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viernes, 28 de agosto de 2026

María Dueñas, la reina del "vibrato" y el portamento · Traducciones "inteligentes"

 

Lalo, Korngold o Debussy

La aún joven violinista granadina (23 años) posee un mecanismo sensacional y un sonido que puede ser muy bello. Pero, ¡ay!, su enorme talento no está siendo -para mi modo de ver- bien encauzado, sobre todo últimamente. Lo digo porque en las más recientes interpretaciones que le he escuchado me parece que se está deslizando por una pendiente no muy razonable; ya escribí hace pocos meses que, en mi opinión, precisaría de una voz sensata y cabal que la haga centrarse, desde el punto de vista estrictamente musical. Un director de orquesta o un pianista con la cabeza bien amueblada, por ejemplo.

Su último disco, para DG y titulado “Homenaje a Heifetz”, el enorme virtuoso y muy discutible músico, es quizá lo más decepcionante que le escuchado a Dueñas. La Sinfonía Española de Lalo con que comienza el disco está literalmente sobresaturada de un vibrato plagada de portamentos, hasta resultar cargante; además, afloran en ella bastantes licencias no siempre de buen gusto, relamidas muchas veces. La versión, muy correctamente dirigida por Gustavo Dudamel (al frente de una Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, parece que no en su mejor momento) me resulta muy, muy cargante, estomagante. Me recuerda a la que creo que fue la primera versión que conocí, de Mischa Elman (con la Orquesta de la Ópera de Viena dirigida por Vladimir Golschmann), una grabación de hace tres cuartos de siglo que, posiblemente, ya sonaba algo anticuada en su momento. Hoy por hoy, el virtuosismo sano, el fulgor y el sentido musical y hasta el garbo de la grabación de Itzhak Perlman (con la Orquesta de París y Barenboim, DG 1981) creo que siguen imbatidos.

Más llevadero, no tan enormemente vibrado como la obra de Lalo me ha parecido el Concierto de Korngold, en el que de todos modos hay mucho de decadente, y de caprichoso en no pocos detalles. Gil Shaham con la Sinfónica de Londres y André Previn (DG 1994) me siguen pareciendo modélicos en esta partitura de 1945.

El CD se completa con La doncella de los cabellos de lino, La plus que lente y la segunda de las Canciones de Bilitis de Debussy, en versiones que destilan sacarina a espuertas, y con la empalagosa lectura de otra transcripción: Estrellita, de Manuel Ponce.

 

Las deliciosas traducciones de la Inteligencia Artificial

En mis búsquedas por Presto Classical, esta plataforma me traduce al español todo lo que puede. Debería haber ido anotando algunas de las burradas que me he topado en estas búsquedas, pero aún recuerdo algunas.

La  Philharmonia Orchestra (de Londres) es siempre la Orquesta Filarmónica. Pero otras traducciones tienen más gracia: en los Conciertos para piano de Mozart, los autores de las cadenzas son los cadenzores; el Cuarteto Griller aparece como el Cuarteto de la Parrilla; la última me la topé hace un par de días: la Covent Garden Royal Opera Orchestra se convierte en la Orquesta de la Ópera Real del Jardín del Convento. Y así sucesivamente. ¡Hay que ver qué inteligente es la IA!

viernes, 20 de marzo de 2026

De aquí y de allá: Brahms/Tabea Zimmermann y Perianes, Prokofiev/Dudamel, Juanjo Mena...

 

El nuevo disco de Javier Perianes con la violista Tabea Zimmermann

En torno a Brahms y a su círculo más próximo, este CD de Harmonia Mundi presenta un programa sumamente interesante en interpretaciones excepcionales. Comienza con el Scherzo F.A.E. de Brahms, original para violín y piano, en adaptación para viola de la propia Tabea Zimmermann. Siguen las 3 Romanzas op. 94 de Schumann, que pueden tocarse con varios instrumentos, la viola entre ellos. Las 3 Romanzas op. 22 son piezas exquisitas de Clara, que recuerdan bastante a la música de su esposo. Más sorpresa aún constituyen aún las 3 Melodías hebreas op. 9 del eximio violinista Joseph Joachim, originales para viola y piano. El programa se cierra, como comenzó, con Brahms: su Trío para clarinete, cello y piano, op. 114 . La transcripción, también de Tabea, me parece la menos acertada de las del disco (no porque no esté bien realizada, sino quizá porque no puedo evitar echar de menos el clarinete). Pero lo cierto y muy reseñable es que las interpretaciones, todas, son de primera o primerísima categoría: ella es, según creo, con un sonido asombroso, la violista más destacada de nuestro tiempo, Perianes está totalmente en su sitio y, en el Trío, Jean-Guihen Queyras redondea la versión.

