentes (¡más los recitales que ofreció en Madrid hace tres años con las últimas Sonatas!), esperaba con ansiedad el álbum que para el sello eaSonus había vuelto a registrar, con las Sonatas D 784 en adelante, en un período de plena madurez. 

Los resultados no han defraudado en absoluto, sumándose esta colección a lo mejor de lo mejor (¡que no es tanto, no crean!) de la discografía de estas obras portentosamente bellas. Al parecer, se habló de que este álbum (por cierto, muy caro) iba a ser un volumen en una publicación que constaría de dos. Pero desde 2016 en que salió a la luz no se ha vuelto a saber nada más (el alto precio puede haber hecho que se haya vendido poco, y esto ponga en peligro la continuidad del proyecto. Ojalá me equivoque). Sería una pena dejar de contar con una nueva D 664 y otras pocas sonatas anteriores también muy hermosas, aunque no hay duda de que en este álbum están las ocho más importantes.
En unas tomas de sonido, por cierto, sencillamente sensacionales, al menos tanto como las del ciclo de todas las sonatas completas (es decir, sin las inacabadas) de Daniel Barenboim para DG (2014). Álbum de 5 CDs -un disco más que el que ahora comento- que excluye la inconclusa D 840 ("Reliquia") pero que sí contiene las D 537, 568, 575 y 664. El nivel interpretativo global de Leonskaja aquí lo encuentro parejo -o casi, casi- al alcanzado por su colega bonaerense, lo que no es poco decir. Y fuera de algunos logros excepcionales de Sviatoslav Richter, Emil Gilels, Radu Lupu, Alfred Brendel y Evgeny Kissin, nada más hay, en mi opinión, de este calibre.  

El estilo y el sonido de Leonskaja son genuinamente schubertianos, hasta el punto de que de muy pocos puede decirse otro tanto. Su Schubert suele ser humanísimo, maravillosamente cantado, amable, tierno, melancólico y encantador (jamás frívolo o superficial), pero también dramático y negro, si bien esto último no suele ser tan subrayado como por Richter, Barenboim o Kissin.
Así, en el finale de la Sonata en La menor D 784 no carga en exceso las tintas ni llega a la tremenda rebeldía de estos. Por el contrario, su "Andante", de fraseo muy libre, resulta más consolador. Me parece buena idea haber incluido los dos geniales movimientos de que consta la Sonata en Do mayor, D 840: imponente el primero, pero levemente rápido para mi gusto el segundo. (Mi opción favorita para esta obra es la de Uchida: Philips 1997. La versión de Richter publicada por Philips, con un "Moderato" estiradísimo, añade dos movimientos que a mi parecer no casan con los anteriores).
Muy enérgico y nada premioso el primero de la Sonata en La menor D 845, en el que solo echo en falta la portentosa, bestial, sobrecogedora coda de Lupu. Impecable el "Andante, poco mosso", un episodio -¡que Schubert me perdone!- cuyo significado no termino de comprender. Estupendo el scherzo, cuyo trio Barenboim casi reinventa. Soberbio el rondó final. (Lupu, Decca 1979, sigue imbatible).

De la Sonata en Re mayor D 850 "Gasteiner" Leonskaja ofrece aquí mi interpretación favorita. El segundo movimiento, "Con moto", que con frecuencia no se hace precisamente bien, nuestra pianista lo convierte aquí en todo un descubrimiento. El movimiento inicial de la Sonata en Sol mayor D 894 lo encuentro un poco moroso de más, pero está muy bien construido. Me gustaría un clímax un poco más poderoso, liberador de mayor tensión (Barenboim). Hermosísimo "Andante", alternando drama y ternura. Enfático Menuetto, con un trio no tan excelso como el del argentino. Y delicioso, encantador, finale. (Barenboim, DG 2014, sigue siendo mi primera opción).

