miércoles, 14 de noviembre de 2018

Otra vez sobre Radio Clásica (Radio ¿qué?)


La sintonizo solo esporádicamente, y lo primero que me llama la atención es que cada vez menos frecuentemente suena música clásica. En el empeño que tienen por aumentar a toda costa la audiencia les doy un consejo: supriman por completo la clásica; seguro que las músicas populares consiguen mayor número de oyentes. ¡Así también subo yo la audiencia! Pero para lograrlo con música clásica se necesita un poco de conocimiento y de inteligencia, que parecen no abundar allí. Si se quiere divulgar la gran música entre una población en su mayor parte muy ignorante de ella, hay que hacer las cosas muy de otro modo. Desde una radio pública que quiera instruir y entretener con la gran música hay que hacer lo posible por atrapar a los oyentes que, sin ser conocedores, se sienten atraídos por ella, y no espantarlos. Como decía, cada vez me encuentro más a menudo con músicas de cualquier tipo, incluyendo algunas verdaderamente infumables, de ínfima calidad. Porque siempre en esta emisora a la música clásica se han sumado, y me parece muy bien, el jazz, el flamenco y músicas étnicas. Pero ahora te puedes encontrar con Raphael, con la Pantoja o con un rapero.

Y cuando la música que emiten sí es clásica es, con demasiada frecuencia, música de segunda, tercera... o quinta clase (¡es que los conductores de esos programas saben muchííííssssimo, y ya están saturados de los más grandes compositores, que por lo que se ve están ya muy vistos! ¡Donde esté una pieza para clave de Michel Corrette o una cantata de Gioseffo Aldrovandini que se quite un cuarteto de Beethoven o una sonata de Schubert!). Sí, deben de creer que todos los oyentes de esa Radio están deseosos ante todo de escuchar rarezas rarísimas. La pedantería y la ignorancia son cualidades cada vez más presentes en esa emisora, así como la supuesta gracia de alguno que otro que se cree graciosillo (al lado de unos pocos, pocos, presentadores bien preparados y con cierto sentido común, todo sea dicho).

En los diez o quince minutos en que suelo escucharla cada vez, en el coche, mientras hago mis breves desplazamientos, rara es la ocasión en que no oigo algún disparate: que Bach tiene una suite para violonchelo, que el momento culminante de la carrera de Artur Rubinstein fue allá por 1919 (cuando Falla le dedicó la Fantasía Bética), que tal otro pianista iba a tocar esa tarde un concierto de Schumann (uno de los varios que parece ser tiene para piano), que el número final del Requiem Alemán de Brahms que acabamos de escuchar lo han cantado tal soprano y tal barítono... cuando en ese y en otros números solo intervienen coro y orquesta... En fin, multitud de disparates de los que procuro olvidarme. ¡Cualquier día afirman que en los tres primeros movimientos de la Novena de Beethoven hay coro y cuarteto vocal!

También cometen muchas veces el hecho ¡intolerable! de no decir lo que van a poner ni lo que acaban de emitir, ni quiénes son los intérpretes (¡ellos tienen derecho a que se revelen sus nombres, y los oyentes a saberlo!). La selección de las interpretaciones es casi siempre aleatoria, con curiosa, maligna propensión a escogerlas muy malas. Una señora pide a "Música a la carta" que le pongan su pieza favorita, el Allegretto de la Séptima Sinfonía de Beethoven, y le encasquetan una versión tan horrible que la música del Gran Sordo no parece siquiera buena: ¡pobre señora!

De los programas que intentan divulgar la música entre los niños prefiero no opinar... Prueben a escucharlos, si no los conocen. ¡Pobres, los tratan como a niños imbéciles o a retoños rematadamente cursis! Otro señor pesadísimo, que repite y repite todo, hasta la saciedad, dijo un día, ¡literalmente!: "Vamos a escuchar La Pasión según San Juan de Bach, que es la obra que vamos a escuchar". Y otro día había afirmado que el Cuarteto número 5 de Bartók era conocido también como Quinto Cuarteto...

