miércoles, 11 de septiembre de 2019

Carta a Radio Clásica



He aquí el e-mail que el pasado 12 de junio envié a Radio Clásica:

“Escucho con frecuencia, pero no tanto como me gustaría, Radio Clásica. Aparte de ciertas críticas que podría hacer, pero que no vienen al caso, me gustaría que planteasen a quien corresponda lo siguiente: 

Primero: Es muy frustrante que en multitud de ocasiones se ponga una música sin decir cuál es, a veces ni antes ni después de que suene. 

Y segundo: Los oyentes tienen el derecho a saber quiénes son los intérpretes, cosa que muy a menudo se les hurta. ¡Y no digamos los propios intérpretes! No es de recibo que se ponga una Fantasía Bética tocada, es un decir, por Javier Perianes, y que no haya forma de saber quién la tocaba. ¡Perianes, y su compañía discográfica, tienen todo el derecho a que los oyentes sepan que es él quien la ha tocado!” 

Tres meses después sigo sin recibir respuesta, ni siquiera acuse de recibo: una clara falta de educación. Pero eso apenas me importa. Lo grave es que no han debido siquiera de tener en consideración mis, creo, sensatas propuestas, muy fáciles de cumplir (ni un euro más de coste). El e-mail ha debido de ir directo a la papelera virtual. No estoy pidiendo un trato especial por haber hecho programas durante bastantes años para entonces Radio 2 y hoy Radio Clásica; como simple oyente deberían haberme al menos contestado, dándome las gracias por el mero hecho de haberme tomado interés.

Este verano Radio Clásica nos ha deleitado con una enormidad de músicas de segunda (y tercera, cuarta… enésima) clase, y, solo aquí y allá, con música de gran valor. Algunos conductores de programas se creen de vuelta de todo, y deben de creer que los oyentes también lo están.
Eso sí, mucha música de compositoras, que ahora, de pronto, han descubierto que ha habido cientos de ellas de primera fila (cuando sabemos que, debido a la marginación que han sufrido durante siglos, son muy pocas las que descollaron. De las grandes contemporáneas, Ustvolskaya o Gubaidulina, en cambio, bien poco… si es que han emitido algo). 

De las interpretaciones ¡mejor no hablar! Ni el menor criterio a la hora de escogerlas. Bueno, sí: instrumentos originales, siempre que sea posible encontrar una grabación con ellos, puesto que siempre son la verdad. ¡Cómo se han dejado embaucar tantos críticos musicales y conductores de programas por esta moda! Se ha extendido como una mancha de aceite la moda de emitir arias barrocas de compositores casi siempre desconocidos, arias prácticamente desprovistas de melodía pero cuajadas hasta el hartazgo de gorgoritos. 

Debería también señalar el escasísimo cuidado en la pronunciación de los nombres extranjeros, cuando resulta que, al menos en el alemán, el francés y el italiano, aprenderse las reglas de pronunciación no llevaría sino unas pocas horas. (Ejemplo: en el italiano los hay que jamás pronuncian una consonante doble -dicen BoCHerini o BoQUErini- y otros que las doblan todas -he llegado a escuchar PuchiNNi-). Dos perlas oídas recientemente: “Vamos a escuchar el Aire de Juan Sebastián Bach”; Radio Clásica “ha cubrido” este concierto retransmitido desde tal país… 

En resumen, este verano (la programación veraniega aún continúa) se ha dado una dura pugna entre ignorancia y pedantería: no sabría decir cuál de las dos (salvo las pocas y dignas excepciones que se salvan) ha prevalecido.

9 comentarios:

  1. Tiene ud. toda la razón. Yo antes escuchaba mucho Radio Clásica. Conocí mucha música gracias a ella.
    Ahora no la pongo apenas. Me llena de ira su manía de no anunciar ni la obra, ni el autor, ni los intérpretes. Aparte de las peroratas que nos largan.
    Sin ánimo de pedantería voy a hacer hincapié en el aspecto del nivel de la música y grabaciones que emiten.
    Cuando cualquier empresa lanza un producto estudia la demanda del mismo. Procura adecuar su producto a la mayor demanda. Si luego entra otra empresa pues estudia si se reparte el mercado de su original competidor o se dedica al sector que aún no está cubierto. Así se va seccionando el mercado. Conforme van entrando competidores.
    El caso de Radio Clásica es casi de monopolio. Es la única. No tiene competencia. Además convive en un mercado en el que cualquier aficionado puede casi encontrar cualquier obra e intérprete. En las tiendas o en la red.
    Para eso hay que gustar de la música. Para ello ha de llegar a ser aficionado. Ese es el mercado de Radio Clásica. Por su facilidad de conexión. Y al aficionado se le gana con las grandes obras y con sus grandes interpretaciones. Para refinamientos minoritarios cada uno se puede, afortunadamente, buscar fácilmente la vida por otros medios.

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  2. Hola desde Compostela. La persona anterior tiene razón. Yo no sabia quien era Beethoven y grado a RC me aficioné y luego profundice en la música. Hoy escucho desde Palestrina a Albán Berg o Tomas Marco. Ciertamente aquella RC no es la de hoy; actualmente es casi como la Ser u Onda Cero, salvando las distancias musicales. Se busca atraer más público pero aparte de lograrlo, el que estaba tiende a marcharse. Me gustaría también decirles algo a los responsables de la web: en relación a los postcast, ni están todos los que dicen estar, ni a veces coincide su leyenda con las obras que luego aparecen en en programa. Inaudito!! Saludos desde Compostela!

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  3. Un amigo me ha enviado el siguiente texto, que paso a reproducir aquí: "No puedo estar más de acuerdo contigo. Incluso hay cosa aún peores que no has reflejado en tu comentario. Para mí lo peor es que para esta emisora pública Cataluña ya es independiente". E incluye un audio de una locutora que, el 15 de agosto, retransmitiendo un concierto del Festival Pau Casals en "Reflejos en el agua" desde una localidad catalana, despedía la transmisión afirmando que procedía de "intercambio internacional" (¡!). F.G.O.

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  4. ¿No queda nadie en Radio Clásica de tu época trabajando allí al que puedas transmitirle tus opiniones? Es triste decir esto, pero lo normal era que ese correo cayera en el olvido.

    Un saludo.

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    1. Si la dirección de Radio Clásica no me ha hecho el menor caso, ni se ha dignado contestarme con un simple "gracias", no voy a intentar nada más con ellos. Eso sí, seguiré opinando, si me place, desde este blog.

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  5. Perdón por la pregunta, pero alguien podría decirme quien era el locutor y director del programa Grandes ciclos, antes de esta nueva etapa, allá por los años noventa y principios de este siglo? Muchas gracias!! Y saludos desde Compostela!!

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  6. Jorge gonzalez giner hasta el 2008 si no me falla la memoria..

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    1. Jorge, aunque no recuerdo si fue ese su ciclo, en cualquier caso, era muy bueno.

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