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sábado, 6 de septiembre de 2025

Acerca de Bruckner y de Mendelssohn

 

Una cabezadita y un disfrute

“No es malo echarse una cabezadita durante una Sinfonía de Bruckner”: esta confesión le habrá encantado a Martín Llade. Lo malo es que procede de Max Richter, un “maltratador de Vivaldi” (escúchense sus New Four Seasons), un compositor que va de moderno, pero que me parece -por lo poco que le he escuchado, y no voy a insistir en conocer más cosas suyas: Ich habe genug, Ya tengo bastante- superficial, cuentista, pedante, carente de imaginación; en fin, insoportable, y, claro, muy o bastante comercial, porque muchos de sus oyentes se convencen escuchándolo de que “les gusta la música clásica de vanguardia”, ya que no entienden a Messiaen, a Berio, a Lutoslawski ni a Luis de Pablo.

A fin de cuentas, Max Richter solo demuestra con esa frase su falta de gusto y su desprecio (no es casual que ponga a Bruckner como ejemplo de aburrido, porque no pone a Brahms o a Mahler), sí, desprecio, por uno de los más grandes compositores. Su confesión tiene para mí el mismo nulo valor que si le oyese decir al hortera batutero superventas André Rieu que Furtwängler o Klemperer son unos directores coñazos.

* * * * * * * * * * *

La maravillosa Tercera Sinfonía “Escocesa” de Mendelssohn es mi favorita de su autor, y la tengo por composición a la que es especialmente difícil hacer justicia, hasta el punto de que no me satisfacen la mayor parte de las versiones discográficas, incluso de algunas batutas de gran prestigio. Pues bien, me acabo de encontrar con una interpretación que es la que más me ha satisfecho desde hace 65 años, es decir desde la inmortal grabación de Klemperer con la Philharmonia. Se trata del reciente CD de Warner por Lahav Shani y la Orquesta Filarmónica de Rotterdam (aquí en estado de gracia). 

Interpretación genuinamente mendelssohniana, bellísima, entrañable, conmovedora y nada ampulosa. El CD, de magnífico sonido, se completa con una excelente versión de la obertura Mar en calma y viaje feliz, así como con tres Romanzas sin palabras orquestadas por el propio Shani. Creo que con gran acierto: por ejemplo, la famosa nº 34, op. 67/4 “Spinnerlied” o “Canción de la hilandera”, me suena tal y como si la hubiese orquestado su autor.

 

lunes, 13 de mayo de 2024

Mis filmaciones musicales favoritas (no solo óperas) (I)

Incluyo solo DVDs y Blu-rays comerciales, no filmaciones más o menos “piratas” o que puedan circular por plataformas. Cuando la marca del disco aparece en letra redonda, la filmación está editada (también) en Blu-ray.

 

MONTEVERDI

-L’Orfeo – Figueras, Zanassi, Mingardo/ConcertNations/ CapellaReialCatalunya/Savall/*Deflo OpusArte

-L’incoronazione di Poppea – Yakar, Tappy, Salminen, Esswood/ ConjMonteverdiÓperaZúrich/Harnoncourt/*Ponnelle DG

-Il ritorno di Ulisse in patria – D.Henschel, Kasarova, Hartelius, Rey, Kaufmann/OLaScintilla/Harnoncourt/*K.M.Grüber Arthaus

 

J.S. BACH 

-Las Suites para cello solo – Rostropovich EMI

-El clave bien temperado – András Schiff Naxos

-Variaciones Goldberg – Barenboim EuroArts

-Partitas violín solo 2 y 3 – Perlman NupenFilms

-Misa en Si menor – Ziesak, Larsson, Genz, Henschel/ Coro&OGewandhaus/Blomstedt EuroArts

-Oratorio de Navidad – McFadden, Fink, Genz, Henschel/CoroMonteverdi/ EnglishBaroqueSoloists/Gardiner TDK

-La Pasión según San Mateo – Schreier, Schramm, Donath, Hamari, Laubenthal, Berry/Coro&OBachMúnich/Karl Richter DG

 

HAENDEL

-Conciertos órgano op, 4. 4 Conciertos op. 7 – Karl Richter/OBachMúnich Warner

-Concierto del tricentenario del nacimiento – Holliger; Preston/CorosFilLondres&AbadíaWestminster/EnglishChamber/Leppard BBC