El domingo 11 de noviembre el vaso de mi paciencia se colmó: escuché hacia las nueve y media de la noche a un señor que hablaba del compositor Constant Lambert, del que contó cuatro cosillas. Vino a decir, no exagero, algo así (si alguien tiene curiosidad, puede escucharlo en los podcasts de la emisora): "bueno, no sé más de este sujeto, esto es todo lo que he podido averiguar de su vida y milagros, porque como es un compositor clásico y yo de eso no sé, sino solo de música de cine, pues os apañáis con eso... os voy a poner una canción de cabaret suya que se llama... [larguísimo silencio]... es que no encuentro la chuleta, ¿dónde demonios está?... [larguísimo silencio]... sí, aquí está, tal y tal... La canta una cantante que se llama... [larguísimo silencio]... ¿cómo se llama?.. pues aquí no lo pone... ah, sí, será esta, fulanita de tal"... Y así todo el rato, con una falta de respeto total hacia los oyentes, como si estuviese en su casa departiendo, improvisando con unos amiguetes. Hasta que ya no pude más y apagué la radio con santa ira.

17 comentarios:

  1. Realmente Angel, RC, desde que se prejubiló Berea, es, como bien señalas, un putiferio...yo sólo salvo el programa que te señalo, de Carlos de Matesanz, un profesional como la copa de un pino, una rareza, y el fantasma de la ópera, del gran Rafa Banús, otro resistente...lo demás, con perdón, es una mierda...un saludo...

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    1. Estoy contigo en que José Manuel Berea fue el último director de RC que realmente sabía bien lo que se hacía. Es penosa la progresiva degradación en la que ha ido cayendo.

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  2. Hace siglos que dejé de escuchar ese bodrio de emisora, antaño grandísima. Saludos.

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  3. Señor Carrascosa Almazán:
    Radio Clásica ¿pertenece al Estado Nacional Español.?
    No voy a inventar la pólvora, pero en caso afirmativo,
    lo sabemos: que son los "acomodados" políticos
    y que son muy fácil, de reconocer:
    - si son "infumables", son los acomodados de siempre
    - si repite en sandwiche, es argentino.!
    Es muy nuestro, el concepto de hablar al "resve"
    y/o en sandwiche.-
    Ñorse Carrascosa Almazán;
    le envío un saludo muy cordial, le envío.!

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  4. Un amigo que no atina a insertar este comentario, me lo envía por correo electrónico, así que procedo a recogerlo:
    "Radio Clásica tiene otra característica, además de todo lo que dices, que por desgracia es totalmente cierto. La mayoría de los "profesionales" (es un decir) que intervienen pretenden que el protagonismo sea de ellos y no de la música, y salvo algunos minutos, a veces segundos, de música, el resto es verborrea, relacionado con la música: da lo mismo. Claro que, para no cansarse de tanto hablar, ahora hacen como en los partidos de fútbol, lo presentan dos y así se van turnando la palabra entre ellos, a ves para intercalar algo de música. ¡¡Lamentable!!". Antonio.

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    1. Perdón: he cometido un error al transcribir el texto de Antonio: "relacionado O NO con la música"

