domingo, 18 de diciembre de 2022

Otro violinista importante: Guy Braunstein

 

Tchaikovsky, Bruch, Beethoven, Dvorák...

El CD dedicado a Tchaikovsky que acabo de conocer lo editó el sello Pentatone en 2019. Tenía yo desde hace tiempo especial interés en saber algo más de Guy Braunstein, que había sido el concertino más joven de la historia de la Filarmónica de Berlín: entró en esta orquesta el año 2000 y permaneció en ese puesto hasta 2013.

Nacido en Tel Aviv en 1971, había estudiado con Chaim Taub (componente del Cuarteto de Tel Aviv), Glenn Dicterow (concertino de la Filarmónica de Nueva York) y Pinchas Zukerman. Yo le había escuchado en directo el Concierto de Alban Berg con Rattle y la Filarmónica de Berlín y, en grabación de Digital Concert Hall, el de Brahms con Nelsons y la misma orquesta. También, en una transmisión televisiva de la BBC, el Concierto triple de Beethoven en los Proms, junto a Kian Soltani y Barenboim tocando y dirigiendo a la Orquesta del West-Eastern Divan; en la que, por cierto, Braunstein ha actuado ocasionalmente como concertino, en ausencia de Michael Barenboim). En DVD tiene Braunstein filmadas varias obras de cámara, singulamente, en el Festival de Música de Cámara de Jerusalén, el Primer Sexteto de Brahms y el Quinteto con piano de Schumann junto a Elena Bashkirova. En todas estas obras, camerísticas o concertantes, me había causado Braunstein una excelente impresión.

Activo transcriptor

Pues bien, el CD Tchaikovsky al que me refiero arriba contiene, además del Concierto, la Serenata melancólica y el Vals-scherzo op. 34, transcripciones del propio Braunstein del Pas de deux de El lago de los cisnes y de dos arias de Eugenio Oneguin (la de Lenski y la escena de la carta de Tatiana). El violín es en todos estos títulos dominador y muy musical, si bien creo que sobran algunos pequeños adornos añadidos en ciertas frases del Concierto. Muy notable la dirección de Kirill Karabits (n. Kiev, 1976, director titular de la Sinfónica de Bournemouth) al frente de una espléndida Sinfónica de la BBC. La toma de sonido es excelente.

Pero resulta que también me había pasado desapercibido otro disco de Braunstein de 2013, del sello Tudor, con la Fantasía Escocesa, el Primer Concierto y la Romanza op. 85 (original para viola y transcrita, cómo no, por Braunstein) de Max Bruch. En él me gustan quizá un poco más aún las interpretaciones del violinista, si bien la dirección de Ion Marin (al frente de una estupenda Sinfónica de Bamberg) es un tanto circunspecta. 

Creo que su último disco publicado, de nuevo por Pentatone, es de 2019 y se titula “Old Souls”. Es curiosísimo: contiene la Sonata para violín No. 4 de Beethoven, la Serenata Italiana de Hugo Wolf, Syncopation de Fritz Kreisler y el Cuarteto No. 12 “Americano” de Dvorák. Todo ello en transcripciones para flauta, violín, viola y cello, realizadas en todos los casos por el propio Braunstein, quien se ha rodeado de solistas de excepción: Gili Schwarzman (flauta, que tocó en la Orquesta del West-Eastern Divan), Susanna Yoko Henkel (que tiene grabada, entre otras cosas, la Obra para violín solo de Bach), Amihai Grosz (viola, que perteneció al Cuarteto de Jerusalén y ahora es solista de la Filarmónica de Berlín) y Alisa Weilerstein (cello). A destacar las asombrosas intervenciones de esta última en las páginas de Wolf y Dvorák. Otro disco estupendamente grabado.

miércoles, 14 de diciembre de 2022

Más discos nuevos: Bach, Franck, Nielsen...

Dos directores

Fabio Luisi prosigue su grabación de las Sinfonías de Carl Nielsen. Ahora acaba de salir un CD (Deutsche Grammophon) con la Primera y la Tercera “Expansiva”. Magnífica versión aquella, y esta solo un poco deslucida por la intervención (breve, por suerte) de dos voces más bien flojitas: la soprano Fatma Said y el barítono Palle Knudsen. La Orquesta Sinfónica Nacional Danesa se muestra muy en forma (el oboe en la Tercera no me convence mucho), y excelente la toma de sonido.

Alain Altinoglu (n. París, 1975, de origen armenio), en cambio, ha hecho un disco César Franck muy decepcionante (sello Alpha): tanto la Sinfonía como los poemas sinfónicos Redención y El cazador maldito reciben lecturas de puro trámite, brillantes (más bien ruidosas) y vacías. La Orquesta Sinfónica de Radio Frankfurt está menos bien de lo que suele. Disco absolutamente innecesario. Esperaba bastante más de este director cuyo nombre suena mucho últimamente.