 

Nueva y espléndida grabación del ballet completo Romeo y Julieta de Prokofiev

DG acaba de publicar este doble CD con una de las opciones más atractivas para hacerse con la obra cumbre de Prokofiev, en primer lugar por la sensacional toma de sonido. Gustavo Dudamel no brilla todo el rato a su más alto nivel, pero el conjunto me parece espléndido. Solo por detrás, creo, de la clásica grabación de André Previn con la Sinfónica de Londres (EMI 1973), no me parece que desmerezca en absoluto de Lorin Maazel/Cleveland (Decca 1974) o de Seiji Ozawa con la Sinfónica de Boston (DG 1987). Un aspecto no menor: el extraordinario rendimiento que el venezolano extrae de la Orquesta Filarmónica de Los Angeles, de la que pronto va a despedirse para pasar a la de Nueva York: creo que nunca la he escuchado en mejor forma.

 

Una historia de la música

En la entrada del pasado día 14, un lector me pedía que le recomendase un buen libro de historia de la música. No estoy en situación de hacerlo, porque las que tengo tienen sus años y seguramente son inencontrables; además ninguna de ellas me satisface mucho; incluso a veces me irritan con ciertas opiniones (bueno, esto será casi imposible que no le ocurra a uno con cualquier publicación de ese tipo). Lo cierto es que últimamente me manejo con el enorme diccionario Grove y con monografías de los distintos compositores. Digo todo esto aquí porque seguro que algunos de los lectores que estén leyendo esto sí podrán sugerir algún buen libro de este tipo que merezca ser recomendado.

 

Juanjo Mena, obligado a retirarse

Diagnosticado de alzhéimer, el director de Vitoria (n. 1965), intentará cumplir sus compromisos de este año y, al final del mismo, se retirará de la actuación pública. Director desde 2010 de la Filarmónica de la BBC, ha realizado con ella numerosas grabaciones. Una gran pérdida para el universo musical, español en particular. Nuestros mejores deseos para Juanjo Mena. 

sábado, 25 de octubre de 2025

Dudamel dirige la Sinfonía “Resurrección” por la Dana de Valencia

 


Una velada muy emocionante


La 2 de TVE ha retransmitido hoy sábado 25 a las 8 de la mañana el concierto que tuvo lugar el pasado de 3 de febrero en el Palau de la Música de Valencia, “concierto (benéfico) extraordinario solidario por la Dana”, en el que Gustavo Dudamel no cobró honorarios y en el que se recaudaron más de 70.000 €. Con la participación de orquestas y coros de la Comunidad Valenciana más el Coro de RTVE, la soprano Sandra Hamaoui y la mezzo Eva Kroon, la Segunda Sinfonía de Gustav Mahler alcanzó una interpretación de enorme altura y altísima temperatura que, además, fue bastante diferente de otras que hemos escuchado a este director.

Muy acorde con el motivo del concierto, el maestro venezolano hizo un primer movimiento tajante, duro, casi violento, muy rabioso, sincero a más no poder: ciertamente magnífico. Enseguida me vinieron a la cabeza varias interpretaciones de Furtwängler durante de la guerra (y ni siquiera necesito añadir “salvando las distancias”). El resto de la Sinfonía transcurrió por derroteros más sosegados, si bien en la primera parte del 5º mov., las fanfarrias sonaron especialmente furibundas. La sección coral final volvió a mostrar a un Dudamel tan entregado y visionario que me recordó inevitablemente a Bernstein en la Catedral de Ely (DVD DG, 1973), nada menos.

Otro gran mérito de Dudamel ha sido obtener unas prestaciones soberbias de los nutridos coros y orquesta. (¡Y hay quien dice que este director es un bluf! Debe de ser solo porque es un tanto famosillo…). La soprano solista, por cierto, no fue lo mejor de la velada.

