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martes, 9 de mayo de 2023

Más discos: Mozart/Bashkirova; Bruch, Britten/Leong, Hahn

 

No se publican muchos discos, y la mayor parte bajo sellos “menores”. Todos los meses, incluso casi todas las semanas aparecen unos cuantos que encuentro de interés. Y, por supuesto, muchos más que me interesan poco o nada. Pero las sorpresas agradables no faltan. Así, el maravilloso disco Mozart de una pianista apenas conocida por los discos.

 

Elena Bashkirova interpreta Sonatas y Fantasías de Mozart

Muy de tarde le escuchamos en disco (o en DVD) algo nuevo a esta pianista moscovita (n. 1958), hija y discípula del afamado profesor en Moscú y Madrid Dimitri Bashkirov, y esposa antes de Gidon Kremer y ahora de Daniel Barenboim. Pues bien, el sello Avi ha publicado recientemente un CD con las Fantasías K 279 y 475 más las Sonatas K 475 y K 333. Y resulta que esta señora realiza unas interpretaciones que no dudo en calificar de memorables, sobre todo de la K 333 y la 279. Yo le  había escuchado muy poco de Mozart y sí más de Brahms, de Schumann, Tchaikovsky, Dvorák e incluso de Falla (las Noches en los jardines de España, con Frühbeck, grabación no comercial). Todo ello me había gustado mucho o más que mucho. Pero este disco Mozart es probablemente lo que más hasta ahora. Con un toque pulquérrimo, un sonido ideal para Mozart, una ornamentación escueta y atinada, sus interpretaciones son mayormente intimistas, siempre poéticas y con un deje casi omnipresente de melancolía. En la Fantasía más Sonata K 475/457 no se entrega al dramatismo tremendo, muy prebeethoveniano, que le imprime a esta obra monumental su esposo, sino que se decanta mayormente por la desolación: un punto de vista que también resulta muy oportuno. Pero, como era de esperar, a las dos otras composiciones un enfoque de este tipo les cuadra mejor aún. El disco lo completa con una transcripción del 4º movimiento del Quinteto con clarinete. Que, por cierto, queda la mar de bien. Toma de sonido ejemplar.

 

Otro nuevo violinista a tener en cuenta: Kerson Leong. Y van…

Verdaderamente, vivimos unos años en que hay una cantidad sorprendente de estupendos violinistas en activo. Y cada dos por tres conocemos a uno nuevo, o que no conocíamos hasta ahora. Ahora le ha tocado -para mí- el turno al canadiense de origen oriental Kerson Leong (Ottawa, 1997). Entre 2005 y 2009, esos cinco años consecutivos obtuvo el Gran Premio de Canadá al mejor violinista de su país, y en 2010 resultó vencedor en el Yehudi Menuhin. Ya ha grabado, entre otras cosas, las tremendamente exigentes 6 Sonatas para violín solo de Eugène Ysaÿe. El sello Alpha lo ha juntado con el director austríaco Patrick Hahn (Graz, 1995), quien ya ha ostentado varios puestos en los que ha sido el más joven hasta la fecha, y lo mismo se puede decir de varias destacadas orquestas con las que ha debutado.

Pues bien, el disco que han preparado, con el concurso de una estupenda Philharmonia Orchestra, es estupendo, en cada una de las tres obras que incluye.

Que son el Primer Concierto de Max Bruch -de tan privilegiada discografía- y la casi desconocida pieza In memoriam, op. 65, del mismo autor, estrenada en 1893 por el gran Joseph Joachim, y cuya belleza e intensidad expresiva me hacen incomprensible su olvido. El CD se completa con el cada vez más grabado -por suerte- Concierto de Benjamin Britten.

En ambos Conciertos luchan contra una competencia fortísima, pero puede afirmarse que, en estrecho entendimiento entre solista y batuta, la resisten. Son versiones, muy bien grabadas además, con las que desde ahora se puede -y se debe- contar. Es evidente que el joven director tiene muy buena cabeza y que es un avezado acompañante, y que el solista posee un sonido espléndido, una técnica de gran solidez y es un músico de los pies a la cabeza, capaz además de transmitir con fuerza y acierto el trasfondo de estas tres composiciones.