-Concierto del 250º aniversario de su muerte – Coros de Halle&Londres/ EnglishConcert, OFestivalHaendelHalle/Howard Arman Medici

-Tamerlano – Bacelli, Domingo, Bohlin, Mingardo, Holloway/OTeatroReal/ McCreesh/Graham Vick OpusArte

 

CORELLI

-7 Concerti grossi op. 6. Sonata trompeta. Sonata violín “La follia” – Touvron, Mussumeli, Merlini/I SolistiVeneti/Scimone Medici

 

PERGOLESI

-Stabat Mater – Frittoli, Antonacci/OFilLaScalaMilán/Muti EMI

 

VIVALDI

-Las cuatro estaciones – I Musici, Agostini Decca

 

GLUCK

-Orfeo ed Euridice – Baker, Speiser, Gale/CoroFestGlyndebourne/OFilLondres/

Leppard/*Peter Hall Warner

 

HAYDN

-Los 2 Conciertos cello – Rostropovich/AcademyStMartin EuroArts

-Sinfonía 44 “Fúnebre” – Nelsons/StaatskapelleBerlin Arthaus

-Sinfonías 88, 92 “Oxford”, 94 “Sorpresa” y Concertante – Bernstein/OFilViena CMajor

-La Creación – Ziesak, Lippert, R.Hagen, Scharinger/Coro&OSinfRadioBávara/ Solti DigitalClassics

-Misa en tiempos de guerra “con timbales” – Blegen, Fassbaender, Ahnsjö, Sotin/Coro&OSinfRadioBávara/Bernstein CMajor

-Misa de Santa Cecilia – Popp, Soffel, Laubenthal, Moll/ Coro&OSinfRadioBávara/Kubelik Arthaus

 

MOZART

-Los Conciertos piano 20-27 – Barenboim/OFilBerlín/Barenboim EuroArts

-Concierto clarinete. Sinfonía 25 – Schmidl/OFilViena/Bernstein EuroArts

-Sinfonías 36 “Linz” y 41 “Júpiter” – Tate/EnglishChamber Arthaus

-Quinteto clarinete – Sabine Meyer/Cuarteto Hagen

-Los 6 Cuartetos dedicados a Haydn – Cuarteto Hagen EuroArts

-Sonatas piano 8-17 (K 310 a 570). Fantasía K 475 – Barenboim EuroArts

-Gran Misa en Do m. Ave verum. Exsultate, jubilate – Augér, Von Stade, Lopardo, Hauptmann/Coro&OSinfRadioBávara/Bernstein DG

-Requiem – Janowitz, Ludwig, Schreier, Berry/CoroÓperaEstatalViena/

OSinfViena/Böhm DG

-Don Giovanni – Mattei, Netrebko, Frittoli, Terfel, Filianoti, Youn, Prohaska, Kocán/Coro&OScalaMilán/Barenboim/*Carsen DG

-Le nozze di figaro – Prey, Freni, Fischer-Dieskau, Te Kanawa, Ewing/ CoroÓperaEstatal&OFilViena/Böhm/*Ponnelle DG

-Die Zauberflöte – Gerhaher, Kühmeier, Groves, Damrau, Pape/ CoroÓperaEstatal&OFilViena/Muti/*Audi Decca 



lunes, 15 de abril de 2024

Las interpretaciones favoritas de mi colección de discos (I)

 

Audio

 

J.S. BACH

-Los Conciertos para violín y 2 violines – Zukerman, J.L.García Asensio/EnglishChamber

-La Obra para violín solo – Hilary Hahn

-Las Suites para cello solo – Tortelier (EMI 1982)

-El clave bien temperado – Barenboim

-Variaciones Goldberg – Tureck (EMI 1958)

-Obras para órgano (selec.) – Alain (1994)

-Cantatas BWV 4, 56 y 82 – Fischer-Dieskau/OBachMúnich/Karl Richter

-Misa en Si menor – Giebel, Baker, Gedda, Prey, Crass/CoroBBC/ONew Philharmonia/Klemperer

-Oratorio de Navidad – Donath, Lipovsek, Schreier, Holl/CoroRadioLeipzig/ StaatskapelleDresde/Schreier

-La Pasión según San Juan – Schade, Goerne, Banse, Danz, Taylor, Schmidt/GächingerKantorei/BachCollegiumStuttgart/Rilling  