Pero el conjunto de la interpretación puede rivalizar, en mi opinión, con los más altos estándares existentes en imágenes.

Dudamel comenzó con el concierto con el Himno Nacional y lo cerró con el de Valencia, de José Serrano: difícilmente podrán dirigirse con mayor entusiasmo y fervor.

Entre las autoridades presentes figuraba la reina Sofía. Y alguien decidió con muy buen criterio que no asistiera el president de la Generalitat Valenciana.

Quienes no hayan visto la retransmisión -soberbiamente realizada y con estupendo sonido- podrán encontrar este concierto en RTVE Play.

martes, 6 de mayo de 2025

Brahms, un compositor de segunda fila

 

Es lo que nos dice, y de lo que parece querernos convencer Sir John Eliot Gardiner en su ciclo sinfónico que acaba de grabar para DG con una de las mejores orquestas del mundo, la del Concertgebouw de Amsterdam (¡qué desperdicio!).

Me temo que Gardiner quiere enmendarle la plana a toda una gloriosa tradición*, y ¿a qué recurre? A tempi ligeros, o abiertamente rápidos (eso siempre ocurre en todos los “históricamente bien enterados”), a sonoridades flacas, sin peso (nada brahmsianas), a una casi absoluta ausencia de vibrato en las cuerdas (incluso en el solo de violín del final del 2º mov. de la Primera Sinfonía), a atenuar y hasta orillar toda expresión que huela a romanticismo… Un ejemplo de esto último, y de algo peor: el desgarrador solo de flauta del 4º mov. de la Cuarta Sinfonía se limita no decir nada, con algo de lloriqueo.

A lo largo del álbum (creo que solo 2 CDs: 1ª más 3ª suman 79’33”, 2ª más 4ª  79’, y eso que Gardiner hace las repeticiones en los movimientos iniciales) hay considerables altibajos: oscilando entre lo flojo y lo detestable. Ejemplos: el menor sentido heroico posible en la Primera, con una coda conclusiva a todo correr. Me han parecido particularmente irritantes el finale de la Tercera o el primer mov. de la Cuarta (con horribles portamentos en 2’20” y 8’48”).

En suma, un Brahms banal, insustancial, incluso ñoño (tercer mov. de la Segunda), blando, desfallecido, pequeñajo, descafeinado, aburrido… Y mal hilvanadas, hasta bruscas, muchas de las transiciones, con lo que se pierden fluidez, continuidad, lógica. El juego de tensiones suele desdibujarse o desinflarse: casi desaparece el dramatismo.  

Hace años iba en el coche y en la radio sonaba una chunguísima versión de la Tercera Sinfonía de Brahms; esperé para saber quién la había perpetrado. Al terminar lo dijeron: Gardiner y la Orquesta Revolucionaria y Romántica. Y yo, no pude evitarlo, salté gritando para mí solo: “¡De Brahms nada! ¡Ni tampoco de revolucionaria ni de romántica!”. Bueno, pues años después de aquella grabación, opino que Gardiner, en música de la segunda mitad del siglo XIX al menos, no es un gran director (sí, por su palpable incompetencia), y hasta dudo seriamente de su buen gusto y musicalidad. Pero estoy seguro de que no faltarán quienes salgan diciendo que Gardiner ha redescubierto aquí al verdadero Brahms, que lo habrá limpiado de impurezas, y bla bla bla.

*Todavía está viva: baste pensar en Nelsons o Dudamel, estupendos directores brahmsianos. Y señalar dos muy recientes logros mayúsculos: la Cuarta Sinfonía de Barenboim o la Segunda de Muti, ambos con la Filarmónica de Berlín y que pueden verse y escucharse en Digital Concert Hall. 


viernes, 28 de febrero de 2025

Novedades discográficas: Queyras, Ridout, Donohoe, Ott, Thibaudet, Dueñas

 


BACH: las 6 Suites para violonchelo solo – Jean-Guihen Queyras (Harmonia Mundi)

Queyras ya las había grabado en 2008 para el mismo sello. No las tuve entre mis favoritas. Pero las de ahora me han gustado, en general, algo menos aún. No hay duda de que toca muy bien y de que posee un gran sonido. Pero me molestan mucho lo que creo que son guiños a la interpretación (mejor, a qué engañarnos: ejecución) históricamente informada: demasiada ornamentación, que para mí desdibuja la línea de la sobria y genial escritura bachiana, y demasiados, casi constantes, breves reguladores dinámicos, así como brusquedades varias. Lo siento, me molesta y me indigesta escuchar estas cosas. Pero, por supuesto, habrá a quienes les encante esta forma de tocar; están en todo su derecho.

