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domingo, 1 de marzo de 2026

¡Gracias, lectores! · El fortepiano

 

¡Gracias, lectores!

El mes de febrero que acaba de terminar ha traído consigo un récord de lecturas a este blog, no alcanzado hasta ahora: 71311 consultas, o sea, una media de 2547 diarias. Gracias a todos.


El fortepiano

Hoy, domingo 1º de marzo, en el programa de Radio Clásica “La máquina del tiempo” de Jesús Trujillo, un teclista invitado (cuyo nombre no he llegado a escuchar) ha desarrollado una alabanza del fortepiano como no hubiera yo leído o escuchado otra tan entusiasta. Defendiéndolo como el instrumento ideal, el más idóneo y auténtico, para interpretar la música de C.P.E. Bach, de Haydn, Mozart o el joven Beethoven. En un momento ha planteado algo así: “si Mozart se hubiese encontrado con un gran piano actual, ¿cómo habría reaccionado ante su poderosa y opulenta sonoridad, que sin duda le habría desconcertado?”. Pues yo digo: muy sencillo: fascinado por el tan evolucionado instrumento, habría escrito para él música procurando aprovechar sus enormes posibilidades.

Sí, porque de la misma forma que Beethoven intuyó para sus últimas composiciones pianísticas un piano posterior al de su tiempo (¡la Sonata “Hammerklavier” o la Op. 111 en un piano de hacia 1815!: ¡ni de broma puede hacerles justicia!*), probablemente Mozart tuvo una intuición similar cuando escribió la Fantasía en Do menor, K 475/Sonata K 457, de 1785, o Haydn en algunas de sus últimas Sonatas.

Luego ha puesto unos breves ejemplos, tocados por él mismo, en los que aseguraba que apreciaríamos cómo mejoraba la limpieza y claridad en la ejecución frente a la de los pianos actuales que todos conocemos. Pruebas con las que, sinceramente (en algunas, al menos) no me ha convencido.

Y yo vuelvo a insistir: ¿es adecuado o inadecuado, auténtico o inauténtico el piano moderno para la ejecución de la música para clavecín de Johann Sebastian Bach y de Domenico Scarlatti? ¡En qué quedamos! Porque, además, los “históricamente [bien] informados” suelen adorar a Glenn Gould y sus grabaciones de Bach al piano moderno… (Y no solo los h[b]i, sino muchos más, entre los que yo no acabo de contarme).

*Recordemos que poco después dejó de componer para el piano, ¡porque -aseguró- se le quedaba pequeño!


viernes, 7 de noviembre de 2025

Algunas opiniones de las que en mis comienzos tuve que desconfiar

 

No todos los que me enseñaban me parecía que tuviesen razón 

En el ámbito de mi afición a la música, he tenido que lidiar con opiniones que me llegaban desde diversos libros y personas mucho más conocedoras que yo, pero que a menudo me resistía a aceptar.

Mis primeras escuchas fueron en Radio Jaén, que, cuando yo era un adolescente, tenía un programa semanal de música clásica (¡!) gracias al cual conocí mucho repertorio. Quien presentaba ese programa citaba los títulos de las obras que íbamos a escuchar y sus intérpretes, sin más comentarios. Pero había una llamativa excepción: cuando dirigía Toscanini, añadía una coletilla: “dirigido por el gran Arturo Toscanini”, o “el insigne maestro Toscanini”, y otras de esa índole. Pero hete aquí que yo, que ya había oído hablar maravillas de Furtwängler y tenía algunos LPs suyos, empecé a indignarme con lo del gran y el insigne director italiano. “¡Pero si esta Sinfonía “Heroica” o esta Sinfonía “Pastoral” me gustan mucho menos que las de Furtwängler!”, me decía a mí mismo. O sea, que muy pronto empecé a desconfiar.

Recuerdo también que me presentaron por entonces a un pariente lejano del que había oído decir que “sabía mucho de música clásica”. Pero hete aquí que en el encuentro con él trató de convencerme de que, mientras más grande fuera la orquesta para la que componían, eran músicos mucho mejores. Así que me espetó que Ravel era superior a Beethoven, que Mahler era mejor que Bach, etc. Aquello me pareció tan burdo que me alejé de esa persona, no sin antes decirle indignado que “entonces, cualquier Cuarteto de Mozart o de Beethoven (ya conocía algunos) valían menos que Los planetas de Gustav Holst”. ¡Lo siento, no me colaba!

