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sábado, 8 de octubre de 2022

Dos discos sensacionales de DG: Zimerman y Hahn

 

El disco Szymanowski de Zimerman: ¡por fin!

Krystian Zimerman, como se sabe uno de los mayores pianistas de nuestro tiempo, no es la primera vez que congela la edición de algún disco suyo. Recuerdo con espanto cómo hace años prohibió la reedición de sus tres Sonatas para piano de Brahms, interpretaciones para DG (1980, 1983) que me parecen sencillamente formidables (sin embargo, permite que se mantengan en catálogo sus dos Conciertos de Chopin dirigidos -es un decir- por él mismo: versiones que encuentro un puro desvarío). O sea, una muestra -una más- de que es un bicho raro, dicho sea con todos los respetos.

Ahora resulta que DG acaba de lanzar un disco suyo monográfico de Karol Szymanowski, su gran compatriota no lo suficientemente conocido. Un disco que contiene la grabación que Zimerman efectuara en 1994 (¡) de Masques, op. 34 (1916), quizá la partitura pianística más divulgada (pero no mucho, no nos engañemos) de su autor. Grabación inédita hasta el momento, y que ahora han tenido la buena idea de completar hasta los 70’ para redondear un CD que incluye además, grabados en 2022, cuatro de los 9 Preludios op. 1 (1900), 4 de las 20 Mazurcas op. 50 (1925) y las Variaciones sobre un tema folklórico polaco (1904).

Acabo de escuchar el disco y lo primero que me ha llamado la atención es lo injusto que es que estas páginas -todas- sean tan poco conocidas y que casi ningún pianista de fama mundial las haya grabado (excepción: 5 de las Mazurcas referidas las llevó al disco el también polaco Arthur Rubinstein). Y segundo, aunque no tiene nada de sorprendente, lo maravillosamente bien tocadas e interpretadas que están estas piezas por Zimerman. Además, la toma de sonido de 1994 es tan buena -buenísima- como las de ahora mismo; si no lo anunciase el disco, ni habríamos notado los 28 años de diferencia. En suma, un disco admirable, que ningún melómano a quien guste la música para piano debería ignorar.

 

“Eclipse”: sensacional disco de Hilary Hahn y Andrés Orozco-Estrada

No entiendo a qué se refiere ese título, pero eso es lo de menos, porque se trata de un CD de DG antológico. Un programa, además, extraño por heterogéneo, pero tampoco importa, pues es muy generoso en duración (78’) y está formidablemente bien grabado. Hilary Hahn (Virginia, EEUU, 1979) está en un momento de plenitud técnica y artística absoluta. No se me olvida que su Obra para violín solo de Bach está para mí en la cima de cuanta discografía conozco (sí, incluyendo a Szeryng, Milstein, Grumiaux, Perlman, Mintz, Khachatryan…). Claro está, no todo lo que le he escuchado es de esa altura. Pero este disco de ahora me parece fantástico. Además, todo él está estupendamente dirigido por Andrés Orozco-Estrada (Medellín, Colombia, 1977), un director al que hay, creo, que prestar más atención. Entre una y otro se marcan un Concierto de Dvorák -una obra que me gusta mucho, y que ya iba siendo hora de que la toquen y la graben más- que encuentro entre los mejores que conozco.

Luego viene un Concierto (1963), el de Alberto Ginastera, que se convirtió en favorito mío desde que lo conocí en la versión en Blu-ray (EuroArts 2016) de Michael Barenboim y su padre, con el Diván, en Buenos Aires: una obra de rigurosa vanguardia, extremadamente original, fascinante, y muy difícil y lucida. Esta versión de ahora está aún mejor tocada. De diez, vamos.

El disco termina con la Fantasía de Carmen, de Sarasate. Creo que ni los más extraordinarios virtuosos que la han llevado al disco la han tocado de modo más deslumbrante, musical, intencionado y con un sonido tan esplendoroso como el que ahora posee Hahn. Otro diez. Estupenda prestación, para colmo, de la Orquesta Sinfónica de Radio Frankfurt.