¡Qué contraste con la Segunda Partita para violín solo de Bach que acaba de grabar a la viola Timothy Ridout, un instrumentista sensacional! Nacido en Londres en 1995, es claramente un fuera de serie. El CD que acaba de editar Harmonia Mundi contiene, además de la magna partitura bachiana, las Fantasías 1 y 7 para violín solo de Telemann arregladas por el propio Ridout. La admirable Elegía para viola sola de Britten y la pieza In manus tuas de Caroline Shaw (Greenville, 1982) completan este apasionante CD.

 

BUSONI: Fantasía contrapuntística. Sonatinas 1 y 2. Sonatina brevis. Variaciones y fuga sobre el Preludio Op. 28/10 de Chopin. Transcripciones de Bach: Toccata y fuga BWV 565, Preludio y fuga BWV 532 – Peter Donohoe, Karl Lutchmayer (Chandos)

Es la segunda publicación del pianista Peter Donohoe dedicada al gran Ferruccio Busoni (1866-1924), uno de los enormes pianistas de su tiempo y un compositor mucho más importante de lo que dice su más bien escasa fama. Tiene, entre otros, grandes valedores en Alfred Brendel y Daniel Barenboim (quien, sin embargo, no ha grabado nada suyo de piano, aunque sí una ópera -Die Brautwahl- y dirigido otra, Doktor Faustus, entre otras composiciones). Pues bien: la gigantesca Fantasia contrappuntistica se ofrece en la versión para dos pianistas (yo conocía solo la de un único pianista), en la que Donohoe colabora con Karl Lutchmayer, quien por su parte toca también admirablemente la Sonatina brevis. Las transcripciones de las composiciones para órgano de Bach suenan grandiosas, lo que puede no gustar, pero lo más probable es que así las concibiese Busoni. En suma: espléndidas interpretaciones de obras poco conocidas pero de gran valor, y estupendas tomas de sonido.

 

FIELD: los 18 Nocturnos – Alice Sara Ott (DG)

El irlandés John Field (1782-1837) inventó, sí, el nocturno, lo cual siempre se recuerda al hablar de los de Chopin, pero a la luz de los del polaco aquellos palidecen un montón: son música muy de salón, delicada y ornamental, realmente poco poética y nada profunda. Ott las toca primorosamente, eso sí, y seguramente muy en la línea de lo pretendido por su autor.

 

KHACHATURIAN: Concierto para piano. Transcripciones para piano (Adagio de Espartaco; Danza del sable y Canción de cuna de Gayaneh; Suite de Mascarada. Estampas infantiles) – Jean-Yves Thibaudet/Orquesta Filarmónica de Los Angeles/Gustavo Dudamel (Decca)

Hacía años que no escuchaba el Concierto (1936) de este compositor armenio (1903-1978), pero no tengo la menor intención de volverlo a hacer: me parece, me vuelve a parecer una obra de puro lucimiento, anacrónica, aparatosa, efectista, tirando a vulgar, y cuentista. Eso sí, está muy bien servida en esta grabación. Las Estampas infantiles, de 1964, sí son originales para piano.