-La Pasión según San Mateo – Pears, Fischer-Dieskau, Schwarzkopf, Ludwig, Gedda, Berry/Coro&OPhilharmonia/Klemperer

 

PURCELL

-Música para el funeral de la Reina Mary. Motete. 6 Antífonas – Gardiner/ Coro Monteverdi/EnglishBaroqueSoloists

-Dido y Eneas – Troyanos, Palmer, Stilwell, Gale, Kern, Hodgson, Langridge/

Coro&EnglishChamber/Leppard  

 

HAENDEL

-Música Acuática – CamerataBerna

-Música para los reales fuegos artificiales – Karl Richter/EnglishChamber

-Concerti grossi op. 6 – Leppard/EnglishChamber

-Cantata Lucrecia. Arias – Janet Baker/EnglishChamber/Leppard

-Judas Macabeo – Davies, Palmer, Baker, Shirley-Quirk/Coro Wandsworth School/EnglishChamber/Mackerras

-El Mesías – Gritton, Mingardo, Padmore, Miles/Coro Tenebrae/OSinfLondres/ C.Davis 2007

-Sansón – Baker, Watts, Tear/LondonVoices/EnglishChamber/Leppard

-Ariodante – Baker, Mathis, Burrowes, Bowman, Rendall, Ramey/ LondonVoices/EnglishChamber/Leppard

 

VIVALDI

-Las cuatro estaciones – Shaham/OCámOrpheus

-L’estro armonico – I Musici, Pina Carmirelli

-Los 6 Conciertos flauta op. 10 – Gazzelloni/I Musici

 

SCARLATTI

-Sonatas clave (selec.) – Scott Ross 


GLUCK

-Orfeo ed Euridice – Baker, Speiser, Gale/CoroFestGlyndebourne/OFilLondres/

Leppard

 

HAYDN

-Conciertos cello – Du Pré/EnglishChamber/Barenboim; OSinfLondres/Barbirolli

-Sinfonías 96, 101 y 103 – Solti/OFilLondres

-Sinfonías 99 y 104 – C.Davis/OConcertgebouw

-Sinfonías 88, 95, 98, 100 y 102 – Klemperer/ONewPhilharmonia

-Cuartetos opp. 20/5, 33/3 y 76/5 – Cuarteto de Jerusalén

-Cuartetos op. 76 – Cuarteto de Tokio

-Sonatas piano (selec.) – Sviatoslav Richter

-Misas Con timbales, Nelson y Harmonía – Solistas/CoroWestminster/ OFilNuevaYork/Coro&OSinfRadioBávara/Bernstein

-La Creación – Matthews, Bostridge, Henschel/Coro&OSinfLondres/C.Davis

-Las Estaciones – Janowitz, Schreier, Talvela/WienerSingverein/OSinfViena/ Böhm

 

sábado, 29 de julio de 2023

Un libro de Historia de la Música muy recomendable


Muchas veces me han preguntado qué libro de historia de la música puedo recomendar. Es un problema, porque ninguno de los que conozco me satisface lo suficiente como para recomendarlo sin no pocas reservas. Pues bien, me he encontrado con uno que me ha gustado quizá más que ninguno de los conozco… Es de 1995, pero, por suerte, aún se puede encontrar en Amazon. Hablo de libros de un tamaño razonable (576 páginas, en un formato de 18 x 25 cm), no de algunos en varios volúmenes. Se titula Nueva historia de la música y lo escribe José Luis Comellas, y fue publicado por las Ediciones Internacionales Universitarias de Barcelona. 

Tengo también algunas reservas sobre él, de las que hablaré después, pero… me parece que sus juicios y análisis sobre varios de los compositores más importantes suelen ser no solo atinados, sino que además, a menudo, aportan puntos de vista singulares, descubriendo aspectos en los que no se suele incidir y que me resultan como mínimo interesantes; en multitud de casos, muy convincentes.

