domingo, 5 de marzo de 2023

Novedades discográficas: Bruckner/Thielemann y Chopin/Blechacz

 

La Novena Sinfonía de Bruckner por Thielemann

Empieza mal: la introducción, tan misteriosa e inquietante, se la carga de plano con una lectura rápida e insípida. La segunda sección es, en cambio, en vez de doliente, un tanto sentimental(ona): es como si el Bruckner (de unos 70 años) se hubiese vuelto un poco gagá. Algunas transiciones están poco justificadas o motivadas, como si la partitura no hubiese conectado las secciones entre sí de un modo natural y lógico. La Sinfonía avanza y me traslada la palpable impresión de que el director alemán “no se la cree”. Así no es posible convencer.

Correcto el scherzo, un poco parco en mala uva y en carácter demoníaco. El finale mejora un poco, pero, aun así, está claramente por debajo de los más logrados que recuerdo. El último y aterrador clímax no está del todo bien preparado y pierde fuelle. La coda -el último minuto y medio- es tan decepcionante como la introducción del comienzo: apresurada, pese al calderón final, y neutra, indiferente.

Este disco es uno de los Bruckner menos bueno de los que le he escuchado a Thielemann (que no son pocos, aunque tampoco son todos). Bueno, pues un disco a ignorar, pero, por suerte, siempre nos quedará la formidable interpretación de Giulini con la Filarmónica de Viena (DG 1989) que, ya se sabe, es uno de los discos más extraordinarios de la historia de la música grabada y que -¡hay que jorobarse!- suena bastante mejor que este de 2023. Por cierto (véase lo que escribí el 27 de febrero), acabo de comprobar que no recibió ningún premio: ¡¡toma ya!! 

Duraciones de Giulini: 28’02+10’39+29’30, y de Thielemann: 23’22+10’29+23’46.

 

Las Sonatas 2 y 3 de Chopin por Blechacz

Polaco nacido en 1985, en 2005 obtuvo el máximo galardón en el Concurso Chopin en Varsovia, 30 años después de su anterior compatriota en conseguirlo, Krystian Zimerman. Este es el cuarto disco Chopin que Blechacz realiza para DG. Ya el primero me gustó mucho por sus Preludios, y algo menos por los dos Nocturnos op. 62 que lo completaban. Admirables los Conciertos (sobre todo el Primero) de 2009, con soberbia dirección del casi olvidado Jerzy Semkow (1928-2014). Las 7 Polonesas, de 2013, son lo que menos me ha convencido de Blechacz hasta ahora: lecturas expeditivas y hasta un poco brutas.

Su último CD, que acaba de salir, contiene las dos Sonatas, el Nocturno op. 48/1 y la Barcarola. Confirmo la impresión que siempre, hasta ahora, me ha producido este pianista: es muy serio y sensato, no comete errores ni frivolidades, y toca maravillosamente, con un sonido precioso y una limpieza irreprochable. ¿Alguna otra cualidad positiva? No estoy seguro: creo que no posee una personalidad muy reconocible, y carece de elocuencia, siendo su pasión -su expresividad en general- muy comedida o atemperada. No son pocas aquellas virtudes, pero no bastan para que alcance el Olimpo. Este último disco está magníficamente bien grabado. 

Pero, sinceramente, si me lo permiten, les recomiendo claramente por delante ambas Sonatas (más las tres Mazurcas op. 63) por Javier Perianes (Harmonia Mundi 2021), con toma de sonido al menos tan fenomenal.

 

10 comentarios:

  1. Tengo que escuchar esta nueva Novena Sinfonía de Bruckner por Thielemann, pero en todo caso muchas gracias por la crítica y, sobre todo, por poner las duraciones por movimientos y la comparación con Giulini. Parece evidente que a Thielemann le falta la paciencia necesaria para mantener la tensión a los tempi que utilizó Giulini en los dos movimientos extremos. Aunque claro, entiendo que no es esa la única forma de abordar esta sinfonía y que, optando por una visión más expeditiva e hiperdramática, también se podrían haber conseguido buenos resultados. Pero claro, Thielemann no va a tomar esa vía, especialmente en esta etapa reciente.
    Respecto a Blechacz, estoy básicamente de acuerdo contigo, Ángel, sobre su Chopin. A mí también me gustaron mucho sus preludios y sus conciertos. Pero la principal limitación de Blechacz es que, hasta donde le he escuchado, (dio un recital con Bomsori Kim en Pamplona poco antes del confinamiento en el que no estuve), su nivel como intérprete de Chopin baja especialmente al afrontar otros autores. ¿qué opinión tienes de sus versiones de otros autores?