 

PAGANINI: los 24 Caprichos. Etc. – María Dueñas (DG)

Impresionante trabajo de la sensacional violinista granadina (n. 2002), que yo diría que ya es una de las grandes del panorama internacional, pues a su triunfo con el comprometidísimo Concierto de Beethoven añade ahora este despliegue formidable de virtuosismo. No se trata de una versión más, por muy bien tocada que esté, de los Caprichos paganinianos, sino una recreación que intenta -y consigue- salirse del mecanicismo con el que suelen ejecutarse, plagada de detalles muy personales, y que en muchos casos me han parecido muy bien traídos; sin embargo no me ha gustado un pelo cómo frasea, rizando el rizo, el famoso tema -del que tantas series de variaciones se han escrito- del Capricho 24. El álbum se completa con piezas de Berlioz, Saint-Saëns, Wieniawski, Sarasate, Kreisler, Jordi Cervelló (Barcelona, 1935-2022) y Gabriela Ortiz (México, 1964), en las que cuenta con diversos colaboradores. Una reflexión personal: Dueñas posee una técnica excepcional y un gran talento… en bruto. Para llegar a ser una artista de primerísimo orden, lúcida y equilibrada, necesitaría de algún músico de gran solidez (pianista, director…) que la encaminara. 

lunes, 4 de septiembre de 2023

Tres nuevas publicaciones

 

¿Lo mejor del tenor Piotr Beczala?

El CD que acaba de lanzar el sello Pentatone con 14 Canciones de Tchaikovsky y 12 de Rachmaninov, con Piotr Beczala y el pianista Helmut Deutsch, me parece que es la interpretación que más me ha gustado, que recuerde, de este espléndido tenor. Me ha traído a la mente otro disco magnífico, el de las 17 Canciones de Rachmaninov que Nicolai Gedda y Alexis Weissenberg grabaron para EMI en 1969. El canto de ambos tenores es magistral, admirable, y si acaso el sueco es algo más efusivo y apasionado aún que el del polaco, mientras que el timbre de este suele ser considerado más bello que el del anterior (no es mi caso: me encanta el timbre de Gedda, aunque admito que no era su mayor activo). En cuanto a los pianistas, ambos son muy buenos y están muy en situación, si bien Weissenberg tiende a asumir mayor protagonismo (quizá excesivo en algún caso). Bueno, ni qué decir que las Canciones de ambos rusos son páginas de extraordinaria belleza y enormemente sentidas.

 

Piemontesi lucha contra Liszt

Pentatone se ha embarcado en la grabación de los Estudios de ejecución trascendental y la Sonata en Si menor de Liszt. Dos monumentos erizados de escollos de toda índole. Francesco Piemontesi sale bastante airoso de ellos, si bien no me termina de convencer. Posee un mecanismo importante, pero quizá se quede un poco corto en ciertos pasajes; o sea, nada extraño. Lo que ocurre es que debería correr un poco menos aquí y allá, y el resultado mejoraría; pero sabemos que la tentación de exhibir poderío y velocidad -sobre todo entre los jóvenes: el suizo tiene 40 años- es fuerte. De estos excesos se resienten, quizá, el Preludio, el Molto vivace que le sigue y Ricordanza. En cuanto a la Sonata, menos reparos, salvo que es un tanto comedida en fogosidad, lo que le resta algo de la debida tensión.

La discografía más recomendable sigue inamovible: Arrau para los Estudios, y para la Sonata, Gilels, Barenboim (Erato) y Zimerman. Para mí, la interpretación más formidable está solo en DVD: Barenboim en EuroArts (filmada en el Wahnfried de Bayreuth).

 

El fulgor de Yuja Wang

Deutsche Grammophon acaba de publicar un doble CD con las obras para piano y orquesta de Rachmaninov. Y eso que no hace mucho el mismo sello dio término a las mismas obras, con Daniil Trifonov, la Orquesta de Filadelfia y Yannick Nézet-Séguin. A la pianista china (n. 1987) le acompañan en la aventura la Orquesta Filarmónica de Los Angeles y Gustavo Dudamel. Wang posee un mecanismo deslumbrante, pero no evita dejarse llevar por él, dejando un poco en segundo término la belleza melódica y la melancolía y el pesimismo tan típicos de Rachmaninov. Las versiones son, de este modo, fulgurantes y brillantísimas, más que hondas. En la Rapsodia sobre un tema de Paganini, por poner algún ejemplo, las variaciones 15, 21 y 23 suenan exceso veloces. Dudamel -siempre atentísimo a la compleja escritura orquestal- sigue a pie juntillas los enfoques de la solista. Esta pianista, si madura con el tiempo, podrá llegar a ser una de las grandes. De momento -y salvo en alguna ocasión, como, que recuerde ahora, el Concierto para la mano izquierda de Ravel- no lo es aún, en mi opinión.