Y dos guitarristas

Hasta ahora no había escuchado a la guitarrista china Xuefei Yang (Pekín, 1977). En el disco que Decca acaba de publicar -antes había grabado para EMI- demuestra poseer un dominio técnico sorprendente y un sentido musical muy desarrollado. El programa, titulado simplemente “Guitar favourites”, contiene sobre todo piezas españolas y latinoamericanas: Albéniz, Tárrega, Sor, Antonio Lauro, Villa-Lobos y Barrios Mangoré. Se añaden una pieza propia (Xinjiang Fantasy) y la canción tradicional irlandesa Danny Boy. Pero Yang no se ha olvidado de dos de sus principales valedores: de Joaquín Rodrigo, quien la escuchó en su debut en Madrid cuando contaba 15 años, y de John Williams (el guitarrista, claro), quien al escucharla en Pekín en 1995 donó dos guitarras de gran calidad al conservatorio donde la joven estudiaba. Modélica la toma de sonido.

Brilliant reedita un disco publicado en origen al parecer en 2011 que me ha agradado mucho: se titula “Bach: Guitar Music” y lo interpreta Luigi Attademo (Nápoles, 1972). El programa se construye sobre piezas, la mayoría muy conocidas, para clave, órgano, violín, cello, flauta, e incluso para coro (el coral Jesu bleibet meine Freude), en transcripciones muy logradas del propio guitarrista, cuyo dominio del instrumento es sobresaliente. Llama la atención el carácter intimista que suele aplicar a la mayor parte de estas páginas. Me ha parecido asombrosa la transcripción de la famosísima Toccata y fuga en Re menor (¡de órgano a guitarra!), a la que sigue la famosa Chacona para violín solo. Lo que menos me ha convencido es la demasiado libre forma de frasear el aria de las Variaciones Goldberg. Pero prácticamente el resto de las 11 piezas me han encantado. Y ya se sabe, los discos de este sello tienen un precio muy asequible. Muy bien grabado además, es, por tanto, un CD curioso y muy recomendable.

 

lunes, 12 de diciembre de 2022

Feminismo mal entendido en la música

 

Excesos

Me considero, y soy, feminista: es decir, estoy plenamente convencido de que las mujeres y los hombres deben tener los mismos derechos.

Pero ciertas cosas que están sucediendo ahora están tan fuera de madre que algunas de las feministas más radicales están contribuyendo a afianzar y radicalizar el machismo; seguro que no es esa su intención, pero es lo están consiguiendo a causa de su extremismo. No hace mella en mí, desde luego, pero creo que estos excesos deben ser puestos en su sitio y señalados.  

 

En la música, en Radio Clásica en concreto

Me ceñiré al asunto de la música clásica. ¿Qué pretenden lograr las feministas más desatadas haciéndonos creer, poco más o menos, que ha habido tantas grandes compositoras como Bach, Haydn, Beethoven, Schubert, Chopin, Wagner o Debussy? ¿A quién convencerán? ¿Se lo creen ellas mismas? Cuando programan en Radio Clásica en cantidades desproporcionadas música de compositoras, ¿qué pretenden hacernos creer, que es así la historia de la música?

Está muy bien que se divulgue más que antes -puesto que han estado a menudo un tanto preteridas- la música de Clara Schumann, de Ethel Smyth, Alma Mahler, Florence Price, Germaine Tailleferre, Lili Boulanger, Sofia Gubaidulina,  Galina Ustvolskaya, etc., etc. Pero, por favor, que no nos quieran convencer, como les sucede a algunos oportunistas, de que todo lo compuesto por compositoras son obras maestras… He escuchado en Radio Clásica varias veces piezas de autoras, desconocidas para mí, de las que el comentarista pregonaba maravillas y que me han parecido insulsas, malas y en algún caso hasta bochornosas. ¡No se les hace así ningún favor a esas compositoras, al tiempo que a los sufridos oyentes se les toma por bobos!

Es seguro que la historia de la música se ha "perdido" a muchas compositoras grandes que tenían talento para serlo, pero que la sociedad les impidió llegar a desarrollarse y expresarse. Pero lo que hay es lo que hay.  


Compositoras… e intérpretes (o “intérpretas”)

Estoy comprobando además, en otras ocasiones, que hay comentaristas de Radio Clásica que tienden a programar interpretaciones realizadas por mujeres con una frecuencia e insistencia desproporcionada. Lo siento, hay que admitir que, por el momento, no hay ninguna directora de orquesta genial; las hay incluso muy buenas, pero por ahora su discografía es muy limitada: ¡a qué viene escoger la grabación de una Sinfonía de Haydn, Schumann, Brahms o Sibelius interpretada por una señora! ¿No será más sensato recurrir a los, sí, geniales, directores masculinos que las han grabado?

Y que no me digan que a las grandes pianistas, violinistas, violistas, cellistas, arpistas o clarinetistas femeninas se las ha estando discriminando hasta ahora: es totalmente falso (por cierto: ¿han caído en la cuenta de que todos esos nombres suenan a femenino? ¿Tendríamos que llamar "pianisto" a Rubinstein?) ¿Es que acaso se ha estado acaso arrinconando a Alicia de Larrocha, Elisabeth Leonskaja, Martha Argerich, Mitsuko Uchida, Kyung Wha-Chung, Midori, Tabea Zimmermann, Jacqueline du Pré, Marisa Robles, Sabine Meyer, etc., etc.? No, en absoluto; si acaso algún comentarista machista lo ha hecho, no deja de ser un caso aislado. Yo personalmente no conozco a nadie que haya dicho que tal o cual intérprete es, por ser mujer, inferior a sus colegas masculinos. Así que ¡ya está bien de tomar el pelo al personal! Puede salirles a esas feministas radicales el tiro por la culata…