Pocos años después, ya en Madrid, me encontré con algunas personas de las que aprendí mucho. Pero de las que no acepté todo. Así, una en particular afirmaba que Bach era enormemente superior a Haendel, que Mozart era infinitamente más importante que Haydn, que Schumann superaba con mucho a Schubert, que Chopin no era nada del otro jueves, que Brahms le daba sopas con honda a Bruckner y a Wagner, etc. Por lo (generalmente no mucho) que conocía de todos esos compositores, esas ideas no cuadraban con mis impresiones. Sí, me volví -por suerte- un escéptico. No me podía fiar de quienes sabían más que yo por el mero hecho de ello.

Otra persona que también era un erudito musical trató de convencerme de que Vladimir Horowitz era el más grande pianista del que existían grabaciones. Y no, no coló. Otro veneraba a Jascha Heifetz, del que yo tenía un par de discos que no me gustaban un pelo. Otro más afirmaba que el mayor intérprete de Bach al piano era Glenn Gould. Tampoco podía darle la razón, pues ya había descubierto a Rosalyn Tureck.

Es cierto que quizá me fiaba de mis gustos personales más de lo debido, pero al menos esta actitud algo soberbia permitió que me forjase unos gustos personales, en música y en interpretación musical.

También leí que el gran intérprete al piano de Beethoven era Wilhelm Backhaus, pero yo compré un disco suyo que me gustó poco, y mucho, en cambio, Claudio Arrau. Otro crítico al que conocí detestaba a Richard Strauss, cuyos Don Juan, Till y Zaratustra a mí me entusiasmaban… Otra persona más trataba de convencerme de que Stravinsky era tan grande como el que más de los grandes maestros; pero a mí me decía, me transmitía mucho más Béla Bartók (su Música para cuerda, percusión y celesta por Van Beinum fue para mí una tremenda revelación). Esa persona también desdeñaba a Tchaikovsky y a Dvorák, a Grieg (autor de un “cursilón” y “empalagoso” Concierto para piano, afirmaba, pero su grabación por Arrau y Dohnányi me fascinó desde el primer momento), a Sibelius (muy sobrevalorado, decía, aunque no tanto como Rachmaninov), a Albéniz, Granados y Falla… en fin, que comprendí con claridad que no podía fiarme de todo lo que leía u oía, por muy notables que fueran quienes expresaban esas opiniones.

Y aquí estoy, con gustos que a menudo no cuadran con los más extendidos. Por suerte, algunos de esos tópicos, abundantes hace unas décadas, han sido desterrados. 


martes, 4 de marzo de 2025

La "Gran Fuga" de Beethoven

 

Un obra genial, colosal

Tras su primera ejecución, el 21 de marzo de 1826, por el Cuarteto Schuppanzigh, no se volvió a interpretar hasta 33 años más tarde. En 1889, George Grove afirmaba: “No puedo juzgar esta Fuga, ya que en toda mi vida no ha sido ejecutada”. Todavía en 1911, Donald Tovey la consideraba “inejecutable”.

Cuando se estrenó, como movimiento final del Cuarteto Op. 130, algunos oyentes pidieron que se repitieran dos de los cinco movimientos precedentes (la Alla danza tedesca y la Cavatina). Beethoven exclamó: “¿Y por qué no reclamaron la Fuga? ¡Solo eso debería haberse repetido! ¡Asnos!”

“Es la pieza contrapuntística más difícil jamás vista, de una amplitud de concepción tal, y de tal libertad de armonías disonantes que aún hoy plantea serias dificultades. Extraordinaria aventura intelectual de un artista llegado a enorme altura, desde la cual pudo contemplar, como un dios, el pasado y el futuro” (Massimo Mila)

Beethoven anotó en el encabezamiento de la partitura: “Gran Fuga, tan libre cuanto rigurosa”. “Su libertad está dentro de la ley preconstituida por Beethoven, que no se adecúa a las estructuras clásicas de la fuga ortodoxa, sino que consigue, de modo milagroso, reelaborar un código personal presidido por esa libertad que aún hoy nos deja atónitos” (Edgar Vallora)