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  5. Cuando yo empecé a escuchar Radio 2 hacia 1982-3, Alfredo Aracil emitía un Concierto cada noche -primorosamente presentado- en "Programas de intercambio internacional", Araceli González-Campa hacía un programa hacia las 9 de la Noche (y los sábados con Fernando Argenta hacían "Nuestro programa" con invitados muy interesantes y a veces actuaciones en el estudio), José Manuel Berea presentaba un programa sobre grabaciones históricas, José-Luis García del Busto a mediodía presentaba "Buzón de Radio 2 ", Eduardo Storni hacía su programa sobre Franz Schubert (gracias a él descubrí La Bella Molinera, el Viaje de Invierno, y a Furtwängler, ¡¡casi nada!!), Ángel-Fernando Mayo hacía una versión serializada de las Memorias de Richard Wagner (ahí descubrí a Hans Knappertsbusch y sus Tetralogías del 56-7-8), Antonio Gallego (Catedrático de Historia de la Música del Conservatorio de Madrid, creo recordar) hacía el extraordinario "Aproximación a la Música", muy didáctico, se emitían los viernes TODOS los Conciertos de la Orquesta de RTVE (y al día siguiente LA 2 desde el Teatro Real lo daba ¡¡de nuevo!!), Cristina Argente (no sé si familia de Fernando) hacía un programa de folklore en la que repasó de cabo a rabo la famosa antología sonora de Manuel García Matos (que no es una cosa para escuchar cada día pero obviamente tiene mucho interés), y obviamente estaba ya Pérez de Arteaga; José Luis Téllez colaboraba esporádicamente y luego (hacia el 84) haría "A conrtraluz" con Olga Barrio; desde Barcelona todas las óperas del Liceo se transmitían (recuerdo al presentador entrevistando ¡¡a Walter Berry!! -el barítono vienés- que hablaba un excelente italiano......) Y en verano, desde Salzburgo, Karajan, Maazel (el Fidelio que Orfeo d´Or ha publicado), Muti....El Anillo de Solti en el 83 en Bayreuth (con la voz rotunda de Rafael Taibo presentándolo), Álvaro Marías (hermano del gran escritor) presentaba "La música y su ambiente", en el que emitió las integrales Couperin y Rameau de Scott Ross y nos dio a conocer a Frans Brüggen, los hermanos Kuijken, Daniel Vega daba una Cantata de Bach cada domingo (si bien era víctima de ciertos "furores historicistas" muy de los años 80), también había un programa que se dejó de hacer llamado "Mil años de música" cuyo autor decía que tenía ¡¡más de 4000 discos de órgano!! (sabía pues de lo que hablaba) Para qué seguir......Vamos, igual que ahora, ¿no?

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    1. No sé si llegaste a escucharme, pero yo hice bastantes programas en Radio Clásica, ya en época de Enrique Franco, y más tarde, sobre todo con Berea e incluso con Fernando Palacios, con quien quizá comenzó el declive. Mi último programa fue "Versiones comparadas". ¡Qué tiempos!

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  6. Con servicios como Spotify, YouTube, Wikipedia y otras webs y blogs diversos cada vez veo menos necesaria Radio Clásica.

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    1. Hombre, eso que dices se puede aplicar a melómanos que saben lo que quieren, pero para hacer afición y encauzar de algún modo a los que empiezan, una buena radio pública sería muy útil (sería, ¡y lo fue!).

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    2. Discrepo. Cuando me aficioné a la música clásica, allá por 1993 Radio Clásica era un servicio imprescindible para conocer música, grabar y aprender, pues gastar tres mil pesetas en un disco no estaba fácilmente al alcance de un niño de 15 años. Pero era yo quien elegía las obras, los géneros y los estilos que me interesaban y mi oído el que determinaba las interpretaciones que más me gustaban. Para introducirse en la música (o el cine, o la literatura...) es mucho mejor la curiosidad y la exploración propia que alguien que nos "encauce" u "oriente" (casi siempre en sus gustos, por otra parte). Siguiendo este razonamiento, Radio Clásica cumplió en su día muy noble y dignamente su función, pero con todo lo que está actualmente a nuestro alcance, su existencia hoy en día resulta innecesaria. Un saludo.

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    3. Usted, evidentemente, tenía desde muy joven muy claro que le interesaba mucho la música clásica. Por desgracia, no es lo habitual.
      Con los medios de que se dispone hoy -internet, etc.- se puede, en efecto, buscar cualquier música, pero mucha gente cuando se mete en el coche o mientras trabaja prefiere, por comodidad o lo que sea, dejarse llevar por una emisora que pone música clásica. Por no hablar de la gente mayor, que no dominan los medios "modernos": son la mayoría de los que piden que les pongan tal o cual cosa en "Música a la carta".

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  7. Angel, escucho RC desde los diez años, o sea, hace cuarenta, aunque últimamente la escucho poquísimo...a ti no te recuerdo, pero diría que quien más me ha convencido de toda la gente que ha trabajado allí, más aún que el llorado Arteaga, es Alfredo Aracil, que se prejubiló...y menos mal, pues menudo papel si tuviera de algún modo que encajar en la programación actual..BUEN FINDE...