He aquí algunas de las afirmaciones de Comellas:

Haendel supo acercarse a sus oyentes. Fue un hombre de amplias relaciones sociales, conocedor de los distintos públicos y de sus gustos. Y supo mantener el interés con un especial sentido dramático (teatral en la más noble acepción de este término), que se manifiesta especialmente, como es lógico, en sus óperas y oratorios, dotados siempre de un sentido ‘escénico’ y de una ‘tensión musical’ que suspende los ánimos hasta que el todo llega a su culminación triunfante. El ímpetu de Haendel hace que su música no descanse; se desenvuelve con energía, en marcha imparable y, siempre que es posible, con un sentido monumental, poderoso y solemne, que le proporciona una majestad única entre los maestros de esos géneros. En Haendel todo es vigorosa y dinámica resolución, hasta esa frase conclusiva, tan característica de sus finales […] como para subrayar un triunfo definitivo e inapelable, frase que es como una auténtica firma capaz de identificar a su autor”.

Mi comentario: acerca de esto último, creo que Haendel lo logra -o lo pretende- más en sus oratorios que en varias de sus óperas. Y también creo que, cuando algunos directores historicistas reducen los efectivos orquestal y coral al mínimo y agilizan en extremo los tempi, la música de Haendel pierde gran parte de su ímpetu y grandeza (ojo: no grandiosidad, que es normalmente un aditamento romántico, de los ingleses como Beecham o Sargent, incluso Boult).

“En los melancólicos adagios de Vivaldi, en que la música ‘se deja oír’ suavemente, se encuentra un sentido ‘romántico’. O recursos ‘impresionistas’, por ejemplo cuando se describe la caída de la nieve. Y los ‘sueños’, sobre todo los del Verano y el Otoño, son verdaderas ensoñaciones incomprensibles para su tiempo. Aquí encontramos la maravillosa capacidad de Vivaldi para embellecer las cosas: el ‘sueño del borracho’ (Otoño) es tan bello, tan limpio, tan encantador, que lo convierte en una de las páginas más puras de la música. O que la ingenuidad de Vivaldi, que no se embriagó nunca, imaginaba así los sueños de un beodo; o que, quizá, cautivado por la belleza, se olvidó de su objeto. Se ha dicho que el único defecto de Las cuatro estaciones es que oímos esta música con demasiada frecuencia”.

Mi comentario: estoy rotundamente de acuerdo con esa última afirmación: a veces ciertas obras, de tan oídas, nos cuesta  juzgarlas con ecuanimidad. En cuanto a los adelantos de Vivaldi a su tiempo, ya están ahí varios intérpretes historicistas, los más fundamentalistas, haciendo todo lo posible para que no los percibamos, para enterrarlos por motivos de rigor ‘estilístico’.

Comellas caracteriza de manera muy certera a Haydn: “es lo más contrario que imaginarse pueda a un revolucionario, pero también es lo más contrario a un artista fosilizado”. “Lo revolucionario en Haydn reside en la instrumentación, es capaz de asignar a cada instrumento su verdadero y más adecuado papel. Por esa facultad para colocar cada cosa en su sitio es Haydn el primero en dotar de un sonido pleno y redondo a toda la orquesta, un conjunto múltiple que suena, sin embargo, como un todo: con él nace propiamente la orquesta-instrumento”. “Haydn es cualquier cosa menos rebuscado y pretencioso”. “Ninguna de sus 104 Sinfonías puede ser más que de Haydn, todas llevan un sello inconfundible”. “Es el primer compositor que sabe hacer hablar a los silencios: la música calla, y el oyente, un poco sorprendido, queda expectante, hasta que el autor explica amablemente lo sucedido, a veces con un fino sentido del humor”. “Música sana, limpia, sin fisuras ni retorcimientos, clásica entre las clásicas”.

Mi comentario: sin embargo, dice Comellas a continuación: “otros compositores pueden pasar de moda, pero Haydn, pese a no ser la viva estampa de un genio, jamás”. ¿¡Que no es un genio!?... 

En las 39 páginas que le dedica a Beethoven no hay ni una carente de interés. Reseñar lo más lúcido ocuparía demasiado espacio y me llevaría muchísimo tiempo transcribirlo. Así que extraigo algunas citas sueltas: “Beethoven no escribe música: esculpe. Casi todo en él está hecho a golpe de cincel, moldeado con fuerza, forjado en aristas dinámicas. Sin duda este carácter escultórico de rasgos titánicos es el que ha permitido compararle a Miguel Ángel, otro ‘genio de mal genio’, aunque, como él, profundamente humano”. “La música de Beethoven tiende a lo macizo; es una música que pesa. Lo cerrado de los acordes, lo lleno del conjunto orquestal, la reciedumbre de la expresión y la rotundidad de la configuración formal contribuyen en todo caso a esta sensación. Lo volumétrico nos lo relaciona una vez más con lo escultórico”.