 

DVORÁK: Concierto para violín

1936 EMI        Menuhin/OConservatorioParís/Enescu  09’50+09’34+10’45     8/5

1957 EMI        Milstein/OSinfPittsburgh/W.Steinberg  09’08+10’38+09’16     7/7

1964 Sony       Stern/OFiladelfia/Ormandy                  11’04+10’30+10’53     8/7,5

1975 EMI        Perlman/OFilLondres/Barenboim         11’10+10’35+09’52     9/8

1989 EMI        Chung/OFiladelfia/Muti                       11’51+10’53+10’40     9/8

1989 Sony       Midori/OFilNuevaYork/Mehta             11’12+10’46+09’34     8,5/8,5

2000 Teldec     Vengerov/OFilNuevaYork/Masur         11’29+11’18+10’36     10/9

2004 HMundi  Faust/PraguePhilharmonia/Belohlávek  11’10+10’06+10’21     9/9

2008 Pentatone A.Steinbacher/OSinfRBerlín/Janowski 11’51+10’29+11’15     8/10

2014 Decca     Zimmermann/OFilCheca/Belohlávek    09’28+10’18+09’46     7,5/9

*2016 EuroA   Batiashvili/OFilBerlín/Nézet-Séguin     11’30+10’50+10’00     9,5/9

2020 Warner    Hadelich/OSinfRBávara/Jakub Hrusa   11’08+10’36+09’59     9/9

2022 DG         Hahn/OSinfRFrankfurt/Orozco Estrada 12’11+10’23+10’47     9,5/10

jueves, 1 de septiembre de 2022

Dos importantes discos de violín: Batiashvili y Hadelich. Y uno de un nuevo tenor: Tetelman

 

Lisa Batiashvili: Franck, Szymanowski, Chausson

 

Con pocos días de diferencia han sido publicados dos programas violínisticos a cargo de dos de los instrumentistas más destacados de nuestros días. Deutsche Grammophon se deja caer con otro esperado disco -todos los suyos lo son- de la sensacional Lisa Batiashvili (Tiflis, Georgia, 1979), titulado “Secret Love Letters”, cuyo programa comienza con la inmensamente bella Sonata de César Franck. En lo que a ella respecta, la interpretación me ha parecido gloriosa, pero su pianista, Georgi Gigashvili, que ofrece muchos momentos de gran inspiración, pincha en el 4º movimiento, en el que adoptan un tempo en exceso veloz y perdiendo el discurso con ello tensión y ansiedad. Es una pena, porque se ha obviado que esta Sonata necesita un pianista tan importante como el violinista (aquí está la imponente lista de quienes, en disco, no son simples acompañantes: Arthur Rubinstein, Robert Casadesus, Hephzibah Menuhin, Sviatoslav Richter, Daniel Barenboim, Radu Lupu, Vladimir Ashkenazy, Krystian Zimerman, Yefim Bronfman, Gerhard Oppitz, Pascal Rogé, Martha Argerich, Maria Joao Pires, Larg Vogt, Nikolai Lugansky, Yuja Wang…)

Mucho mejor me ha parecido, pues no se me ocurre el menor reparo, el muy hermoso Primer Concierto de Karol Szymanowski -una obra que debería frecuentarse mucho más- en compañía de una suntuosa Orquesta de Filadelfia conducida con un sentido musical y una atención al color de primer orden de su director actual, Yannick Nézet-Séguin. No conozco ninguna versión que me haya gustado más.

El no menos hermoso Poema de Ernest Chausson creo que me ha convencido un pelín menos, pero no por estar menos bien realizado -el violín es literalmente excelso-, sino por tratarse de un enfoque tan intensamente lírico que pierde un poco de pasión y ardor. El disco termina con una propinilla: la canción de Claude Debussy Beau soir transcrita, estupendamente tocada por Batiashvili con… Yannick al piano. La toma de sonido, tanto del violín con piano como con orquesta, es absolutamente extraordinaria. 