“Este descuartizamiento [¿deconstrucción?], tanto armónico como temático, en un fascinante gesto de conquista del espacio, es sin duda la característica principal de la Gran Fuga. Culminación de las investigaciones de Beethoven en el arte de la fuga, la Op. 133 pulveriza todos nuestros parámetros, humanos y musicales, esencialmente por medio de una energía improvisada, sostenida y casi increíble” (Jean y Brigitte Massin)

“No hay nota, intervalo o mutación rítmica que sea un acto arbitrario, que no obedezca a un determinado orden constructivo (a menudo de dificilísima lectura, cuando se expresan por medio de los más abstrusos retruécanos contrapuntísticos) o que obedezca a otras leyes que las creadas y justificadas por él mismo” (Giovanni Carli Ballola)

“La Gran Fuga se me antoja el más perfecto milagro de toda la música. Solo por su ritmo es una composición incluso más sabia y refinada que cualquier música ideada durante mi siglo. Música contemporánea que seguirá siendo contemporánea toda la vida” (Igor Stravinsky)

“La Gran Fuga no es solo la obra más genial de Beethoven, sino tal vez también la composición más portentosa de toda la historia de la música” (Glenn Gould)

 

PERO TAMBIÉN:

“La imaginación de Beethoven evoca una pobre golondrina que revolotea sin cesar, de un modo molesto para la vista y el oído, en una habitación herméticamente cerrada” (Henry-Louis Blanchard, 1849).

“Beethoven le cogió el gusto a las disonancias poco eufónicas porque oía poco y de un modo confuso. Las combinaciones más monstruosas de notas acabaron sonando, en su cabeza, como aceptables y equilibradas” (Alexander D. Oulibicheff, 1857)

“La Gran Fuga es incomprensible” (Hugo Wolf)

 

DISCOGRAFÍA


Op. 133 Gran Fuga cuarteto cuerda Si b M (1825)

1941 EMI              Busch          16’47   6/5

1952 Intense          Végh           16’47   8,5/6         

1954 Heritage        Húngaro      14’33   7/6

1963 DG               Amadeus     15’25   6/7,5

1963 Everest         Fine Arts     15’25   7/6,5

1969 Philips          Italiano        18’53   9,5/8

1970 Arkadia         Guarneri      15’18   8/6

1977 DG               LaSalle        16’04   8/8

1983 EMI              Alban Berg 15’31   8,5/8,5

1984 Sony             Juilliard       15’05   6/7,5

1984 Decca           Fitzwilliam  17’37   7/8,5

1986 DG               Melos          15’17   8/9

1990 Virgin           Borodin       15’51   7,5/8

*1991 EMI            Alban Berg  15’10   9/8

1993 RCA             Tokio           15’56   9,5/9,5

1995 DG               Emerson      14’42   7/8,5

1997 Telarc            Cleveland    16’18   8/8,5

2002 DG               Hagen          13’26   7/8

2004 Decca           Takács         14’28   9/9,5

2004 Praga            Prazak         15’41   7,5/8,5

2008 eOne             Orcon          16’39   7,5/8

2010 HMundi        Tokio           16’19   9/9

2010 Erato            Artemis       15’00   7,5/9

2012 Alpha            Belcea          15’47   8,5/9

2014 Aeon             Brentano      15’30   6/7,5

2019 ECM             Danés          16’44   8/9

2020 Erato             Ébène          16’20   8/9

2021 Onyx            Ehnes          14’55   7,5/8

2023 Signum         Calidore       15’32   8/9

2024 DolceVita     Ysaÿe          14’52   6,5/8,5

2024 Chandos       Doric           15’28   7/8


1952 DG                Furtwängler/OFilBerlín           18’12 10/5
1954 NAR              Furtwängler/OFilViena             18’05 10/5

1957 EMI              Klemperer/OPhilharmonia       16’30  10/7
1971 DG               Karajan/OFilBerlín                  20’02   8/8 

*2020 Unitel         Barenboim/OWest-E.Divan       18’37 10/9

 

Gran Fuga piano a 4 manos Si b M, op. 134

(transcr. Beethoven op. 133) (1826)