 

BRUCH

Concierto para violín No. 1, op. 26

1953 Urania        Milstein/OSinfPittsburgh/W.Steinberg         8’09+8’49+6’42 7/6

1955 EMI            Oistrakh/OSinfLondres/Matacic                   8’34+8’40+7’16 8,5/6

1956 Vox             Gitlis/OProMusicaViena/Horenstein            7’43+7’41+6’07 6/5

1957 Sony           Stern/OdeFiladelfia/Ormandy                       7’54+8’33+6’39 8/7

1957 EMI            Menuhin/OPhilharmonia/Susskind               8’28+8’32+7’02 8,5/6

1958 EMI            Ferras/OPhilharmonia/Susskind                    8’10+8’10+7’32 7/6,5

1962 RCA           Heifetz/ONewSymphLondon/Sargent          7’41+7’51+6’38 6/7

1963 Sony           Francescatti/OFilNuevaYork/Schippers       7’57+7’52+6’40 6,5/7,5

1972 Decca         Chung/ORoyalPhilharmonic/Kempe            8’17+8’38+7’19 8,5/8

1973 EMI            Menuhin/OSinfLondres/Boult                       8’04+8’31+7’36 8,5/8

1973 EMI            Perlman/OSinfLondres/Previn                      8’32+8’51+7’31 9/8

1978 Sony           Zukerman/OFilLosAngeles/Mehta               8’24+9’00+7’03 9/8

1978 Philips        Accardo/OGewandhaus/Masur                     8’35+8’38+7’08 8/8

1981 DG              Mintz/OSinfChicago/Abbado                        8’47+9’32+7’32 10/8,5

1981 DG              Mutter/OFilBerlín/Karajan                            8’35+9’52+7’35 9,5/8,5

1984 EMI            Perlman/OConcertgebouw/Haitink               8’20+8’31+7’06 9/9

1989 Sony           C.-L.Lin/OSinfChicago/L.Slatkin                 8’09+8’22+7’00 7,5/9     

1989 DG              Shaham/OPhilharmonia/Sinopoli                  8’38+9’04+7’15 9/9

1990 RCA           Ughi/OPhilharmonia/Sawallisch                   7’30+8’09+6’59 7/8

1993 Teldec         Vengerov/OGewandhaus/Masur                    8’10+8’11+7’30 9/9

2000 EMI            Znaider/OFilLondres/Foster                          8’42+9’29+7’41 9/9

2003 Sony           Midori/OFilBerlín/Jansons                            8’21+9’48+7’15 8,5/8,5

*2007 EuroArt    Zukerman/OFilIsrael/Mehta                          8’17+8’33+7’18 8/8

*2008 EuroArt    Repin/OFilBerlín/Rattle                                 8’13+8’36+7’08 8,5/9

2011 BIS              Vadim Gluzman/OFilBergen/Litton              8’16+8’40+7’33 7/8,5

2013 Tudor          Braunstein/OSinfBamberg/Ion Marin           8’26+9’00+7’48 8,5/8

2018 Sony           Joshua Bell/AcademyStMartin/Bell              8’46+8’43+7’33 5/9

*2021 RTVE       Clara-Jumi Kang/OSRTVE/P.González        9’00+8’18+7’30 8,5/8

2023 Alpha          Kerson Leong/OPhilharmonia/Patrick Hahn 8’36+9’00+7’43 9/9

 

In Memoriam, para violín y orquesta, op. 65 (1893)

1979 Philips     Accardo/OGewandhaus/Masur                          15’56   9/8

2023 Alpha       Kerson Leong/OPhilharmonia/Patrick Hahn      14’45   9/9

 

BRITTEN

Concierto violín, op. 15 (1939, rev. 1958)

1971 Decca         Mark Lubotsky/EnglishChamber/Britten                    09’18+9’19+13’36            7/8

1978 EMI            Ida Haendel/OSinfBournemouth/Berglund                 08’35+8’26+14’04            9/8

2003 EMI            Vengerov/OSinfLondres/Rostropovich                       10’05+8’25+15’10            10/9

2009 Decca         Jansen/OSinfLondres/Paavo Järvi                               09’31+8’35+14’29            9,5/9

2022 Warner       Hadelich/OSinfWDRColonia/Cristian Macelaru        10’32+9’00+15’13            9/9

2023 Alpha          Kerson Leong/OPhilharmonia/Patrick Hahn                09’54+8’27+14’29            8,5/9

domingo, 6 de noviembre de 2022

Discos nuevos, obras infrecuentes: Dvorák, Ben-Haim, Hans Rott

 