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  8. Yo tan sólo escuchaba los programas de José Luis Téllez,Pérez de Arteaga y JC Cifuentes, tras desaparecer ellos, dejé de escucharla

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  9. Ahora mismo,el fantasma de la opera emite una buena norma, ya me extraña que no hayan quitado ese programa, lo harán pronto...

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  10. El tema de una emisora pública (digo púbica pues no va a ser privada, aunque si no me equivoco, el canal arte es privado, pero Francia y Alemania no son España, aquí tenemos esas maravillas de la sexta y tele cinco que, como todos sabemos, tienen una programación de alto contenido cultural...bueno, al menos la dos con la Mateo está mejorando, poco pero mejorando) que acostumbre a la gente a escuchar música de calidad es imprescindible en un país donde el noventa por ciento del personal no ha oído hablar de Stravinski, Bellini o Berlioz, no digamos Messiaen o Britten. Los que peinen canas si conocen de oídas a Mahler, pues Alfonso Guerra hablaba de él siempre .Con todos los defectos que tenga Guerra, ¿se imagina hoy alguien a un político hablando en una entrevista de Mahler y Machado?...qué tiempos, la mayoría como sabemos no pasan del Marca, Messi y toda esa bazofia...sed felices si os dejan.

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  11. Aprovecho el desvelo para copiar desde mi blog la carta (postal) que envié a Paloma Zuriaga, directora provisional de RNE mientras se resuelve el concurso público en pos de la gerencia de RTVE...en ella me quejo de la situación en RC
    Carta radio clásica






    Estimada Paloma:

    En primer lugar, quería felicitarla por su reciente nombramiento, valoro los intentos de cambiar la gestión de RTVE, despolitizarla y hacer por el aumento de la calidad de los contenidos, aunque pienso que para tal fin sería, mejor que el concurso, el sistema de la BBC y blindado en la Constitución (como debería ocurrir también con las pensiones, pero ese es otro asunto), pero le deseo toda la suerte. Descubrí hace poco el programa La sala, que apenas he escuchado debido a su horario pero pretendo hacerlo ahora, a unas horas más adecuadas.

    El motivo de estas letras es participarle de la situación, desde hace ya algunos años, de la emisora de la casa, Radio clásica, sometida a mi juicio y el de otras muchas personas a demasiados vaivenes, que le restan calidad y credibilidad. El año 2008 sufrió un sorprendente cambio de dirección, fruto de todos los males actuales, que se reparó un poco con el nombramiento, dos años después, de Ana Vega Toscano, pero se volvió a las andadas en el 2014 con la elección de Carlos Sandúa, un buen profesional cuando está bien dirigido pero un pésimo director, siempre a mi entender y, le puedo asegurar, el de otra mucha gente. Predomina un gusto por lo populachero y chabacano, el crossover, las entrevistas, las bandas sonoras, en fin, contenidos todos muy alejados de la música clásica, de los grandes compositores de siempre y las vanguardias. Desgraciadamente, y eso no tiene ya solución, muchos de los grandes profesionales de siempre se han jubilado, prejubilado o han muerto recientemente y han sido sustituidos, lamento decirlo así, por gente nueva con escaso amor por la música de calidad y aficionados a programar esos contenidos que le digo, impropios de una emisora de la trayectoria y calidad de lo que durante tantos años ha sido Radio clásica.

    No pretendo molestarla ni influenciarla, ni le pido un nuevo nombramiento, sabedor de que no depende de usted; (además sé de lo provisional de su situación), pero sí al menos transmitirle un malestar bastante generalizado ante una situación de merma de calidad y seriedad.

    Le transmito así, a título informativo, esta queja-admonición por si tuviera a bien elevarla a sus superiores y someterlo, al menos, a discusión. Le deseo lo mejor en todos los ámbitos de su vida profesional y privada y le quedo agradecido…un cordial saludo….

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