1970 Arkadia  Barenboim/Brendel                15’16   9/6

1970 DG     Jörg Demus/Norman Shetler     16’16   6/7,5

2017 Hungarot  Izabela Simon/Dénes Várjon 16’39  7/8

 


miércoles, 7 de febrero de 2024

Publicado ayer como un comentario

 

PUBLICADO AYER COMO UN COMENTARIO, parece que apenas nadie ha reparado en esto:


Como me dice un amigo, y me temo que pueda llevar razón, “el problema de Martín Llade es que se cree que Radio Clásica es suya, de su propiedad”, y por eso “la utiliza para sus gracietas -casi siempre sin la menor gracia- y casi como diversión propia”. Pues bien, esta mañana, entrevistando a alguien que experimenta con la Inteligencia Artificial aplicada a la música, reconocía esta persona que por ahora los resultados son muy decepcionantes: la música que ha producido la IA son sonidos desordenados, inconexos, etc. Y al instante, Martín Llade irrumpía como un trueno: “¡AH! ¡IGUAL QUE LA MÚSICA DE VANGUARDIA!”. Me parece una falta de respeto indiscriminada, sencillamente inadmisible. Y debería tener consecuencias: o disculparse y retractarse, o dimitir. No es la primera vez que le oímos despreciar la música contemporánea, pero esta vez ha ido demasiado lejos. 

 

……………………

 

Más sobre Radio Clásica: El día 5, respondiendo a una petición, Amaya Prieto emitió en “Música a la carta” unas Variaciones Goldberg de Bach de las que pude escuchar solo unos diez minutos. Horribles, mecánicas, chapuceras. Me lo temía: en el podcast he comprobado que era Glenn Gould, la grabación de 1955. Pocas cosas tan atroces tienen tal fama de geniales. ¿Pocas? No se me ocurre ninguna otra tan flagrante.

 

Y una petición a Mercedes Puente, de “A través de un espejo”, que, me temo también, caerá en saco roto (¡ojalá me equivoque!): aparte de que programa un 60% o 70% de músicas de segunda o tercera clase, cada vez que hay un solista -voz o instrumentista- y una orquesta, cita a aquél y, con suerte, el nombre de la orquesta, pero rara vez, o nunca, el nombre del director. Se ve que este no tiene importancia. ¿Se imaginan un ejemplo? El Primer Concierto para piano de Brahms por Krystian Zimerman y la Orquesta Filarmónica de Viena. ¿Tiene algún interés quién dirige, o acaso no?

jueves, 23 de septiembre de 2021

Mozart: Discografía de la Música de cámara (V) y Piano (I)

 

Trío para piano, violín y cello K 564 (1788)

1967 Philips    Trío Beaux Arts                                   5’11+6’49+4’29           7,5/7

1988 Philips    Trío Beaux Arts                                   5’14+7’10+4’47           8/8,5

1988 Chandos  Trío Borodin                                       5’14+7’21+6’17           8,5/9

1991 Warner    Trío Fontenay                                      4’45+6’49+5’38           8/8

2006 EMI        Barenboim, Znaider, Zlotnikov             4’54+6’27+5’19           9,5/9,5

*2009 Medici  K.Gerstein, Mihaela Martin, N.Alstaedt 5’03+6’28+5’08           8,5/8,5

2019 DG         Barenboim, M.Barenboim, Soltani        7’19+6’15+5’09           9,5/10

 

Trío para piano, clarinete y viola, K 498 “Kegelstatt” (1786)

1960 EMI        Conjunto Melos deLondres                  5’52+5’52+8’32           8/7,5

1970 Philips    Kovacevich, Brymer, Patrick Ireland    6’14+5’47+8’20           8/7,5

1984 DG         Afanassiev, Kremer (violín), Kashkashian  6’17+5’54+8’26           7/8

1987 Tudor      Francesch, Leister, Christoph Schiller   5’59+5’40+8’30           7,5/8

1988 EMI        H.Höll, Sabine Meyer, T.Zimmermann 5’48+5’40+8’20           8,5/9

1991 DG         Levine, Leister, Wolfram Christ             6’16+5’34+8’24           8/8,5

1993 Naxos     Jandó, György Konrád, Béla Kovacs    5’57+5’49+8’22           8,5/8

1995 Sony       Ax, Stoltzman, Ma (cello)                    6’11+6’00+8’53           8,5/9

1996 Teldec     A.Schiff, Elmar Schmid, E.Höbarth      5’50+5’53+8’51           6/7

2006 EMI        Barenboim, Glander, Felix Schwartz    6’35+5’26+8’18           9,5/9,5

2007 ExLibris  Francesch, Leister, Christoph Schiller   5’59+5’40+8’30           7,5/8

2019 Orfeo      Matan Porat, Sharon Kam, Ori Kam     5’39+5’17+8’19           8/8,5

2013 Bis          Andsnes, Martin Frost, A.Tamestit       5’46+5’05+8’04           8/9

 