Los micrófonos priman un poco al piano -cuyo sonido está maravillosamente recogido- frente a la orquesta, que suele sonar un poquito en segundo plano. Un ciclo, pues, importante, pero no excepcional. Hay no pocas interpretaciones magníficas, pero creo que mis mayores recomendaciones discográficas siguen intactas: 1º y 2º Ashkenazy/Previn; 2º también Ashkenazy/Haitink y Grimaud/Ashkenazy; 3º Gavrilov/Muti; y 4º y Rapsodia Ahskenazy/Haitink.

domingo, 7 de agosto de 2022

Dudamel dirige Dvorák y Thielemann languidece con Bruckner

 

Las tres últimas Sinfonías de Dvorák

 

Dos muy recientes publicaciones orquestales: DG con las tres últimas Sinfonías de Dvorák y la Filarmónica de Berlín con la Séptima Sinfonía de Bruckner. Dudamel acierta de pleno con la Séptima del checo (aprovecho para decir que es una de mis sinfonías favoritas, de cualquier época). No es mi versión ideal, pues me gusta mucho más Giulini (London Philharmonic, EMI 1977), pero hay que reconocer la gran maestría del venezolano por cómo edifica y hace sonar la obra; a mí me hubiera gustado un sonido más rústico y a la vez más brahmsiano (es la Sinfonía de Dvorák que más se aproxima al autor del Requiem alemán). Tampoco resulta especialmente dramática u oscura, sino más bien pastoral, para entendernos. Pero en cualquier caso es una interpretación de gran belleza. (Por cierto, he aprovechado para escuchar una versión que no conocía y que me ha gustado algo más aún que esta: la de Yannick Nézet-Séguin con la Filarmónica de Londres, en el sello LPO, de la propia orquesta).

 

La Octava sigue unos derroteros parecidos, y a esta le sienta menos bien lo escasamente rústica que suena. También está muy bien construida, leída y cantada, si bien el tercer movimiento es para mi gusto más meloso de lo debido (no sé si hace falta recordarlo: mis versiones favoritas son Giulini/Chicago DG 1978, Kubelik/Filarmónica de Berlín 1966 y Dohnányi/Cleveland, Decca 1986).

 

Y la “Nuevo Mundo” podría haber sido una muy buena versión de nos ser por las licencias en el fraseo que se toma en el primer movimiento, que son exageradas, forzadas. El resto está muy bien, si bien en ningún momento me llega a entusiasmar; la coda final es bastante ambigua entre triunfalismo o fatalismo, lo cual me parece interesante. Destacaría la extraordinaria calidad del corno inglés en el movimiento lento. (De lejos, muy de lejos, la interpretación más formidable que conozco de la última Sinfonía de Dvorak es la de Celibidache con la Filarmónica de Múnich en el DVD de EuroArts, 1991).

 

Finalmente, hay que constatar el altísimo nivel de calidad alcanzado por la Orquesta Filarmónica de Los Angeles, quizá como nunca hasta la llegada a su timón de Gustavo Dudamel. Otra cosa es que yo, como he dicho, no considere especiamente dvorakiana la sonoridad que aquí se obtiene de ella. Las tomas de sonido son tímbricamente muy bellas y equilibradas, pero, para mi gusto personal, un poco distantes.

 

Otra Séptima de Bruckner: ¿a mayor o menor gloria?

 

No sé a quién se le habrá ocurrido publicar esta Séptima Sinfonía de Bruckner bajo el sello Berliner Philharmoniker (con buen sonido, pero algo apagado). Supongo que será porque la interpretación le (o les) ha gustado mucho a sus responsables; pero también podría ser lo contrario: para dejar en evidencia a Christian Thielemann. A mí me ha producido aburrimiento y me ha irritado un montón. Procuraré explicarme: lentitudes pretenciosas, frialdad absoluta, distanciamiento hasta o desde una enorme lejanía, rebuscamiento, blandura, pianísimos pasados de rosca cada dos por tres, pedantería… no sé si a otros oyentes les pasará lo mismo, pero a mí me da toda la impresión de que Thielemann se cree un genio -el Karajan más cargante elevado a no sé qué potencia- y nos quiere decir en esta versión “aquí estoy yo, fijaros qué cotas de sublimidad consigo”. Ha sido para mí una experiencia difícil de insoportar.