 

Augustin Hadelich: Sarasate, Prokofiev, Britten, ¡Tárrega!

El otro disco, bajo el sello Warner, está protagonizado por el violinista italo-germano-estadounidense Augustin Hadelich (n. 1984), que alcanzó notoriedad tras quemarse buena parte del cuerpo, rostro incluido, en 1999. Pero sería muy injusto afirmar que está ahora entre los más conocidos de nuestros días por ese motivo. Precisamente su reaparición tras el grave accidente mostró a un gran instrumentista y a un excelente músico: el año largo que estuvo sin poder tocar le hizo reflexionar y entregarse en cuerpo y alma al violín, como ha confesado.

El programa de este nuevo disco lleva, como es costumbre cada vez más extendida, también un título, “Recuerdos” (así, en español), y comienza con la Fantasía sobre Carmen de Pablo Sarasate, tocada por todo lo alto, aunque no tan bien dirigida por Cristian Macelaru (Rumanía, 1980) en el podio de la Orquesta Sinfónica de Radio Colonia (WDR).

Del Segundo Concierto de Sergei Prokofiev que sigue me ha defraudado el primer movimiento, pero por suerte no los dos restantes. Espléndida interpretación del soberbio -también infravalorado en auditorios y estudios de grabación- Concierto de Benjamin Britten, como se sabe un grito frente al golpe de estado de Franco que dio comienzo a nuestra Guerra Civil. Ahora bien, aquí Hadelich tiene como rivales insuperables a Maxim Vengerov y a Janine Jansen. El CD, de larga duración (80’) se cierra con una curiosa transcripción para violín solo de los famosos Recuerdos de la Alhambra de Francisco Tárrega realizada por Ruggiero Ricci. Las tomas de sonido están a la altura de lo esperable hoy.

 

Un nuevo tenor: Jonathan Tetelman

Deutsche Grammophon acaba de publicar el primer disco de un joven tenor chileno-estadounidense (Castro, Chile, 1988) muy prometedor, que se halla en posesión de un timbre de veras privilegiado… de tenor lírico-lírico. El problema del programa que ha seleccionado (de solo 56 minutos) es que, además de abordar arias para su tipo de voz -que le van muy bien y las resuelve con seguridad, con unos agudos firmes y bien timbrados-, se aventura en algunos papeles abiertamente dramáticos, y su voz sufre a todas luces -sobre todo en el aria de La forza del destino, “La vita è inferno… O tu, che in seno agli angeli”, donde acusa problemas de respiración y falta de peso en el registro grave-.

Un error flagrante y una curiosidad: el primero, haber programado el aria de Martha de Flotow, ¡en italiano!, “M’apparì, tutt’amor”, en la que está totalmente fuera de estilo, lo mismo que aquí el director, Karel Mark Chichon, con una vehemencia que encuentro fuera de lugar*. La labor de la batuta en el resto del disco sí me parece muy correcta. La curiosidad: que, por dos veces, en la famosa “Di quella pira” de Il trovatore, -donde, por cierto, aguanta un larguísimo Do agudo final- Tetelman dice “Non più frenarmi” en vez de “Non può frenarmi”.

He visto que este tenor va a cantar -no arias, sino las óperas completas- Cavalleria rusticana y Pagliacci, lo que quizá sea una temeridad, tanto por su diferente tipología vocal como por su edad, y que podría poner en peligro la evolución y la salud de su voz; ojalá me equivoque. En el disco intervienen también la notable soprano Vida Mikneviciüte en el dúo de Francesca da Rimini de Zandonai “Paolo, datemi pace” y la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, en espléndida forma. La toma de sonido es muy buena.

(*Les recomiendo a ambos que escuchen la grabación, dentro de la ópera completa, a Nicolai Gedda y Robert Heger).