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sábado, 8 de diciembre de 2018

"Madama Butterfly" con Ermonela Jaho y Pappano


Emocionante función filmada en el Covent Garden

El sello Opus Arte acaba de publicar en DVD y Blu-ray (comento este último soporte) la ópera predilecta del propio Puccini (y mía), en una versión que merece mucho la pena tener en cuenta a la hora de decantarse por una versión videográfica (pues, en audio, Barbirolli, Karajan y Sinopoli siguen imbatidos). Es una versión sin subtítulos en español (¡podemos irnos olvidando de aquel privilegio: casi no sale últimamente una sola ópera que los lleve!), de buena imagen y buen sonido (aunque ambos aspectos los hemos visto y escuchado últimamente aún más logrados) que se sustenta en dos intérpretes musicales -la protagonista y la batuta- y en los directores de escena. Estos son los bien conocidos Moshe Leiser y Patrice Caurier, que para mi gusto, según todo lo que he visto de ellos, son excelentes y nunca -que yo sepa- metepatas. Más aún en esta ocasión, en que -con una escenografía sencilla, bella y eficaz- dan absolutamente en la diana, sin hacer espectaculares descubrimientos, sino sirviendo fielmente a la obra. No alcanzan, claro está, la genialidad de Jean-Pierre Ponnelle en la famosa filmación con Freni, Domingo y Karajan, quien consiguió un ambiente irreal de ensueño o ese aterrador final en que Cio-Cio San no se suicida hasta que Pinkerton llega, se le acerca y la mira de frente, tras lo cual huye horrorizado atravesando un panel de la pared. 

Creo que desde esa versión no salía en imágenes una Butterfly tan destacada como esta. Ermonela Jaho no posee la maravillosa y cálida voz de Mirella Freni, pero es más creíble como actriz y es al menos tan gran y conmovedora intérprete como ella: al igual que en Madrid, provocó una tremenda ovación al terminar la función; emocionadísima, en ambos teatros tardó un poco en salir del personaje, volver a la realidad y agradecer los encendidos aplausos. Aun así, he de decir que en esta función en el Covent Garden del 30 de marzo de 2017 Jaho no me ha maravillado hasta el punto en que lo hizo, seis años antes en el mismo escenario londinense, en su increíble Suor Angelica dirigida también por Pappano. Incluso en esta Butterfly hay algunas notas levemente caladas (deberían haber grabado más de una función y haber procedido a un montaje para evitar estos pequeños deslices). Con todo, la encarnación y la vivencia que la soprano albanesa hace de la desgraciada Cio-Cio San es lo mejor de lo mejor que se ha podido escuchar desde aquella Freni hasta hoy, salvando también a Cristina Gallardo-Dômas (quien, por cierto, también la cantó en Londres con Pappano). 

Pinkerton estuvo a cargo de un tenor lírico-spinto que probablemente dé bastante juego: el argentino Marcelo Puente. Posee una voz de calidad (con algo más vibrato de la cuenta), canta bastante bien y hace creíble su bastante odioso personaje. El Sharpless de Scott Hendricks me parece malo sin paliativos: debe de tener un agente influyente, pues últimamente lo he tenido que sufrir en varias óperas. Elizabeth Deshong es una buena Suzuki, de voz pequeña pero agradable, sobre todo en el registro grave. Y de los restantes papeles me ha gustado mucho el Goro de Carlo Bosi. La dirección de Antonio Pappano, con un coro solo notable y una orquesta en muy buena forma, es muy dramática y hasta áspera en los momentos más escarpados, sin que por ello descuide la refinadísima, magistral orquestación. A veces, como al final mismo de la ópera, tras las llamadas ("Butterfly!") que Pinkerton hace sin obtener respuesta, la batuta se precipita en exceso. Pero son detalles menores: en conjunto su labor me ha parecido sobresaliente.