Muy contrastado y dramático, muy beethoveniano -suele afirmarse que es la sonata en la que Schubert se acerca más a su admiradísimo colega- el "Allegro" inicial de la Sonata en Do menor D 958. Magníficos los dos movimientos centrales y quizá un pelín falto de contrastes el "Allegro" final. (Me quedo aquí, de nuevo, con Barenboim). El enérgico tema del "Allegro" inicial de la Sonata en La mayor D 959 suena en mi opinión en los dedos de Leonskaja un tanto marcial. El asombroso "Andantino" resulta especialmente doliente y conmovedor, si bien la explosión de furia enloquecida de la sección central está quizá un poco domesticada. Algo saltarín (¿?) el scherzo, y sencillamente extraordinario el rondó, por momentos muy erizado y turbulento. Creo que es la única sonata que me gustaba globalmente un poco más (aún) en su anterior grabación (Teldec 1993), un logro supremo. 

En cuanto a la famosa última Sonata, en Si bemol mayor D 960, Leonskaja parece mirarse en su admirado Sviatoslav Richter, desgranando un moroso "Molto moderato" (no tanto como el del pianista ucraniano) pero menos letárgico, en parte debido a un tempo más flexible. Muy íntimo y doliente el bellísimo "Andante sostenuto", precioso el scherzo y no exento de momentos de rebeldía el final. Me gusta un poco más aún que la suya de 1997. (Pero sigue siendo el discutible Richter, Eurodisc 1972, el más genial). Mis calificaciones para estas versiones de Leonskaja 2016 serían: D 840, 894 y 959: un 9. D 784, 845, 958 y 960: 9,5. D 850: 10. El sonido es en todas ellas de 10.

6 comentarios:

  1. Hola, Ángel:

    Pues sí, algunos preferimos el Schubert "ruso" (Richter, Gilels, Leonskaja...) al "austríaco" (Brendel, Badura - Skoda), dada su densidad, arrojo y temperamento.

    De entre las nuevas generaciones, ¿te llama la atención algún schubertiano en particular? ¿Zacharias, Paul Lewis, Andsnes, Endres, Feltsman?

    Saludos cordiales.

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    1. Barenboim, Lupu y Uchida ¿de dónde son para usted? ¿Rusos o germánicos? Bueno, ya imagino que Barenboim no le gusta en absoluto ¡Allá usted!
      De los jóvenes, me han gustado bastante Bertrand Chamayou, Paul Lewis, Alain Planès y no menos Javier Perianes.

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    2. En absoluto, Barenboim me gusta bastante (históricos sus "Impromptus" del 78), en Schubert también como director... Aunque me cuesta entender la devoción que le tienen algunos. Ashkenazy me resulta más interesante y osado (aunque no ha dirigido Wagner, y no porque no le guste... Es un straussiano notable).

      Estoy pensando que es una pena que Schubert no haya compuesto ninguna obra para piano orquesta. Hubiera sido una hermosa obra de transición, como los conciertos de Mendelssohn y Weber, o hasta Hummel.

      También me intriga la relación entre los valses pianísticos de Schubert y las "Veladas de Viena" de Liszt, ¿son arreglos, paráfrasis?

      Un muy cordial saludo.

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    3. Los Impromptus de Barenboim (DG 1978) me parecen muy buenos, pero sus Sonatas de 2014, mucho mejores. ¿Qué tiene Ashkenazy de gran schubertiano? Una D 894 muy buena, una D 784 y una D 960 menos buenas, y una espléndida Fantasía Wanderer. ¿Suficiente para ser un schubertiano importante? No lo creo.

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    4. No, me refería en general como pianista... No veo al argentino tocando los "Preludios y fugas" de Shostakovich, por ejemplo. Ni dirigiendo "Orfeo" o "La Cenicienta". Digamos que, para mi gusto, se ha germanizado en exceso. Aunque estoy a la espera de oír su versión de "El jugador" de Prokofiev:

      http://www.elcultural.com/noticias/musica/Barenboim-abre-el-Festival-de-Pascua-de-Berlin-con-El-jugador-de-Prokofiev/502327

      En cuanto a schubertianos, siempre tendrá Arrau un altar; aunque también hay que recordar los acercamientos, digamos, más apolíneos, de Pollini y Perahia.


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  2. Elisabeth Leonskaja tocará en Madrid las tres últimas sonatas de Schubert el 6 de junio, en la Fundación March. Para no perdérselo.

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