 

No sé hacia dónde se dirige este hombre, aquí, en el compositor que más y más veces, hasta aburrir, ha grabado y sigue grabando. A ver si le va a pasar algo parecido con el otro autor que más frecuenta, Richard Strauss, y del que también llegó a hacer interpretaciones espléndidas. ¡Menos mal que no fue nombrado director titular de la Filarmónica de Berlín! (Aunque tampoco se lucieron mucho, que digamos, con Kiril Petrenko…)

sábado, 10 de abril de 2021

Algunos discos recientes

 

Dudamel dirige las Sinfonías de Ives con la Filarmónica de Los Angeles

Un reciente álbum doble de Deutsche Grammophon recoge las 4 Sinfonías de Charles Ives, si bien no incluye más que las numeradas, es decir no la denominada“New England Holidays” (1909-13), que rara vez se graba (magnífica la versión de Tilson Thomas con el Coro y la Orquesta Sinfónica de Chicago, Sony 1988). Una publicación que considero importante, por la escasa discografía existente y por las excelentes condiciones en que se nos presenta: espléndidas tomas de sonido y muy buenas interpretaciones, con soberbia respuesta de la Filarmónica de Los Angeles. 

En el caso de la Primera, es la del director venezolano (al que algunos, estúpidamente, descalifican por sistema) la que más me gusta, algo más que la de Tilson en Chicago (Sony 1991) y apreciablemente más que la de Andrew Litton con la Sinfónica de Dallas (Hyperion 2006). En la Segunda, en cambio, siendo también más que buena, me quedo antes con Bernard Herrmann (Sinfónica de Londres, Decca 1972) y con Bernstein y la Radio Bávara (en vídeo de DG, 1987); más me gusta aún -le tengo puesto un 10- la de Bernstein con la Filarmónica de Nueva York (DG 1990). Pero Dudamel me ha convencido tanto o un poco más que Tilson (Concertgebouw, Sony 1982). A la cacofónica y estruendosa, estrepitosa coda final de la Sinfonía le insufla Lenny más cachondeo que ningún otro.

En la Tercera “The Camp Meeting” quien más me gusta es sin embargo Tilson, tanto en 1982 con la Concertgebouw como con la Sinfónica de San Francisco (sello de la Orquesta, 2019). Finalmente, en la Cuarta sobresalen tanto Ozawa (Sinfónica de Boston, DG 1977) como Tilson en Chicago (Sony 1991) y Dudamel: los tres me convencen más que Stokowski (American Symphony, Sony 1966), que Litton (Dallas, Hyperion 2016) o que Tilson en San Francisco (2019). En todo caso, curiosamente -o no- todas las versiones que conozco en disco de estas Sinfonías me parece que son francamente buenas. En directo, si no mal recuerdo, solo he escuchado una: la Cuarta en Londres -magnífica- a Mackerras, creo que con la London Symphony.

DISCOGRAFÍA

Sinfonía 1 (1898)

1991 Sony       Tilson Thomas/OSinfChicago   11’45+6’46+4’29+12’43          9/9

2006 Hyperion Litton/OSinfDallas                   11’35+8’29+4’16+12’50          8/9

2021 DG         Dudamel/OFilLosÁngeles        12’10+7’23+4’27+12’27          9,5/9,5

 

Sinfonía 2 (1902)

1972 Decca     Herrmann/OSinfLondres                      21’30+11’00+14’32     9,5/7,5

1982 Sony       Tilson Thomas/OConcertgebouw         16’59+08’13+12’25     8,5/8,5

*1987 DG       Bernstein/OSinfRadioBávara               17’27+09’57+12’50     9,5/8,5

1990 DG         Bernstein/OFilNuevaYork                   17’22+11’41+13’10     10/9

2021 DG         Dudamel/OFilLosÁngeles                    15’37+08’38+11’38     9/9,5

 

Sinfonía 3 “The Camp Meeting” (1904)

1982 Sony       Tilson Thomas/OConcertgebouw         7’56+6’42+8’20           9/8,5

2019 SFS         Tilson Thomas/OSinfSanFrancisco       7’52+7’32+8’17           9/9

2021 DG         Dudamel/OFilLosÁngeles                    7’27+6’32+7’25           8,5/9,5

 