Sonatas para piano

 

En medios que poco o nada tienen que ver directamente con la música -películas, por ejemplo- es de buen tono citar como el pianista más guay, el pianista de los pianistas, a Glenn Gould (Toronto, 1932-1982). Por supuesto quienes deciden escogerlo no deben de saber quiénes son Claudio Arrau, Emil Gilels o Evgeny Kissin…

El caso es que Gould me parece un pianista muy sobrevalorado, ello debido, como en otros casos, a sus excentricidades; si eres serio y no sacas los pies del plato, pasas más inadvertido para la mayoría. (Bueno, ya sabemos cómo el propio pianista canadiense tituló sus memorias: “No, yo no soy un excéntrico”…)

Bueno, sostengo que está sobrevalorado, y me explico: son pocas las interpretaciones suyas grabadas que me entusiasman (¡Bach incluido!), y eso que no dudo que poseía no solo un mecanismo soberbio, sino incluso un gran talento… muchas veces desperdiciado.

El caso es que no hay ningún otro pianista importante o muy conocido que haya cometido tropelías tan enormes como algunas de las suyas: yo creía que las tres últimas Sonatas de Beethoven grabadas por Glenn Gould eran lo peor que había hecho. Pero no, acabo de conocer algo aún peor: varias de sus Sonatas de Mozart. En ellas deja pequeñas las insensatas carreras de velocidad en las que convierte las seis últimas Sonatas de Haydn. Insisto: sus grabaciones de Sonatas de Haydn, Mozart y Beethoven (¡nada menos!) no permiten considerarlo uno de los diez, veinte o treinta mejores pianistas de su tiempo.

En cuanto al compositor y pianista turco Fazil Say (Ankara, 1970), también muy elogiado en ciertos ámbitos, que grabó en 1998 todas las Sonatas de Mozart, parece haber retrocedido en ellas (no he tenido paciencia para escucharlas todas) a como se solía entender Mozart hace siete u ocho décadas: como un compositor rococó (“Si Mozart fuese un compositor meramente rococó, hace mucho que nos habríamos olvidado de él”. Barenboim dixit).   

 

Sonata No. 1, K 279 (1775)

1967 Sony                   Gould              4’19+5’31+1’48           7/7

1981 Decca                 Schiff              5’16+5’34+3’10           8/8

1984 RCA                   Larrocha          4’49+6’24+3’22           8,5/8,5

1985 EMI                    Barenboim       4’22+6’26+3’12           9,5/9

1988 Philips                Arrau               7’17+8’18+5’25           7/9

1988 Philips               Uchida             4’48+5’43+3’13           8/9

*1990 EuroArts          Barenboim       4’35+4’05+3’10           9,5/9

1991 DG                     Pires                6’58+8’59+5’25           9/9

           

Sonata No. 2, K 280 (1775)

1966 Philips                S.Richter         7’05+9’40+3’29           9,5/7

1967 Sony                   Gould              3’15+5’10+1’50           7/7

1978 DG                     Zimerman        4’35+6’18+3’02           8/8

1981 Decca                 Schiff              4’28+5’40+2’52           6/8

1984 RCA                   Larrocha          4’46+5’36+3’03           /8,5

1985 EMI                    Barenboim       4’22+6’55+2’56           9/9

1988 Philips                Arrau               8’11+9’18+4’56           8/9

1988 Philips               Uchida             4’12+7’04+2’45           8/9

*1990 EuroArts           Barenboim       4’22+4’50+2’58           9,5/9

1991 DG                     Pires                6’33+8’48+4’36           9/9

2019 Ondine                Lars Vogt         4’50+6’33+4’17           8,5/9

           

Sonata No. 3, K 281 (1775)