Mi comentario: coincido totalmente con estas opiniones. Y constato cómo muchos intérpretes, incluso algunos muy buenos, que seguramente no comprenden lo suficiente a Beethoven, no quieren o no saben cómo lograr ese tipo de sonoridad que le debe caracterizar. Mil veces he tenido que decir o escribir algo así como “está muy bien, pero no le suena a Beethoven”.

viernes, 14 de abril de 2023

Tres nuevos discos: Mahler/Payare, Vivaldi/Chloe Chua y Berlioz/DiDonato, Nelson

  

Rafael Payare graba la Quinta Sinfonía de Mahler

 Payare es un director venezolano (n. 1980) del que había oído hablar, porque está casado con la sensacional violonchelista Alisa Weilerstein. Tras ser asistente de Abbado y de Barenboim, ha sido director, sucesivamente, de la Orquesta del Ulster, de la Sinfónica de San Diego, de la Sinfónica de Montreal, y ya ha sido designado para suceder en la Filarmónica de Los Angeles a su compatriota Gustavo Dudamel: no está nada mal cómo va ganando posiciones. Le he escuchado un disco del sello Pentatone aparecido hace muy poco, y me ha gustado mucho. Una interpretación nada decadente de la famosa Quinta Sinfonía de Mahler, de la que respeta los curiosos portamentos de una sección del “Scherzo”, pero no inventa ningún otro. Es una versión bastante expeditiva -12’05+14’05+17’46+8’56+15’06, nada de estirar hasta el límite, lo que algunos maestros han hecho últimamente-, bastante rebelde y hasta rabiosa. Me convence mucho este enfoque, y no me carga como sí lo hacen esos otros que, además, suelen resultar empalagosos. Logra un “Adagietto” sobrio, pero intenso, y una reveladora transparencia instrumental en el complicado “Rondo-finale”. Francamente bien la Orquesta de Montreal, y excelente la toma de sonido. 

 

La muy valiente -y excelente- violinista Chloe Chua

Valiente por olvidarse de los historicismos -que son hoy para casi todos la única verdad- y grabar, sin temor a ser puesta de vuelta y media, unas Cuatro Estaciones de Vivaldi más Il labirinto armónico, op. 3/12 de Locatelli, junto a la más que notable Orquesta Sinfónica de Singapur, para el sello Pentatone (CD publicado en marzo de este año). Escucharlos es como reencontrarse con la época dorada de I Musici o de I Solisti Italiani, o incluso con la formidable interpretación de Las Estaciones por Gil Shaham y la Orpheus Chamber Orchestra (DG 1994, ¡hace ya casi 30 años!). Chloe Chua (Singapur, 2007: ¡sí, 16 añitos!) fue la ganadora del Concurso Yehudi Menuhin para jóvenes violinistas de Ginebra, ya en 2018, es decir a los 11 años de edad.

No tengo claro si es ella también quien dirige en este disco, o si es la Orquesta la que actúa sin director (con la más o menos decisiva opinión del concertino, más o menos consensuada con los demás instrumentistas, como tantas veces es norma en las orquestas de cámara). En todo caso, sea quien sea, la dirección tiene la cabeza bien en su sitio. Chua posee un sonido deslumbrante, un mecanismo de llamar la atención y una musicalidad a prueba de bombas. ¿Que no aporta nada nuevo a lo ya habitual hace cuatro o cinco décadas? Así es. Pero para mí es preferible eso, hacer las cosas rotundamente bien, antes que aportar descubrimientos con frecuencia estrafalarios, cuando no de un gusto infame. Y recordar que los 12 Conciertos op. 3 “L’arte del violino”, publicados en 1733, de Pietro Locatelli (1695-1764) son de una gran importancia histórica en el desarrollo de la técnica violinística. El último de estos 12 Conciertos requiere un virtuosismo de primer orden, y la adolescente que nos ocupa lo posee en grado superlativo. Espléndida la toma de sonido. Deseando conocer más grabaciones de Chloe Chua.