Sinfonía 4 (1910-16)

1966 Sony       Stokowski/ScholaCantorumNuevaYork/AmericanSymphony

                        3’09+11’54+7’31+07’57          8/7

1977 DG         Ozawa/CoroFestivalTanglewood/OSinfBoston

                        2’53+12’00+7’39+08’00          9/8                  

1991 Sony       Tilson Thomas/Coro&OSinfChicago   

3’50+11’39+7’34+10’30          9/9

1992 Decca  Dohnányi/Coro&OdeCleveland

3’23+12’43+8’15+08’41          9/9

2006 Hyperion Litton/Coro&OSinfDallas

                        3’14+10’52+8’01+08’45          8/9                  

2019 SFS         Tilson Thomas/Coro&OSinfSanFrancisco

                        3’33+11’43+7’07+08’56          8/9

2021 DG         Dudamel/LosAngelesMasterChorale/OFilLosÁngeles  

                        3’29+11’46+8’12+07’29          9/9,5

 

Sinfonía “New England Holidays” (1909-13)

1988 Sony       Tilson Thomas/Coro&OSinfChicago    10’27+9’57+6’04+14’57          10/9,5

 

Concierto y Sonata para violín de Elgar con Renaud Capuçon y Rattle

Otro reciente disco, del sello Erato, contiene el Concierto para violín y la Sonata para violín y piano de Edward Elgar. El Concierto, con la London Symphony, me ha decepcionado un tanto, sobre todo en el movimiento inicial, por cierta falta de sintonía con el compositor, tanto de la batuta como del solista, quien parece no haber trabajado la obra, pues se detectan incluso ciertos apuros en la ejecución. Los dos movimientos finales mejoran, pero la versión queda claramente por debajo de las cimas de la discografía. Es posible que se trate del último disco disco de Rattle con su orquesta titular tras la etapa con la Filarmónica de Berlín: ha durado poco tiempo al frente de la orquesta londinense, y la abandona -lo ha afirmado públicamente- por su radical oposición al Brexit. En su próximo destino vuelve a Alemania, ahora a la Sinfónica de la Radio Bávara. El disco se completa venturosamente con la espléndida pero poco conocida Sonata para violín y piano (1918), junto al destacado pianista Stephen Hough. La interpretación me ha gustado algo más que la del Concierto, pero un poco menos que las otras tres que conocía.

DISCOGRAFÍA

Concierto para violín, op. 61 (1910)

g1932 EMI      Menuhin/OSinfLondres/Elgar              17’25+13’00+19’22     7,5/5

1966 EMI        Menuhin/ONewPhilharmonia/Boult      17’39+11’58+18’09     9/7,5

1977 Decca     Chung/OFilLondres/Solti                     18’02+12’30+18’54     8/8

1977 CBS        Zukerman/OFilLondres/Barenboim      18’05+12’28+20’05     10/8

1978 EMI        Haendel/OFilLondres/Boult                 19’52+13’49+21’39     8,5/8

*1981 BBC     Perlman/OSinfBBC/Rozhdestvensky    17’24+12’04+18’46     9/7

1982 D.G.       Perlman/OSinfChicago                        17’19+11’46+18’09     9/8,5

1993 RCA       Takezawa/OSinfRBávara/C.Davis        17’34+12’59+19’08     8,5/9

2004 DG         Hahn/OSinfLondres/C.Davis                18’01+12’17+19’31     8,5/9

2009 RCA       Znaider/StaatskDresden/C.Davis          17’57+12’15+19’21     10/9,5

2021 Erato       R.Capuçon/OSinfLondres/Rattle          18’30+12’51+18’55     7,5/9 

 

Sonata para violín y piano, op. 82 (1918)

1979 EMI        Menuhin, Hephzibah Menuhin             8’49+9’49+9’48           9/8

1996 Warner    Vengerov, Revital Chachamov             7’56+7’49+8’58           9/9

1997 Sony       Midori, Robert McDonald                    7’47+8’04+9’30           8,5/8,5

2021 Erato       Renaud Capuçon, Stephen Hough         7’41+7’36+8’41           8/9,5