Las Pinturas poéticas sonoras de Dvorák por Bashkirova y Andsnes

Se trata de una colección de 13 piezas para piano (Op. 85, de 1889: el mismo año de la Octava Sinfonía) que hasta hace poco no conocía. Me pareció incomprensible el casi completo olvido de esta obra, que -sin ser una de las cumbres del arte de Dvorák- es una obra muy estimable. La conocí en la versión de Elena Bashkirova para el sello Avi (2019) y ahora resulta que Sony publica otra grabación de la misma obra, a cargo del noruego Leif Ove Andsnes. Son dos interpretaciones relativamente diferentes: la de la pianista rusa, segunda esposa de Barenboim, es algo más poética, paladeada y sentida que la de Andsnes, que sin embargo introduce mayor variedad, es más caleidoscópica y colorista y también más virtuosista: la propia duración de una y otra versión (60’50” la primera, 56’10” la segunda) dice algo al respecto. Quizá Andsnes encuentre más proximidad a su compatriota Grieg, o esa impresión he tenido yo en varias de las piezas. La toma de sonido de Avi es muy buena, y extraordinaria la de Sony. Creo que mis calificaciones podrían ser 9/9 y 9/9,5. 

 

Un descubrimiento, ¡otro!: Ben-Haim por Shani

Había oído hablar de Paul Ben-Haim (Múnich, 1897-Tel Aviv 1984), pero apenas había escuchado música suya. Hasta hace unos días. Nacido en Múnich, su apellido era Frankenburger, pero lo cambió al verse obligado en 1933 a huir de Alemania, radicándose en Tel Aviv, donde murió. Había sido asistente de Bruno Walter y Hans Knappertsbusch y llegó a ser un importante director de orquesta. No dejó de ser un posromántico. Pues bien, Deutsche Grammophon acaba de publicar su Primera Sinfonía (1940), un grito de protesta contra la segunda gran guerra que suena tan tremenda como sincera. La interpretación, a cargo de la Orquesta Filarmónica de Israel (en la mejor forma que le recuerdo) dirigida por su nuevo titular, Lahav Shani, es a todas luces impresionante. La toma de sonido es fenomenal, de 10.

Ya me ha picado la curiosidad y he podido conocer otras dos composiciones suyas: la Sonata para violín solo, dedicada y escrita para Yehudi Menuhin (quien la grabó, lo mismo que Zino Francescatti), y su Concierto para violín (1960), que ha llevado al disco Itzhak Perlman (con la Filarmónica de Israel y Zubin Mehta): ambas me han parecido muy notables. 

 

La Primera Sinfonía de Hans Rott por Jakub Hrusa

El austríaco Hans Rott (1858-1884) fue un gran talento que no pudo desarrollarse al morir tan joven. Su Primera Sinfonía (1878), que no fue estrenada hasta 1989, alcanza en este disco ya su sexta grabación*. “La pérdida que la música ha sufrido es inconmensurable: su genio levantó vuelo en su Primera Sinfonía, compuesta a los 20 años de edad y que, en mi opinión, hizo de él el fundador de la nueva sinfonía” (Gustav Mahler). En el concurso del Conservatorio de Viena, tras presentarse su primer movimiento, los miembros del jurado estallaron en risas y, pese a las protestas de Bruckner, fue la única de las siete obras presentadas que no obtuvo premio alguno.

Es, en todo caso y pese a la, creo, exageración de Mahler, una obra importante más que digna de ser conocida. Pues bien, la grabación precedente, que ya conocía, la de Paavo Järvi con la Orquesta Sinfónica de Radio Frankfurt (RCA 2012), era bastante buena, pero ha sido claramente superada por esta que ahora publica Deutsche Grammophon, a cargo de uno de los directores aún jóvenes más destacados, el checo Jakub Hrusa (n. 1981) al frente de “su” Sinfónica de Bamberg en excelente forma. Me alegro mucho de que DG esté grabándole a este hombre, tan notable ya (ha sido, como se sabe, nombrado para suceder a Pappano en la dirección musical del Covent Garden) y quizá aún más prometedor. El CD se completa (hasta los 70’) con Blumine, el movimiento descartado por Mahler para su Primera Sinfonía, y con el prácticamente desconocido Preludio sinfónico (1876, ¡contemporáneo de la Quinta Sinfonía!) de Bruckner: una página muy valiosa descubierta a finales de los años 40. 

*Elgatosierra nos comunica que ya hay unas diez (!)

lunes, 12 de abril de 2021

Otros discos recientes

 

Lise Davidsen canta Beethoven, Cherubini, Mascagni, Verdi y Wagner

Un recién publicado disco de Decca quiere presentar las diversas capacidades de Lise Davidsen (Noruega, 1987). Se trata de una soprano dramática, de voz poderosa con mucho squillo y de trémolo bastante acusado. Había leído grandes elogios por parte de un crítico que cree saber de todo, pero me temo que el fuerte de este crítico no está precisamente en la apreciación de las voces. Lo cierto es que me he llevado una cierta decepción. Se trata de una voz con grandes posibilidades, pero que debe pulir aún bastante su técnica… y su expresión. Me explico: aparte de que el timbre es un tanto agrio, sobre todo en la zona del paso, su legato no está lo suficientemente trabajado, y un tanto descuidada su diferenciación de los estilos.