1967 Sony                   Gould              2’53+4’35+3’42           6/7

1970 Melodiya             Gilels               7’57+8’17+4’59           9/7

1978 DG                     Zimerman        4’18+5’44+4’14           8/8

1981 Decca                 Schiff              4’23+3’52+4’21           7/8

1984 RCA                   Larrocha          4’40+5’14+4’41           8/8,5

1985 EMI                    Barenboim       4’17+6’24+4’14           9/9

1988 Philips                Arrau               7’02+8’53+4’58           7/9

1988 Philips               Uchida             4’25+4’53+4’26           8,5/9

*1990 EuroArts           Barenboim       4’26+3’42+4’13           9/9

1991 DG                     Pires                6’48+8’17+5’06           8/9

2018 DG                     Seong-Jin Cho 4’26+4’45+4’29           7,5/9,5

2019 Ondine                Lars Vogt         4’29+6’00+4’26           8,5/9

 

Sonata No. 4, K 282 (1775)

1966 Decca                 Backhaus         04’05+3’20+3’00         5/6

1967 Sony                   Gould              02’41+3’32+1’12         6/7

1981 Decca                 Schiff              07’22+4’40+3’08         8/8

1984 RCA                   Larrocha          07’06+4’20+3’05         8/8,5

1985 Philips                Arrau               10’20+5’34+3’36         7/9

1985 EMI                    Barenboim       08’01+3’55+2’03         9/9

1988 Philips               Uchida             5’48+3’56+2’13           7,5/9

*1990 EuroArts           Barenboim       05’35+3’53+2’06         9,5/9

1990 Philips                S.Richter         06’11+4’39+3’08         10/8

1991 DG                     Pires                07’16+4’02+3’24         8/9

1992 Philips                Brendel            07’09+4’26+3’03         8,5/9

 

Sonata No. 5, K 283 (1775)

1941 Sony                   Arrau               4’30+4’58+5’12           6/5

1955 Pearl                   Guiomar Novaes 4’50+5’43+1’33          7,5/5

1957 RCA                   Landowska      4’50+6’23+7’06           8/5

1966 Decca                 Backhaus         2’44+3’41+2’54           5/6

1966 Philips                S.Richter         5’49+6’39+5’34           7/6

1967 Sony                   Gould              2’14+2’40+2’37           5/7

1981 Decca                 Schiff              3’55+4’04+4’01           6/8

1984 RCA                   Larrocha          4’03+4’45+4’20           8/8,5

1985 Philips                Arrau               6’44+8’47+6’33           8/9

1985 EMI                    Barenboim       3’59+5’02+4’02           9,5/9

1988 Philips               Uchida             3’43+6’15+3’51           7/9

*1989 EuroArts           Barenboim       3’55+4’00+4’06           9,5/9

1991 DG                     Pires                5’31+6’31+6’13           8/9

 

Sonata No. 6, K 284 "Dürnitz" (1775)

1970 Sony                   Gould              3’03+3’04+15’26         5/7

1981 Decca                 Schiff              4’57+4’09+14’31         6/8

1984 RCA                   Larrocha          5’13+4’42+15’04         8,5/8,5

1985 EMI                    Barenboim       5’11+5’26+16’40         9,5/9

1987 Philips                Arrau               7’53+4’18+17’59         8/9

1988 Philips               Uchida             4’52+4’16+14’52           7/9

*1989 EuroArts           Barenboim       5’06+4’50+15’39         9/9

1991 DG                     Pires                7’37+5’31+17’04         7,5/9

           

Sonata No. 7, K 309 (1777)

1970 Sony                   Gould              3’42+6’28+5’35           6/7

1970 DG                   Eschenbach       5’49+6’02+6’03          7/7,5

1981 Decca                 Schiff              5’34+6’23+6’39           8/8

1984 RCA                   Larrocha          5’48+5’33+6’23           8,5/8,5

1985 EMI                    Barenboim       6’00+6’14+6’20           9,5/9

1986 Philips                Arrau               9’13+8’00+6’24           8,5/9

1988 Philips               Uchida             5’31+4’46+5’51           7/9

*1989 EuroArts            Barenboim       5’45+5’54+6’02           9,5/9

1991 DG                     Pires                8’45+6’38+7’08           7,5/9