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    1. Sí, esa rápida 9ª de Bruckner por Thielemann nada tiene que ver con la crispadísima y aterradora de Furtwängler (que, dicho sea de paso, tampoco me entusiasma), ni tampoco con la muy tensa e hiperdramática de Barenboim/Staatskapelle (DG y Blu-ray Accentus).
      En cuanto a Blechacz, su Debussy me pareció bastante bueno, y excelente su Szymanowski (polaco, por cierto). Su Bach, en cambio, me ha gustado menos. A.C.A.

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    2. Dicho con más crudeza: me he vuelto a escuchar la Partita 1 de Bach por Blechacz y me ha gustado muy poco. Y me he acordado del disco con una Sonata de Haydn, otra de Mozart y otra de Beethoven: flojitas. A.C.A.

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    3. Por mero accidente, me he encontrado con que esta noche, hacia las ocho menos cuarto, la 2 de TVE ha transmitido en directo el Concierto en memoria de las víctimas de terrorismo. Una única obra: Carmina burana de Carl Orff. Aunque en mi primera juventud me gustó, después llegué a aborrecerla. Como hace más de veinte años que no la escuchaba, me he enganchado a verla, para ver qué me parecía ahora a mi edad, y con el aliciente de que la dirigía (a los conjuntos de la RTVE) un director que me suele gustar mucho, Pinchas Steinberg (nunca he sabido si es hijo de William). Ha dirigido muy bien y sacado muy buen partido del coro y de la orquesta.
      Pero no pienso volver a escuchar esta obra, que he visto con crudeza que es vulgar, chabacana, facilona y efectista como pocas, que copia descaradamente a ratos a Stravinsky (la genial Sinfonía de los salmos la caricaturiza en toda regla), a Khachaturian y a varios otros compositores.
      Además, he pensado si a ninguno de los organizadores se le ha pasado por la cabeza que Orff fue muy complaciente (por decirlo finamente) con los nazis. ¿Obra adecuada, entonces, para rememorar a las víctimas del terrorismo?... A.C.A.

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    4. Me envía este texto un amigo que no acierta a escribirlo en el blog: "Tu furibundo ataque a Carmina Burana no es solo tuyo, estoy seguro de que muchos aficionados lo compartimos. Es una música tan banal y fácil que por eso mismo gusta a tanta gente que no soporta la mayoría de la música del siglo XX".

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  2. Lo que no entiendo es la relación de la obra de Orff con las víctimas del terrorismo.
    Esa música es, sí, facilona y tiene su público. Y desde ese punto de vista es valiosa. Otra cosa es que no sea trascendente como la de los grandes compositores. Puede pervertir el gusto de los oyentes iniciales o encauzarlos hacia mejores músicas. En todo caso siempre se puede optar por no ponerla.
    Me alegra que Steinberg siga en activo porque hace como un mes canceló un concierto con la Orquesta de Valencia en la que se interpretaba la 3ª sinfonía de Prokofiev. Le sustituyó Boreyko y los músicos superaron el trance, no tanto el público.

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  3. Ángel, Pinchas Steinberg es hijo de William Steinberg. Y coincido en que Carmina Burana es poco apropiada para un concierto dedicado a las víctimas del terrorismo (sin ni siquiera entrar en las ideas o acciones del compositor). Hubiera resultado mucho más adecuado el Réquiem de guerra de Britten o el de Brahms, por ejemplo. Pero se ha pensado más en agradar al público.

    Saludos.

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    1. Exactamente, de acuerdo, sobre la elección de la música para ese concierto.
      Supongo que "sabes de buena tinta" que Pinchas es hijo de William; en las biografías de Pinchas que he leído no se dice nada al respecto. Gracias. A.C.A.

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    2. El comentario anterior sobre Steinberg era mío. Me picó la curiosidad y lo busqué después de leer la entrada del blog. No sé si es muy fiable o no, pero la información la encontré en una crítica de un concierto firmada por Arturo Reverter.

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  4. Parece que hay reticencias entre algunos de los directores de orquesta de señalar si sus padres lo fueron. Seguramente Leonard Slatkin es hijo de Félix pero por lo que veo en la wiki eso se elude. Oleg Caetani es hijo de Igor Markevitch pero no lo proclama aunque si consta en sus datos. Mariss Jansons es otro hijo de director, en este caso circunstancia sabida aunque no insistida. Puede que porque su padre trabajó preferentemente en la URSS y salió poco al extranjero, (Actuó en Valencia con la Leningrado... viviendo el innombrable. Y muy bien.) En el caso de la saga de los Jarvi no hay dudas.
    Un aparte: Por lo que me consta la única sinfonía que Barenboim ha interpretado de Chostakovich es, lógicamente, la trece pero creo que no hay grabación. Que yo sepa Boulez nunca. Es curioso ese fenómeno de directores importantes que no se acercaron a ese compositor o lo hicieron muy tardíamente.

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