 

Romeo y Julieta y Cleopatra de Berlioz por John Nelson

En esta ocasión John Nelson ha pinchado en hueso. El Coro Gulbenkian (de Lisboa) está muy bien, pero la Orquesta Filarmónica de Estrasburgo no da la talla; culpa, en buena parte, de la batuta. Aunque no hay que olvidar que esta partitura es extremadamente difícil para la orquesta. Ya la introducción deja bastante que desear, y no es el único momento. Muy bien la mezzo Joyce DiDonato, y bien tanto el tenor Cirylle Dubois como el barítono Christopher Maltman. El álbum de 2 CDs del sello Erato se completa con La Muerte de Cleopatra, donde DiDonato vuelve a hacer ostentación de sus cualidades vocales y -no todo el tiempo por igual- de su intuitivo talento como intérprete. Quedando, en todo caso, por debajo de Janet Baker y Jessye Norman, voces además menos líricas y por tanto más adecuadas. Pero la batuta de Nelson vuelve a decepcionar, naufragando frente a quienes dirigen a sus dos colegas citadas, Colin Davis y Barenboim. Un álbum por completo innecesario.

lunes, 27 de febrero de 2023

Breves: Bach y Vivaldi; Discos premiados

 

Bach y Vivaldi

Hacía tiempo que no repasaba los Conciertos para uno, dos, tres y cuatro clavecines de Bach en las admirables versiones de Raymond Leppard dirigiendo la English Chamber Orchestra y tocando el primero de los cuatro teclados (los otros son Andrew Davis, Philip Ledger y Blandine Verlet). Excelentes tomas de sonido de Philips de mediados de los 70 del siglo pasado.

El primero de los cinco Conciertos que contiene el primer CD, el BWV 1052 es quizá el único de ellos pensado directamente para el clavecín. El BWV 1056 probablemente fue transcripción de un concierto para violín que no se conserva. El BWV 1060, para dos claves, es más conocido en su versión para violín y oboe, o incluso para dos violines. Se duda sobre si el Concierto para tres claves BWV 1064 fue originalmente pensado por Bach para esa combinación, aunque pudiera ser que lo destinase a la ejecución por él mismo y sus hijos Wilhelm Friedemann y Carl Philipp Emanuel. Finalmente, el Concierto para cuatro claves, BWV 1065, es una transcripción del de cuatro violines op. 3/10 (RV 580) de Vivaldi, perteneciente a la colección de doce titulada L’estro armonico.

Escuchados los cinco conciertos del disco seguidos, la impresión predominante que he experimentado es que la enorme maestría del Cantor de Santo Tomás queda sobrepasada por la extraordinaria originalidad, imaginación, fantasía ¡y belleza! de esta composición de Il Prete Rosso. Y me he acordado de que nadie menos que Gustav Leonhardt desdeñaba a Vivaldi (creo que nunca grabó nada de él), y que varios músicos que conozco opinan algo parecido del compositor veneciano. Ya sé que, por su obra global, no se les puede comparar: el legado del alemán es muy superior, pero eso no obliga a menospreciar al italiano, ¡llevándole además la contraria al propio Bach, que lo tenía en alta consideración!

 

Discos premiados

“Se supone que los premios avalan la calidad del producto, ya que los jurados son gente con prestigio y conocimiento. Yo soy escéptico respecto a muchos de estos galardones, y alguna vez coincido. Solo me fío de mis gustos, que pueden ser deplorables, pero con los que procuro no engañarme jamás” (Carlos Boyero. El País, 17-2-2023).

Esto que escribía el conocido crítico cinematográfico (a propósito de una película premiada que no le había gustado mucho) lo suscribo. Por lo que recuerdo las veces -cada vez menos- que he estado atento a los discos premiados aquí y allá, con frecuencia me he llevado las manos a la cabeza, tanto por las ausencias -muchas veces clamorosas- como porque ciertas publicaciones que resultan premiadas me parecen insignificantes, pedantes, ridículas o hasta perversas. Cuando no oportunistas o directamente compradas. Así que ¡ni p… caso! Pero como luego resulta que hay críticos abiertamente sordos, que van repitiendo y repitiendo apreciaciones erróneas o disparatadas de otros, estos discos premiados extienden y prolongan en el tiempo una reputación que no les corresponde.

El mucho tiempo suele -hasta cierto punto, claro- poner las cosas en su sitio, o al menos un poco más cerca de su sitio. Por eso, si comprobásemos qué discos excelsos no recibieron en su día premio alguno, y cómo otros irrelevantes sí lo consiguieron, nos quedaríamos bastante espantados.