De Beethoven ha incluido la escena de Leonore en Fidelio “Abscheulicher!” y el aria de concierto Ah! Perfido. Están cantadas con bastante corrección, pero las interpretaciones resultan un tanto planas. Lo peor del disco me ha parecido el aria de Medea “Di tuoi figli la madre”, que suena no poco ladrada. La corrección un poco insípida vuelve a hacer acto de presencia en “Dite, mamma Lucia” de Cavalleria rusticana, en el aria final de La forza del destino (“Pace, pace, nio Dio”) y en el “Ave Maria” de Otello, donde emite el pianissimo con gran limpieza. Con los Wesendonck-Lieder que cierran el disco vuelve a confirmar que en la música alemana tiene muchas posibilidades… si afina en transmitir mejor el sentido de las palabras. Atentos, pues, a su evolución. Pero es probable que parte de la culpa de estas deficiencias se deban a la batuta de Mark Elder (¡otro Sir!) al frente de la espléndida Filarmónica de Londres: brocha gorda o bien pinceles demasiado delicados, y escasa diferenciación de estilos.

 

Los Poetic Tone Pictures de Dvorák

¿Cómo debería traducirse el título de esta Op. 85 de Dvorák, la colección de piezas más destacada de su producción pianística? Algo así como Estampas musicales poéticas, se me ocurre. Admito desconocer esta parcela de mi admirado autor de la Sinfonía “del Nuevo Mundo”, pero afirmo que la Op. 85 (1889) es una obra de verdadera importancia, casi desconocida. De las 13 piezas que la componen (un total de poco más de una hora) destacaría la primera (Nocturno), la tercera (El viejo castillo), cuarta (Canción de primavera), quinta (Balada campesina), sexta (Ensueño), octava (Danza del duende), undécima (Chismorreo) y la última (En la montaña sagrada). En ocasiones recuerda algo a Chopin o a Brahms, incluso a Grieg, pero hay mucho de Dvorák reconocible en estas piezas.

El disco que contiene esta colección es del sello Avi Music -estupenda toma de sonido- y está interpretado maravillosamente por una pianista infravalorada: Elena Bashkirova, hija del hace poco fallecido (en Madrid) Dimitri Bashkirov, uno de los pedagogos más prestigiosos del orbe. Baskhirova es la segunda esposa de Barenboim (después de la tristemente malograda Jacqueline Du Pré), pero no tengo constancia de que hayan actuado juntos en público en alguna ocasión.

  

Otro que fue grande y sucumbe a la destructiva moda del historicismo

Gil Shaham. Ha salido en el sello Canary un CD con los Conciertos para violín de Beethoven y Brahms. –“¿Cómo? ¿Han cabido esos dos Conciertos en un disco?”-“Sí, y hasta habría cabido además una de las Romanzas de Beethoven, por ejemplo. Pues el CD dura menos de 75’: menos de 40’ el Beethoven y 35’ raspados el de Brahms”-“¡Pues qué disparate!”-“¡Exacto!”. 

Gil Shaham fue un violinista sensato, cabal… y excelente: ahí están sus numerosas grabaciones para DG, sobre todo con Sinopoli y Previn. ¿Cómo es que ha caído ahora en este pozo, quién le ha engañado (¿o ha sido él solito?) para mezclarse con una orquestina de instrumentos originales -The Knights (¿no tiene mujeres?)- y un director -Eric Jacobsen- que se limita a marcar, arrasando con dos obras capitales de la historia de la música hasta dejarlas reducidas a sendos tostones? Lo triste es que Shaham, que aquí casi todo el tiempo toca rápido, sin sentido y sin matizar, se nota que aún es, o mejor dicho, que podría seguir siendo, un gran violinista: da la impresión, además, de que a veces quiere alejarse de los modos de esa inane batuta.

Insisto, por enésima vez: el supuesto historicismo está tomando el pelo a muchos aficionados, haciéndoles creer que ello es la verdad. Pero su legado sigue y sigue aumentando, prostituyendo en muchos casos (ya sé, no en todos) las músicas, ofreciendo gato por liebre, y siendo refugio de músicos insignificantes, que se disfrazan de historicistas para ocultar su falta de talento, de musicalidad, y hasta de buen gusto. Aquí, Jacobsen no tiene absolutamente nada que decir: encefalograma plano. Abbado y Chailly, entre muchos otros, ya cayeron; ahora le ha tocado el turno a Shaham.